Mostrando entradas con la etiqueta resiliencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta resiliencia. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2020

Aunar la fuerza del lenguaje

Cuando Heráclito decía que “El cambio es la única constante”… yo creo que ni tan siquiera él era conocedor de toda la razón que tenían sus palabras… (o sí… *^_^*)

En las empresas y en las relaciones interpersonales empezábamos a ser conscientes de la importancia de la inteligencia emocional, de la expresión de las emociones y de cómo ser más transparentes, coherentes y asertivos a través de nuestro lenguaje gestual y corporal…, y entonces, llega una pandemia que nos obliga a llevar una mascarilla que tapa ¾ partes de nuestro rostro y por tanto limita nuestra capacidad de interacción.

Tantos años enseñando y trabajando el mundo de la expresión emocional para darnos cuenta de que con el COVID y con las mascarillas hemos de seguir aprendiendo, reinventándonos… porque lo que está claro es que el ser humano es un ser sociable y si no queremos entrar en una fase de antisociabilización y pasar por una rehabilitación social y emocional.. tendremos que aprender a convivir con la mascarilla y adaptar nuestras habilidades para que nuestro entorno sea más amable y conectado (dentro de las circunstancias, claro).

El lenguaje evoluciona muy rápido. Nos sorprendíamos cuando hace unos años la RAE incorporaba palabras como “toballa”, “cocreta”, anglicismos como “friki”, “tuit”, “táper”…. Y nos sorprendíamos porque no nos damos cuenta de que la evolución del lenguaje, antes de las nuevas tecnologías, era a través de la transmisión de la lengua hablada y su frecuencia de uso, es decir, cuánto más se use una palabra por más gente, se incorpora por tanto a nuestro diccionario. Para que socialmente se aceptara en nuestro vocabulario como algo “bien dicho”… se tardaba mucho más que hoy en día que con las redes sociales, internet y la televisión (incluyendo expresiones ya no locales, sino globales). Podemos ser conscientes mucho antes y con más precisión de vocablos que pasar a ser parte de nuestro día a día.

Los emoticonos han pasado a ser parte de nuestro lenguaje escrito, e incluso de nuestra forma de interaccionar… el ser humano busca formas de complementar su forma de comunicar para que se adapte mejor a lo que quiere transmitir (personalmente adoro los “gifs” de whatsapp para expresar una emoción). Los adolescentes los llevan a su día a día simulando con sus manos los emoticonos cuando se comunican cara a cara entre ellos.

¿A dónde quiero llegar con esta reflexión? A que pensemos en superar la barrera de la mascarilla, a que en lugar de tenerla como una barrera y negarnos a su uso o a protestar por su uso (que en estas circunstancias no es un comportamiento ni adaptativo ni aconsejable por temas ya obvios de salud pública) pensemos en cómo somos capaces de transmitir una sonrisa y que se nos note. Supongo que igual que nos pasó con la “sonrisa telefónica”, aprenderemos a “leer” una sonrisa a través de los ojos… eso forma parte de nuestra adaptación comunicativa y social… pero ¿hasta entonces?. ¿Qué os parece esta imagen que ha circulado por Whatsapp este mes?

 


Es verdad que las mascarillas con partes transparentes pueden ser útiles para esto, ahora bien, ¿son igual de efectivas? (al parecer hay algún modelo que puede ser homologable… https://www.niusdiario.es/vida/visto-oido/todo-sobre-mascarillas-transparentes-homologadas-moda-famosas_18_3004845202.html pero hasta el momento el Ministerio de Sanidad ha denegado su homologación por no cumplir los requisitos).

¿Y pintar una sonrisa en la mascarilla?, pues a ver, soy una defensora de la sonrisa… pero soy una defensora de sonreír cuando quiero y cuando necesito expresar una emoción. Sonreír por sonreír… y sonreír todo el tiempo… no sería ni lógico ni coherente ¿no creéis?

Con las amistades y familia… podemos usar las expresiones verbales (incluso onomatopeyas…), incluso un autoabrazo mirando a los ojos podría ser un abrazo entre l@s d@s... Pero,  ¿cuándo te cruzabas con alguien y simplemente sonreías? ¿cómo podríamos superar esa barrera?

Igual nos tenemos que inventar un gesto… yo, que soy una fan de la serie Friends, me acuerdo de cómo Ross y Mónica tenían un gesto para hacer un “corte de mangas” sin ser un corte de mangas…. https://www.youtube.com/watch?v=fPSZUUq5FWs

Evidentemente éste no es el gesto que buscaba… salvo que se lo hiciera al Coronavirus… 😊 y entonces creo que no me molestaría en simularlo y le haría un corte de mangas de verdad.

domingo, 23 de octubre de 2011

295/365. Soy un junco...

Reiniciando una vez mas... by rutroncal
Reiniciando una vez mas..., a photo by rutroncal on Flickr.

Cuando miro esta pantalla... después de pelearme con el ordenador una vez más y cuando estás al borde del infarto o de la crisis de ansiedad... yo elijo ser junco....

Una de mis frases favoritas y que me sirven para volver a mi estado zen es: "Todo pasa y todo llega", además de aplicar la teoría del junco hueco. Teoría que he de decir, que explico allá donde voy porque creo que es útil en más de una ocasión visualizarnos a nosotr@s mism@s como juncos para superar la adversidad y tener resiliencia ("palabro" que se lleva tanto ahora...)

La teoría del junco es aplicar una técnica de respiración junto con una visualización. Puedes elegir hacerlo de pié o sentado, mucho mejor que tumbado que no puedes dejarte balancear...

El junco es la planta más resistente de la naturaleza. Sus raíces están fuertemente afincadas a la tierra y al ser hueco permite que el viento, por muy fuerte que sea pase a través de él sin arrancarlo de sus raíces... se balancea,... se dobla,... se adapta al ritmo del viento... pero no se deja ni arrastrar ni arrancar.

Todos podemos ser un junco.. y repetirnos a nosotr@s mism@s como si fuera un mantra "Soy un Junco Hueco, el aire me doble pero no me parte y pasa a través de mi"...

A mi me funciona... ¿lo pruebas?

domingo, 26 de junio de 2011

177/365. ¿Qué haces con un obstáculo en tu camino?

Las puertas cerradas ¿qué significan para nosotros? ¿qué necesitamos para abrirlas? ¿cuándo vemos una puerta cerrada pensamos en otros caminos que no sean el cruzar esa puerta? ¿planteamos todas las opciones? ¿nos "rendimos"?

Ante los obstáculos podemos reaccionar de diferentes maneras, desde quedarnos sentados esperando que el obstáculo desaparezca, rodearlo ignorando su existencia o superarlo como sea...

No quiero reflexionar sobre este hecho, me gustaría que pensáramos sobre el aprendizaje que supone enfrentarnos y/o superar un obstáculo. En ocasiones aunque hayamos pasado esa situación, nos centramos en el "porqué a mí", lo positivo sería superar esa primera fase para pensar en el "qué puedo hacer si ocurre de nuevo", es decir, ser resilientes, aprender, conocernos a nosotros mismos (lo bueno y a mejorar) y ser capaces de superarnos en cada dificultad, ya que de cada situación a resolver, estoy segura que somos capaces de encontrar un tesoro (un aprendizaje, una experiencia de superación, una demostración de confianza, etc...)

Para reflexionar sobre esto, ¿qué tal un cuento? es de Claudio M. Pérez B. y se llama "Obstáculos en el camino"

"Seis siglos atrás, en los dominios de un rey chino, había un crisis generalizada de motivaciones y el soberano, muy preocupado por su pueblo, se puso a pensar como despertar en algunos de sus súbditos algún interés por los bienes públicos. La gente no cuidaba los parques, si algunas piedras del Puente se derrumbaban, así quedaba ya que nadie las reponía. Los caminos eran horadados por bueyes sin ningún cuidado precisamente los días de lluvia, que era cuando más necesitaban ser protegidos de las ruedas de las carretas.

Una mañana el Rey colocó una gran roca obstaculizando unos de los caminos más importantes. Y cuando la gente de su séquito no lo observaba, escondio bajo la piedra una bolsa de monedas de oro; y después se escondió para observar la escena.

Estuvo largo tiempo observando a la piedra y la gente que pasaba, pero nadie se molestaba en sacar el obstáculo y peor aún, otros directamente la rodeaban y seguían su camino. Muchos se detenían a proclamar que las autoridades no tenían verguenza por no mantener los caminos despejados e inculpaban directamente al Rey; pero ninguno de ellos hizo nada para sacar la piedra del camino.

Un anciano vecino, que vivía en el condado más descampado, pasaba por allí exhausto con un fardo de leña sobre sus hombros; y la vio. Se detuvo, analizó que eso era un impedimento. Luego se aproximó a ella, puso su carga en el piso trabajosamente y trató con mucho esfuerzo de mover la roca a un lado del camino y quitar el obstáculo. La gente seguía pasando desinteresadamente. El pobre anciano, casi sin fuerzas, empujó y empujó y hasta llegó a fatigarse mucho, pero lo logró.
Mientras regresaba a recoger su fardo de leña, vio en el lugar donde estaba la piedra, una pequeña bolsita sobre la tierra. Se acercó, la tomó en sus manos y la abrió. Fué grande su sopresa cuando descubrió el tesoro que había en ella ya que las monedas de oro eran muchas. Cuando las tomo entre sus dedos, encontró un nota del mismo rey diciendo que el premio era para la persona que removiera la roca como recompensa por despejar el camino.

El campesino aprendió ese día que cada obstáculo puede estar disfrazando una oportunidad, tanto para ayudar a los demás como para ayudarse asimismo"



jueves, 5 de mayo de 2011

125/365. Carta de Penélope a Ulises

Banquito al mar, originalmente cargada por rutroncal.

Hoy te espero tejiendo una hermosa bufanda
intercalo colores, entre besos y ansias
En el jardín florecido de esperas inquietas
Mi corazón te llama y mi mente te sueña

OH mi Ulises querido, cuanto te amo en silencio
necesito tus besos, necesito palabras
tú rey de mi vida, sabes como endulzarme
y en un banco callado voy bordando esperanzas

Atraviesa tu barco, esas aguas revueltas
repletas se sirenas que a tu paso te llaman
te dedican su canto y embrujarte pretenden
no las escuches, amor, regresa a tu casa

Me acompañan níveas palomas
con sus trajes de gala, sus arrullos recuerdan
cuando tú me arrullabas tocando mi piel
cuando tierno y amoroso a mi te abrazabas

El tiempo ha pasado y mi amor que es eterno
te sigue esperando, no importa que en la noche
deshaga mi bordado y comience de nuevo
No habrá otro galán que acaricie mis manos

Soy tuya Ulises, mi amado, tesoro de mi espera
Los dioses bendijeron nuestra unión para siempre
Yo te amare más Alla de la muerte
Y en este banco espero, ansiosa que llegues...

Penélope