Mostrando entradas con la etiqueta inteligencia emocional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inteligencia emocional. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2020

Aunar la fuerza del lenguaje

Cuando Heráclito decía que “El cambio es la única constante”… yo creo que ni tan siquiera él era conocedor de toda la razón que tenían sus palabras… (o sí… *^_^*)

En las empresas y en las relaciones interpersonales empezábamos a ser conscientes de la importancia de la inteligencia emocional, de la expresión de las emociones y de cómo ser más transparentes, coherentes y asertivos a través de nuestro lenguaje gestual y corporal…, y entonces, llega una pandemia que nos obliga a llevar una mascarilla que tapa ¾ partes de nuestro rostro y por tanto limita nuestra capacidad de interacción.

Tantos años enseñando y trabajando el mundo de la expresión emocional para darnos cuenta de que con el COVID y con las mascarillas hemos de seguir aprendiendo, reinventándonos… porque lo que está claro es que el ser humano es un ser sociable y si no queremos entrar en una fase de antisociabilización y pasar por una rehabilitación social y emocional.. tendremos que aprender a convivir con la mascarilla y adaptar nuestras habilidades para que nuestro entorno sea más amable y conectado (dentro de las circunstancias, claro).

El lenguaje evoluciona muy rápido. Nos sorprendíamos cuando hace unos años la RAE incorporaba palabras como “toballa”, “cocreta”, anglicismos como “friki”, “tuit”, “táper”…. Y nos sorprendíamos porque no nos damos cuenta de que la evolución del lenguaje, antes de las nuevas tecnologías, era a través de la transmisión de la lengua hablada y su frecuencia de uso, es decir, cuánto más se use una palabra por más gente, se incorpora por tanto a nuestro diccionario. Para que socialmente se aceptara en nuestro vocabulario como algo “bien dicho”… se tardaba mucho más que hoy en día que con las redes sociales, internet y la televisión (incluyendo expresiones ya no locales, sino globales). Podemos ser conscientes mucho antes y con más precisión de vocablos que pasar a ser parte de nuestro día a día.

Los emoticonos han pasado a ser parte de nuestro lenguaje escrito, e incluso de nuestra forma de interaccionar… el ser humano busca formas de complementar su forma de comunicar para que se adapte mejor a lo que quiere transmitir (personalmente adoro los “gifs” de whatsapp para expresar una emoción). Los adolescentes los llevan a su día a día simulando con sus manos los emoticonos cuando se comunican cara a cara entre ellos.

¿A dónde quiero llegar con esta reflexión? A que pensemos en superar la barrera de la mascarilla, a que en lugar de tenerla como una barrera y negarnos a su uso o a protestar por su uso (que en estas circunstancias no es un comportamiento ni adaptativo ni aconsejable por temas ya obvios de salud pública) pensemos en cómo somos capaces de transmitir una sonrisa y que se nos note. Supongo que igual que nos pasó con la “sonrisa telefónica”, aprenderemos a “leer” una sonrisa a través de los ojos… eso forma parte de nuestra adaptación comunicativa y social… pero ¿hasta entonces?. ¿Qué os parece esta imagen que ha circulado por Whatsapp este mes?

 


Es verdad que las mascarillas con partes transparentes pueden ser útiles para esto, ahora bien, ¿son igual de efectivas? (al parecer hay algún modelo que puede ser homologable… https://www.niusdiario.es/vida/visto-oido/todo-sobre-mascarillas-transparentes-homologadas-moda-famosas_18_3004845202.html pero hasta el momento el Ministerio de Sanidad ha denegado su homologación por no cumplir los requisitos).

¿Y pintar una sonrisa en la mascarilla?, pues a ver, soy una defensora de la sonrisa… pero soy una defensora de sonreír cuando quiero y cuando necesito expresar una emoción. Sonreír por sonreír… y sonreír todo el tiempo… no sería ni lógico ni coherente ¿no creéis?

Con las amistades y familia… podemos usar las expresiones verbales (incluso onomatopeyas…), incluso un autoabrazo mirando a los ojos podría ser un abrazo entre l@s d@s... Pero,  ¿cuándo te cruzabas con alguien y simplemente sonreías? ¿cómo podríamos superar esa barrera?

Igual nos tenemos que inventar un gesto… yo, que soy una fan de la serie Friends, me acuerdo de cómo Ross y Mónica tenían un gesto para hacer un “corte de mangas” sin ser un corte de mangas…. https://www.youtube.com/watch?v=fPSZUUq5FWs

Evidentemente éste no es el gesto que buscaba… salvo que se lo hiciera al Coronavirus… 😊 y entonces creo que no me molestaría en simularlo y le haría un corte de mangas de verdad.

domingo, 28 de abril de 2013

¿Sentirme triste/ con rabia tiene sentido?

emocionesCuando nos ponemos a identificar emociones, la sorpresa es que muchas de ellas aparentemente son negativas. Y digo aparentemente, porque todas las emociones en su origen tienen una misión adaptativa. Para empezar, nos dan una información sobre nosotr@s mism@s que es importante tener en cuenta, nos están dando datos, referentes, llamando la atención sobre algo / alguien que nos ha o nos está afectando de alguna manera.

Lo inteligente a nivel emocional, es gestionar la emoción, calibrar su significado y entonces actuar en consecuencia. Más que nada porque si no lo hacemos así probablemente no gestionaremos de forma adecuada esa emoción, se quedará "encapsulada" y saldrá en el momento menos oportuno en la situación o con la persona menos adecuada.

En principio con las emociones pasa como con los colores, y es que hay unas emociones básicas y unas emociones complejas que están compuestas por la combinación de una o más emociones básicas. Hay autores que hablan de 5 a 8 emociones básicas. Quizás las fundamentales sean: alegría, amor, ira, miedo y tristeza y todas ellas tienen una misión adaptativa que quizás nos debería hacer reflexionar acerca de la funcionalidad de las emociones (sobre todo de aquellas que pensamos que tienen un origen negativo).

Por ejemplo, ¿quién iba a pensar que la misión de la tristeza es que nos ayuda a asimilar las pérdidas que sufrimos para poder establecer y apreciar nuevos vínculos? y por ejemplo una emoción compleja como la culpa nos indica si hemos cometido un error y nos permite hacer enmiendas... o la rabia... que nos da una carga extra de energía para sentirnos fuertes y poner límites....

¿Qué hace que una emoción sea buena o mala? la gestión y adecuación de la misma, ni más ni menos. Si no aprendemos a identificar y a gestionar nuestras emociones, probablemente las "cruzaremos" y entonces sentiremos rabia cuando debíamos de estar tristes y nuestra expresión de la emoción estará equivocada, por lo que pagaremos nuestra tristeza con quien menos debe y de la forma que no toca, pudiendo no resolver esa situación de la forma más adaptativa.

Para invitaros a reflexionar detenidamente sobre esto, me gustaría compartir un cuento del libro de Cuentos para pensar de Jorge Bucay. Se titula la tristeza y la furia y dice así:
En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...
Había una vez...

Un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...Y así vestida de tristeza, la furia se fue.Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.
Para acabar... una canción de One Republic para que podamos sentir de nuevo ("Feel Again")
[youtube http://www.youtube.com/watch?v=mmUL-Ncar3A]
¿Lo notais??? ¿que sentimos?

jueves, 24 de enero de 2013

¿Nuestra armadura es de hielo o de metal?

¿Expresamos nuestras emociones? ¿Somos hombres y/o mujeres de hielo?... En mayor o menor medida la cultura de nuestro entorno, de nuestra sociedad nos ha acostumbrado, o mejor dicho, "domesticado" a contener la expresión de las emociones; y eso ¿quiere decir que no sintamos?, ¿que no queramos? ¿que no nos enfademos, apasionemos, o temamos? 

Por supuesto que no, y seguramente, cada uno de nosotros encontraremos diferente forma de expresar estas emociones; la cuestión, o lo más importante es que lo hagamos (es decir, expresar la emoción a ser posible de una forma adaptativa ¡claro! sin "pagarlo" con otros).

Ahora bien, seguro que muchos de nosotros/as conocemos a alguien (incluso podemos ser nosotros/as mismos/as), que por costumbre tienda a contener, a no mostrar su forma de pensar, de sentir,... posiblemente refugiándose en el trabajo, en el estrés, en el día a día y en la necesidad de la rutina... 
Al final, aunque nosotros/as no queramos, nuestro cuerpo, nuestra mente, llega un día que dice ¡BASTA! y entonces la forma de estallar puede ser impredecible.

Hace unos días me leí el libro "El caballero de la armadura oxidada", un libro del que había oído hablar y que tenía en mi lista de pendientes.

Pues bien, en este libro se nos muestra el camino del caballero que está atrapado por su armadura. Igual que nosotros/as cuando nos contenemos a nivel emocional y nos refugiamos por un escudo de mayor o menor grosor que puede ser similar a la armadura de nuestro caballero protagonista.

El camino que recorre nuestro caballero atraviesa el sendero de la verdad, que es la única manera de llegar al autoconocimiento. 
A lo largo de este sendero, tiene que atravesar 3 castillos:
  • El castillo del silencio, fundamental si queremos escuchar nuestra voz interior.
  • El castillo del conocimiento, ya que lo primero que debemos conocer es que no podemos conocer todo.
  • El castillo de la voluntad y la osadía. No hay nada más enriquecedor que salir de nuestra burbuja de confort y enfrentarnos a nuestros miedos y nuestras dudas.
A mí personalmente me gustó, creo que es un libro de lectura rápida pero profunda al mismo tiempo y que seguro que cada uno de nosotros es capaz de sacarle más de una interpretación.
¿Nos animamos a quitarnos la armadura y a sentir? 

 
 

sábado, 7 de abril de 2012

¿Qué valores tienes?

Ultimamente en los cursos de formación se aprovecha para trabajar algo más de lo que son las habilidades del ámbito laboral, como liderazgo, comunicación, etc; se ha demostrado que trabajar estas habilidades sin facilitar "el cambio de chip" es como querer dejar de fumar sin desearlo del todo.

Una de las reflexiones que son más útiles para desarrollar nuestras habilidades y que nos sintamos capaces de hacerlo, es trabajar sobre nuestros valores.
Para conocernos un poco más a nosotros mismos es relevante identificar nuestros valores y/o principios.

Os propongo el siguiente ejercicio:
Del listado de la imagen tendremos que elegir 5 valores (os puede servir elegir 10 y poco a poco ir eliminando hasta quedarnos con 5).

De esos 5, es importante que definamos qué significa ese valor para mi; tras la definición, describiremos lo que hago / hacemos para satisfacer ese valor. 

Por ejemplo: satisfago mi valor de "responsabilidad" cada vez que cumplo con mi lista de tareas diarias y siento que he hecho todo lo que he podido. Escribiremos como mínimo 3 acciones por cada valor.

El siguiente paso, sólo lo haremos cuando hayamos realizado el paso anterior, y es que al lado de cada acción, seamos honestos con nosotros mism@s e indiquemos con cuánta frecuencia hago / cumplo con esa actividad o incluso me pregunte cuánto tiempo hace que no lo hago.

Cuando hagamos este ejercicio nos daremos cuenta tanto de dónde pueden estar nuestras áreas de mejora como en dónde están nuestros principios, de la misma manera seremos conscientes de que si hay un valor que es descuidado durante un tiempo determinado generará en nosotr@s una sensación de malestar, ansiedad y/o estrés y por tanto ya es un principio desde el cual trabajar ¿no creéis? 

Tras este ejercicio ¿qué os viene a la cabeza?

viernes, 16 de marzo de 2012

La ilusión es positiva, la desesperación transmite inseguridad


Estoy volviendo a hacer selección desde hacía tiempo... entre la crisis y que he estado más dedicada a programas de formación y desarrollo, no había tenido muchas oportunidades de retomar la selección como actividad.

Uno de los puestos que he estado buscando es un mando intermedio, y la verdad es que hoy por hoy, te encuentras curriculums que hace 5 años hubieras "pagado" por encontrar.

Pero además del curriculum, ¿qué es lo que se valora en una selección actualmente? lo que hoy se valora casi sobre todas las cosas es la inteligencia emocional (sobre todo en puestos de mando, pero podría decir que para casi cualquier profesión), el cómo han reaccionado ante la crisis, ante el desempleo (el que le haya tocado), el cómo han sabido resolver situaciones complicadas,... y sobre todo que sigan teniendo ilusión por su trabajo, es decir, que sean capaces de mostrar resiliencia.

Y el caso es que te encuentras con magníficos profesionales, pero que llegado el momento confunden la ilusión por desesperación y hay que tener cuidado, porque entonces estamos transmitiendo tensión, inseguridad, y por tanto en algún caso, falta de inteligencia emocional.

Como entrevistadora / consultora, yo entiendo las dificultades que hay hoy en día para encontrar trabajo, procuro empatizar con cada situación, pero también tengo que ser objetiva y ser intermediaria entre mi cliente y el candidat@, y esas manifestaciones, ese "quiero trabajar como sea, cuando sea y por lo que sea" hace que en puestos de mandos medios y de mayor responsabilidad, sean entendidas como indicador de inseguridad, baja tolerancia al estrés y cierto victimismo o baja resolución de problemas / proctividad.

¿Cuáles son las claves entonces?
- Ten identificados tus puntos fuertes
- Trata de conocer al máximo la empresa / puesto al que optas para poder indicar y hacer valer tu valor añadido
- Procura expresarte utilizando lenguaje positivo y denotando iniciativa
- Confía en tí mismo y en tus posibilidades
- Llega puntual (no excesivamente pronto, si llegas antes de 5-10' de tu entrevista es indicador de ansiedad o inseguridad), cuida tu imagen y muéstrate natural 
es decir, trata de comportarte de forma coherente al puesto al que optas.

Si llevas en paro unos meses... trata de ser capaz de sacar partido a ese periodo (y coméntalo en la entrevista).
- Mejora tus idiomas
- Renuévate en tu área/ campo de especialidad o trata de completar aquellas lagunas.
-Aumenta tu red de contactos

Pero sobre todo... no te rindas, analiza tus entrevistas, tras el proceso pide feedback siempre que sea posible, evalúa tu sistema y reinvéntate siempre que puedas.

Si imaginas un puerto de destino tienes más probabilidades de alcanzarlo, sino te lo imaginas... corres el peligro de naufragar y perderte en la inmensidad del mar.

Recuerda que la suerte no es encuentra, se busca.
¿y vosotr@s? ¿qué opinais?

domingo, 15 de enero de 2012

Tú eres importante para mí


Uno de los objetivos que me había puesto para esta semana era terminarme el libro de "20 pasos hacia adelante" de Jorge Bucay... y lo conseguí!! entre trayecto y trayecto del autobús... algunos momentos de relax en casa... y algunos raticos más, me lo acabé la semana pasada.

El libro se lee muy rápido, me parece un enfoque parecido al libro de "los cuatro acuerdos" o cualquier otro libro de coaching mediante la lectura. Bucay intercala reflexiones propias con cuentos y avanza los 20 pasos.

El cuento que os pongo a continuación para mí significó mucho, justo además me lo leí en un mal día, un día de esos que si te paras a pensar en los momentos malos (de cualquier día) puedes hacer que tu día sea un desastre; sin embargo, después de que perdiera el autobús porque el conductor pasó de ver mi señal.... (pausa valorativa) la lectura quiso aterrizar en este cuento. Se titula "El Experimento" y dice así:

"La maestra entró en clase, con una sonrisa muy particular. 

- Hoy no vamos a hablar de leyes ni de instituciones políticas. Hoy vamos a empezar un experimento, si me ayudan.

-He traído estas cintas azules… Son simples trozos de cinta raso, pero nosotros vamos a decidir que cada una de ellas lleva un mensaje oculto, algo que yo tengo para decirle hoy a cada uno.

Y escribió con gis en el pizarrón: “Eres importante para mi”.

-Voy a pedirles que salgan al jardín y me dejen que les ponga esta cinta, porque cada uno de ustedes, ha sido y sigue siendo ahora, importante para mí.
Entre sorprendidos y divertidos toda la clase quedó galardonada con las cintas azules.

-Gracias a todos por este año de trabajo, pero ahora vamos a practicar el experimento. Voy a darles a cada uno tres cintas azules para que se las lleven, cuando lleguen a su casa, se sientan un momentito a pensar quien es importante para ustedes. Cuando decidan quien es la persona, se sientan frente a ella, le ponen la cinta y le dicen porqué es importante y le entregan las otras dos cintas para que continúe con el experimento.

Hacía tres años que Juan Manuel vivía en la ciudad y todas las personas importantes en su vida se habían quedado en su pueblo natal, sus únicos amigos eran sus compañeros de la escuela. Por la noche se acostó pensando quien era importante para el y recordó que cada mañana, en la estación se encontraba en el andén con una joven ejecutiva que viajaba a la misma hora y bajaba una estación antes que él. Nunca habían tenido una conversación pero se saludaban con una sonrisa y un “Hola que tal”.

Juan Manuel se dio cuenta de que la joven, de la cual ni siquiera sabía el nombre, era la primera persona con la que hablaba cada mañana. Se dio cuenta de que diferentes serían las mañanas si no se la volviera a encontrar y decidió que le entregaría una de las cintas azules. 

La plática de la joven con Juan Manuel la entretuvo y llegó tarde a su trabajo, su jefe, el Señor García le llamó la atención. En ese momento se dio cuenta de que ese hombre obsesivo y gritón era importante para ella pues había aprendido tanto de el y nunca se lo había hecho saber. La cinta azul era una buena excusa.

El la escucho atentamente y aunque con alguna resistencia recibió la cinta azul y le agradeció el haber sido elegido para ella.

-Ahora hay que terminar este experimento Sr. García, ---le dijo mientras le daba una cinta igual---; tiene que elegir una persona que sea importante para usted y darle esta cinta.

El empresario no tuvo duda de a quien pertenecía esa cinta. ¿Cuanto hacía que no le decía a su hijo Santiago cuánto lo quería, lo importante que era para él?

Esta vez salió de la oficina temprano, su esposa no podía creer tenerlo en la casa a esa hora.

-¿Te encuentras bien querido? ---preguntó preocupada.

-Si ---dijo el hombre---, ¿dónde esta Santiago?

-En su cuarto como siempre… ¿Pasa algo?
Sin contestar subió las escaleras y toco en la puerta de la habitación de su hijo.

-¿Quién es? ---pregunto el muchacho..

-soy yo…, papá. ¿Puedo entrar?

-Que he hecho ahora?

-Nada hijo… No has hecho nada. Nada malo.

Entonces le contó lo del encuentro con su empleada, le explicó el experimento de la maestra y luego le puso la cinta azul mientas le decía: -Quiero que sepas que eres muy importante para mí.

Santiago se quedó paralizado, ni siquiera pudo contestar al abrazo que su padre le dio con inusual efusividad. Y empezó a llorar..

-Perdóname papá… Perdóname.

-No me pidas perdón, hijo. Soy yo el que debería pedirte que me disculpes por mi ausencia en todos estos años.

-Es que pensaba terminar con mi vida esta noche, porque creía que no le importaba a nadie.

El señor García sacó de su bolsillo un pañuelo, secó con él las lágrimas de su hijo y luego lo puso sobre la nariz del muchacho.

-Sopla ---dijo el señor García.

Y ambos rieron juntos como hacía tiempo no sucedía.

De alguna manera nada sería lo mismo entre ellos. Todo empezaba otra vez, pero esa vez posiblemente para llegar a un lugar mejor."

Creo que a partir de ahora me voy a llevar cintas azules a todos mis cursos, creo que este año me voy a encargar de que todas las personas que son importantes para mí de alguna manera lo sepan,... ¿y a vosotr@s? ¿qué os parece?

viernes, 30 de diciembre de 2011

362/365 Caramelicos ricos... Del Aldi


Yo me pido un caramelo de abrazos de menta.. ¿ y tú?


"Pero tú sabes que en los cuentos, los caramelos crecen en los árboles, ¿verdad?. Crecen todo el año en sus verdes bosques y los recogen los fabricantes para envolverlos en papelitos, meterlos en bolsitas y repartirlos a todos los niños y mayores que quieran. 

Hay caramelos de todos los sabores. A mí, los que más me gustan son los de sabor a beso, porque son muy dulces y calentitos y además hacen ruido si te los comes con fuerza. Puede también que te salga un caramelo de beso amargo. Pero eso sólo les pasa a las personas mayores y se cura con los caramelos que les regalan sus niños.

Otros que me encantan son los caramelos de sabor a verdad. Je, je, cuando te tomas uno, ya puedes inventarte la mayor mentira de la historia, que cuando la vayas a contar, no podrás. Esos caramelos no le gustan a mucha gente y a casi ninguna persona mayor (aunque te digan que sí, no te fíes, que se los dejan para el final y nunca se los toman), pero todos los llevamos encima por si alguien quiere y así, cuando hacemos preguntas, nos podemos enterar de muchos secretos...

Pues no, no pica nadie, sólo los inocentes.

Hay también caramelos con gusto a abrazo. Esos son de los que más me gustan. Cuando me tomo uno, persigo a todo el mundo para abrazarlo y la gente tiene que salir corriendo, y a alguno pillo, no creas.
Pues sí, que es más o menos lo que te pasa a ti cuando vamos a recogerte al cole, que parece que acabaras de comerte dos o tres.

Pues claro que hay de sabor a jugar, lo que pasa es que los mayores nos comemos los de sabor a jugar a ganar dinero, a jugar a perder momentos, a jugar a estar tristes, a jugar a encontrarse por dentro, a jugar a respirar olores de otros, a jugar a cerrar los ojos del pensamiento, a jugar a creer en nosotros mismos,... Pero en fin, que los que os gustan a vosotros son los de sabor a jugar con alegría, y que sepas que esos os los mezclan con los de sabor a risas, a contento y a gritos, para que sean los mas sabrosos.

Pero hay muchos más. Están los de sabor a pintar, los de sabor a cantar, los de sabor a tocar música, los de sabor a estar con los amigos, los de sabor a compartir otros caramelos, en fin, que hay la tira...

Mañana me dices los que más te gustan y si podemos nos vamos a algún cuento a buscar un bosque verde de árboles de caramelos y nos traemos una cesta para casa.

Yo me pido uno con sabor a escribir."


jueves, 15 de diciembre de 2011

347/365 Mi libro de mesilla..

Mi libro de mesilla.. by rutroncal
Mi libro de mesilla.., a photo by rutroncal on Flickr.

Este es un libro que compré hace tiempo y que leo de vez en cuando...

La gestión del tiempo es algo compleja, cosa que ya he tratado alguna vez de reflejar en algún que otro post anterior, pero sobre todo es compleja porque nosotr@s participamos directamente en que lo sea...

En más de una ocasión nos encontramos que podemos leer un millón de libros sobre herramientas de gestión del tiempo, bajarnos apps, estudiarnos la forma de aplicar GTD en nuestras vidas,... y sin embargo todos los cursos, libros y demás no terminan de funcionarnos.

La primera pregunta que tengo que hacerme ante una situación así es: ¿qué estoy haciendo yo para que esta situación no cambie? ¿a qué / quién / quiénes estoy responsabilizando de mi falta de gestión?... ojo! que no quiero decir que los "ladrones del tiempo" (jefes, compañer@s, clientes, correos, llamadas, móvil,...) no existan, sino que a veces somos nosotr@s los que les ayudamos a que nos roben.

Este libro trata de cómo conocernos mejor, de cómo nuestra personalidad nos afecta a nuestra gestión del tiempo, de cómo nos verbalizamos a nosotros mismos y a los demás y cómo evidentemente influye tanto en nuestras relaciones y en nuestra propia gestión...

Es un libro práctico, con muchos ejercicios y con reflexiones que independientemente de la profesión que tengas te viene bien realizar de vez en cuando... a fin de cuentas no es el trabajo, sino es el mundo el que nos rodea el que nos arrastra a un "dinamismo" excesivo que si no controlamos nos arrastra inevitablemente hacia el estrés.

Hemos de decir, basta! a determinadas situaciones, aprender a decir que NO y a no sentirnos culpables, ... eso sí... sabiendo decirlo... no aguantar hasta que explotemos y digamos que NO pero de malas maneras... ¿no creéis?

domingo, 4 de diciembre de 2011

336/365 Scary mice!

Scary mice! by rutroncal
Scary mice!, a photo by rutroncal on Flickr.

Seguimos en #cuenca&tuits y además de los que éramos, habían dos acompañantes extra... uno la Luna y otro el acompañante que ella había elegido ... un pequeño ratón del ikea.

Este último acompañante con poca luz y al final del pasillo puede que de algo de ¿miedo?

¿Y qué es el miedo? según la wikipedia, miedo es:
"El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable ante algo que nos asusta o creemos que nos puede hacer daño. Es provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo esta relacionado con la ansiedad."

La cuestión es que el miedo, sea a cosas grandes o pequeñas pone en funcionamiento nuestro sistema simpático activando la frecuencia cardiaca, acelerando nuestra respiración, incrementando nuestra tensión muscular y preparándonos para la huida o la defensa.

Lo que intensifica esa emoción es lo que pensamos en esos momentos, lo que aparece en nuestra mente en forma de pensamientos automáticos... pudiéndonos hacer reaccionar de forma irracional.

Esta es la parte más complicada para gestionar el miedo. No se trata de evitar sentir miedo, sino de gestionar lo que pensamos para utilizar nuestro sistema parasimpático para controlar nuestra respiración, que es el primer paso para relajar todo lo demás y nos permita tomar la respuesta adecuada... si correr, defendernos,... o simplemente reirnos por nuestra fantástica imaginación.

lunes, 28 de noviembre de 2011

330/365 Colorea tus sueños

Coloreando... by rutroncal
Coloreando..., a photo by rutroncal on Flickr.

En ocasiones el ajetreo de nuestros trabajos, las preocupaciones del día a día, la dinámica de nuestra vida en general no nos da (mejor dicho, no nos damos...) tiempo para reflexionar y ser conscientes de algunas cuestiones importantes tanto a nivel intra como interpersonal.

Un ejercicio que hacemos en formación de habilidades y que permite al asistente ser consciente tanto de sus fortalezas como de sus limitaciones pero que además le permite también ser consciente de su progreso a lo largo de la vida es el siguiente: relajar- visualizar- proyectar.

Lo primero es poner una música de fondo relajante, que permita al asistente poco a poco ir bajando su nivel de tensión. Les pedimos que cierren los ojos, se pongan cómod@s en su asiento, que sean conscientes de cómo sus pies están apoyados en el suelo, su espalda y piernas están recostadas en la silla y como su respiración va siendo cada vez más profunda.

Tras tres respiraciones profundas invitamos a la reflexión, pongamos que estamos trabajando sobre inteligencia emocional, entonces les pediríamos que se centraran en su pasado, en las emociones que recuerde, qué emociones le gustaba experimentar y cuáles le ocasionaban más temor, o culpabilidad,... que emociones se fomentaban en su familia, qué le generaban sus amistades, autoridades, jefes, ... en su familia, amigos, estudios, trabajo....

Qué emociones hoy por hoy le identifican y cuáles le cuesta más gestionar,... 

Tras unos minutos de reflexión y visualización, se le deja al asistente que pueda proyectar lo que ha visto a través de un dibujo global, una secuencia, palabras o un texto...

Cuando acaba el ejercicio es más fácil identificar tus nuevos retos... ¿lo quieres probar?



domingo, 27 de noviembre de 2011

329/365 Preguntas, canales de comunicación

Sacarina para compensar by rutroncal
Sacarina para compensar, a photo by rutroncal on Flickr.

Cuántas veces hemos escuchado la frase en los distintos cursos de comunicación que: "El responsable de la comunicación es el emisor", por lo que si el receptor no comprende el mensaje es nuestra responsabilidad el hacernos entender; pero, esta afirmación que en aula la aceptamos (que no significa que la integremos) ¿Cuándo nos damos verdadera cuenta de su poder? Cuando utilizamos esta premisa de forma correcta, y somos capaces de sacarle el máximo partido a esta ley y la aplicamos no sólo para asegurarnos de la comprensión de mi mensaje sino que además soy capaz de hacer las preguntas adecuadas.

En general, no nos damos cuenta de que en función de cómo formulemos una pregunta obtendremos una correcta (o adecuada) comunicación o bien nuestro interlocutor necesitará una aclaración.

Hoy mismo en el tren he tenido la oportunidad de ser testigo de un ejemplo:
Llegado el momento de repartir las bebidas, hay dos azafatas sirviendo. Una pregunta: ¿Azúcar ó sacarina?. La otra: ¿Quiere azúcar o sacarina? (he de decir que esta segunda utilizó un tono de voz sin enfatizar ninguna pausa)

¿Cuál es la mejor pregunta?, evidentemente la califica la calidad de la respuesta. Con la 1ª opción obtendremos el producto que buscamos, el interlocutor responde una cosa u otra. Sin embargo, con la 2ª el interlocutor responde: "Sí!, claro!, por supuesto!" para lo que es necesario una segunda pregunta aclarando que no es un sí o no sino una identificación de lo que desea.

En ocasiones tendemos en comunicación a "liar la madeja" al tratar de "aclararnos" dando más información al interlocutor, por lo que en lugar de conseguir aclarar el mensaje acabamos confudiendo.

Conclusión: Utilicemos frases sencillas y cortas, lenguaje claro y sin ambiguedades y preguntas preferiblemente abiertas (a no ser que por la conversación requiramos un compromiso de SI o NO).

Y como siempre, no sólo hemos de pensar en hablar, sino la clave la obtendremos si observamos y escuchamos tanto a nuestro interlocutor como a lo que nos rodea para saber si vamos por el buen camino.

sábado, 19 de noviembre de 2011

321/365 Once upon a time

Viendo "Once upon a time" by rutroncal
Viendo "Once upon a time", a photo by rutroncal on Flickr.
Me encantan los cuentos,... cualquiera que haya leído alguna vez este blog ya se habrá percatado de ello...
Pero me gustan desde que era pequeña, me encantaban las historias que me hacían poner en diferentes situaciones, con vidas tan distintas a la mía y aún así ser capaz de imaginarme todo aquello: historias, emociones, pensamientos, ...

Hace poco he empezado una nueva serie, se llama "Once upon a time", o cómo diríamos aquí: "Érase una vez...", va de cuentos, pero algo distinto, pues la trama es que hay un pueblo en Maine (EEUU) en el que todos sus habitantes son personajes de cuentos en realidad,... sólo que ellos no lo saben.

Bueno, yo he empezado a verla y por el momento es interesante,... es diferente a lo visto hasta el momentoy eso ya me gusta.

El caso es que mi reflexión no era la serie o los cuentos... sino tomar el primer capítulo de la serie como referencia... y es que va de Blancanieves (os acordais del cuento ¿verdad?)
Mi reflexión es que no nos hace falta que la Reina Malvada del cuento nos lo preste, porque el "espejito mágico" está dentro de nosotr@s. Es lo que nos dice cómo somos y cómo nos gustaríamos vernos... y eso sin duda afectaría a cómo nos relacionamos con nuestro entorno.

Yo a mi "espejo mágico" le tengo pillado el control (también tengo mis días..., claro!) ¿cómo?, hablándole, preguntándole, ... haciéndole pensar,... es decir, yo misma a mi misma, cuando tengo un pensamiento automático negativo (esto es loq eu mejor hace nuestro espejo mágico particular..), me paro a pensar lo que me ha dicho,... lo que aparece en mi cabeza a modo de pensamiento y le pregunto: "¿en qué te basas?" y si eso no es suficiente le pregunto: "¿de qué te sirve pensar eso?"... con estas dos preguntas, me ayudo a mi misma a racionalizar y a relativizar lo que mi "espejito mágico" particular me dice.

¿Y tú? ¿tienes controlado tu "espejo mágico"?

domingo, 13 de noviembre de 2011

315/365 Los filtros de Sócrates


Hoy Domingo, día de reflexión... y hoy me ha parecido apropiado recordar "Los 3 filtros de Sócrates" pero de una manera diferente... y como aparece la imagen los 3 elementos nos han de servir para recordar esos tres filtros a modo de símbolos: Verdad (el metro), Bondad (el pompón) y la Utilidad (la llave inglesa).

Es una regla que sobre todo a los que somos visuales (enfoque de uno de los sistemas de representación de PNL- programación neurolingüística- que explicaré en otro post), o a los que tenemos memoria fotográfica,... es decir, utilizar imágenes que nos sirvan para recordar conceptos.

En este caso, Sócrates planteó estos 3 filtros para evitar la rumorología y hacer entender a sus discípulos la importancia y las consecuencias que tiene el hablar de algo y/o alguien sin tenerlas en cuenta.

La historia de "Los 3 filtros de Sócrates" dice así:

En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por la práctica de su conocimiento, con alto respeto. Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:

¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?

Espera un minuto, replicó Sócrates. Antes de decirme cualquier cosa querría que pasaras un pequeño examen. Es llamado el examen del triple filtro.

¿Triple filtro?

Correcto, continuó Sócrates. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea tomar un momento y filtrar lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.

El primer filtro es la verdad: ¿estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

No, dijo el hombre, realmente sólo escuché sobre eso y...

... Muy bien, dijo Sócrates. ¡Entonces realmente no sabes si es cierto o no!

Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad: ¿es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?

No, por el contrario...

Entonces, continuó Sócrates, tú deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Tú puedes aún pasar el examen, porque queda un filtro; el filtro de la utilidad: ¿será útil para mí lo que vas a decirme de mi amigo?

No, realmente no.

Bien, concluyó Sócrates. Si lo que deseas decirme no es cierto ni bueno e incluso no es útil, ¿por qué decírmelo?

Y ahora bien ¿tú tienes en cuenta estos 3 filtros antes de hablar de algo y/o de alguien?

martes, 8 de noviembre de 2011

¿Autocontrol emocional o educación?

Reglas de educación by rutroncal
Reglas de educación, a photo by rutroncal on Flickr.
Llevo tiempo dándole vueltas a una cuestión... y es que cuando estamos buscando situaciones de autocontrol emocional, en ocasiones me sorprende encontrar plantemamientos que desde mi punto de vista están más relacionados con la educación y el respeto que con el autocontrol emocional propiamente dicho.

Las emociones hacen que nos cabreemos, exaltemos, sorprendamos, tengamos miedo, también que nos ilusionemos, amemos y estemos satisfechos y orgullosos de nosotr@s mism@s,... y esto es fantástico porque es lo que nos hace humanos. Que sintamos las cosas.

Hace poco me leí un libro, es de la autora de la saga Crepúsculo (sí, sí,... antes de que digáis nada... esos también me los he leído) pero no va de vampiros fosforitos, va de otra cosa. Se titula "The host" (La huésped) y he de reconocer que me sorprendió. La síntesis del libro es que somos un planeta invadido por extraterrestres, al más puro estilo de la "invasión de los ultracuerpos" pero en este caso son unos parásitos llamados "almas" los que nos ocupan. Pasan a asimilar nuestros recuerdos y ocupan el lugar de la persona; son huéspedes - ocupas de los cuerpos.

Bien, la historia, es que en muchos libros de ciencia ficción, se nos plantea el hecho de que somos invadidos porque desde el resto del universo se nos califica de inapropiados y/o nos suspenden en comportamiento cívico y todo esto lo achacan a la expresión emocional.

Y yo les digo a los alienígenas que estén leyendo el post (nunca está de más prevenir) que no es mala la expresividad emocional, de hecho es necesaria, lo que ocurre es que pocos la gestionan, o desde luego no la gestionan cuando y/o cómo es debido... de poco me sirve pedir perdón cuando ya he hecho daño a otra/s persona/s (pensar en el cuento de los clavos), la clave está en respetar a mis congéneres, interlocutores, entorno,... ser asertivo, expresar las emociones sin que haga mal a nadie. Hemos de ser conscientes de que las emociones cuando se encapsulan (se bloquean o las negamos), saldrán en el momento más insospechado.,...

Por este motivo y dado que estamos en plena campaña electoral, les pido a los políticos que comiencen dando ejemplo, que no vale el "Y tú más", que necesitamos un programa de educación en el que se incluya formación en educación cívica, porque lamentablemente no existe ... y a ver si van a tener que venir los extraterrestres a enseñarnos educación... curiosa paradoja entonces, ¿no?

martes, 1 de noviembre de 2011

304/365 En el momento que oímos tic-tac

Relojes que hacen tic-tac by rutroncal
Relojes que hacen tic-tac, a photo by rutroncal on Flickr.

¿Alguna vez os ha pasado que de pronto ese reloj tan bonito que tenéis de agujas de pronto es como si le hubierais subido el volumen?

Sobre todo si lo tenéis como despertador al lado de la cama... de pronto en la tranquilidad y el silencio de la noche... oímos un primer TIC... seguido de un ... TAC... y a continuación... parece como si hubieran subido el volumen a ese artefacto y pasáis de estar relajados a no poderos dormir.

Es cuestión de percepción... efectivamente ni hemos subido el volumen al reloj ni éste se ha estropeado ... somos nosotros, los que con el poder de la atención focalizada incrementamos su volumen y por tanto la importancia para nosotros.

Lo mismo nos pasa con los problemas... cuando mi vida se centra en una preocupación, pasa de ser una preocupación más a ser la más importante, llegando incluso al caso de "subir su volumen" haciendo que aumente mi ansiedad y por supuesto generándome mayores problemas porque seguramente generalice esa circunstancia...

Todo puede ser como este reloj... puedo cogerlo quitarle las pilas y encerrarlo en el baño, o levantarme de la cama, beber un vaso de agua y descentralizar la atención en ese sonido.

En la vida, es parecido, puedo actuar, hacer lo que pueda (siempre contando con mi círculo de influencia) o bien, tratando de descentralizar y focalizar mi atención en otra cosa...

¿Os habéis parado a pensar cuantas veces somos nosotros los que "subimos el volumen" a lo que nos rodea?

sábado, 22 de octubre de 2011

#Videosysalud Cuídate para cuidar...

Hoy ha sido en Madrid el evento #videosysalud, donde un montón de profesionales del entorno sanitario se reunían para valorar las diferentes opciones que nos ofrecen los medios audiovisuales tanto para compartir información como comunicarse con otros profesionales y/o usuarios. Yo no he podido asistir presencialmente, pero se pueden ver las jornadas en streaming en USTREAM.

Invitada a participar por Rosa Pérez (@mrsrosaperez), que los que la conozcáis sabéis que no se le puede negar nada... me atreví (la vergüenza me visita de vez en cuando,... no os creáis...) a montar este vídeo a modo de colaboración que aparece en youtube igual que los de otros compañer@s que han formado parte de la iniciativa. Usuarios y/o profesionales del sector sanitario, os invito a ver los vídeos; son píldoras formativas muy interesantes que de forma desinteresada se ha dispuesto para el acceso libre de todo el mundo... "Compartir es vivir".

La píldora que yo he escogido realizar, va en relación al cuidado personal y a la especial atención que debemos de prestar a nuestra autoestima para poder dedicarnos a cuidar a otras personas, por supuesto... acabo con un cuento.... 
Espero que os guste.


miércoles, 19 de octubre de 2011

291/365. Tarta de manzana

Tarta años 50 de cumple!! by rutroncal
Tarta años 50 de cumple!!, a photo by rutroncal on Flickr.

El miércoles celebrábamos en casa de mi hermano (@fronqi) el cumpleaños de mi cuñada (@comotecuento) y el mío ya de paso... y esta es la maravillosa tarta de manzana que compartimos. 

Maravillosa porque era una chulada (una versión "Mad Men" de las tartas) y una ocasión de compartir una risas, con familia y amig@s.

A veces las cosas más sencillas son las que más se agradecen y en los detalles está la verdadera naturaleza de las personas.

A propósito de esta tarta... quisiera compartir un cuento sufí, y por supuesto va de tartas y de detalles y como a veces esa ansiedad de perfección en las cosas, hace que nos perdamos la verdadera esencia de los momentos.

"La Historia habla de una anciana que había sido famosa durante treinta años por el sabor delicioso de sus tartas de albaricoque. Todo el mundo en kilómetros a la redonda había escuchado hablar de las deliciosas tartas y las comían, no sin hacer comentarios respecto a su inigualable y delicioso sabor. En el curso de los años, cientos de personas le asediaron pidiéndole la receta.
Ella, la anciana de las deliciosas tartas continuó haciendo tartas todos los años, y así durante muchos años, durante la estación de los albaricoques; distribuía las tartas con gusto sin distinguir razas o credos, ni posiciones sociales , a diestra y siniestra, pero siempre guardando en secreto su receta.
Un día, temiendo que la anciana mujer muriera repentinamente sin haber transmitido el secreto de sus tartas, el Gran Califa de Afganistán – que también era ambicioso al mismo tiempo que amante de las tartas de albaricoque – ofreció una recompensa de cien monedas de oro por su secreto.
No pudo encontrar a nadie que cocinase tartas como la anciana, aunque una gran multitud de gente solicitase la cuantiosa recompensa, pretendiendo que podía hacerlo. Finalmente, sin embargo, se sorprendió al encontrar a la enigmática anciana mujer a su puerta, ofreciendo vender la famosa receta.
Pensé que nunca se las darías a nadie – balbuceó el Poderoso Califa.
Ah, primero debía encontrar un signo de sinceridad – dijo la anciana.
Pero, ¿Cómo sabes que soy sincero? – preguntó el Califa.
Tú – dijo la extraña anciana – eres un hombre que ama el oro. Ahora que estés de dispuesto a desprenderte de una parte de él, y no digamos cien monedas de oro, muestra, al menos mediante tu propio patrón de ambicioso, que eres sincero. Esto es lo más cercano a la verdadera sinceridad que, según parece, podemos llegar a este punto. De modo que te daré el Secreto.
El Califa se sentía encantado. Tomo lápiz y un trozo de papel y pidió a la mujer que dictase la receta.
No necesitas lápiz ni papel – dijo ella – , ya que no hay mucho que decir. Recojo albaricoques gratis, de los arboles de la gente caritativa. Luego añado agua y un poco de miel; y eso es todo lo que hay que decir.
¡Pero así es como todos los demás hacen tartas de albaricoque en todo el Califato de Afganistán! – Exclamo el Califa –. Ciertamente no te voy a dar cien monedas de oro por decirme eso. 
Tómalo o déjalo – dijo la mujer.
No tiene sentido alguno – dijo el avaro Califa –, pero si el secreto no está en los ingredientes, debes decirme ¿Cómo la haces? Debe de encontrarse en la elaboración de la costra de masa de la tarta, o en los tiempos de horneo.
La anciana mujer sonrió
No lo hago en modo alguno. Me acerco al panadero del pueblo y le pido algo de masa común pastelera que él haya amasado, cubro el plato con la pasta y le pido que lo ponga en el horno junto con el pan que
hornea, y así es como se hace.
Pero debe de haber algo especial en las tartas – dijo el Califa –, y quiero saber lo que es.
Muy bien – dijo ella, sígueme y haz exactamente lo que hago y veremos cómo te las arreglas. Descubrirás si eres capaz de captar lo que es el Secreto de la fabricación de tartas de albaricoque.
Fueron juntos de excursión muy temprano por las huertas comunes de la localidad de albaricoques. La anciana, como es costumbre en esas partes, fue admitida libremente, mientras que el avaro Califa pagaba
con monedas de cobre y plata a los dueños de las huertas para que le trajeren en unas cestas los frutos de albaricoque que tenían previamente almacenados. Mientras que la anciana recogía por sí misma los frutos.
Todo siempre bajo la mirada observante del Califa, ambos hicieron por separado unas mermeladas con miel y albaricoque. Luego llevaron sus platos al panadero, e hicieron que les pusiese la masa común pastelera encima de las tartas. Luego se dedicaron a esperar hasta que éstas estuviesen listas.
Cuando las tartas estuvieron horneadas y se enfriaron, las probaron.
La tarta de la anciana era deliciosa. Pero la tarta hecha por el Califa era sencillamente muy ordinaria.
El Califa meneó la cabeza, muy perplejo, y luego comenzó a injuriar a la mujer anciana, la llamó hechicera e impostora por haber introducido una pócima secreta a sus tartas, el Califa mientras devoraba una tarta de la anciana, expresó: el sabor de tus tartas me tiene hechizado. Anciana – dijo el Califa – eres una necia por no transmitirme el secreto – y la tacho de bruja con contacto con poderes malignos.
Una vez que el Califa de Afganistán quedó exhausto por comer tantas tartas y se sentó en un banco en el exterior de la panadería, la anciana sonrió una vez más.
Después de tus resoplidos y tú enojo, tras tus aires de superioridad y vana confianza en el poder del dinero, tras todo ese absurdo, arraigado en su sucio corazón – dijo ella – , te diré dónde te has equivocado.
Como habrás observado, a mi una persona pobre se me permitió recoger tanta fruta como desease en esos huertos. En reconocimiento a esto, nunca he tomado la fruta madura, y perfecta para mis tartas, ya que el dueño de la huerta tiene derecho a conservar la mejor fruta de la temporada, de modo que pueda venderla para mantener a su familia. Así que siempre he cogido albaricoques dañados que no estaban maduros aún y los demasiado maduros, mezclándolos en mis tartas. Éste es el secreto de su maravilloso sabor. Tú, por tu parte, codicias tanto la perfección y las ganancias que, como todos los demás que han buscado mi secreto, tomas siempre la fruta más atractiva. El resultado fueron tartas de albaricoque ordinarias.
Con estas palabras guardó las bolsas de monedas de oro en un cinturón y siguió la anciana siguió su camino"

Y a vosotr@s... ¿cómo os gustan las tartas?