martes, 22 de noviembre de 2011
324/365 Quien dijo miedo?
miércoles, 5 de octubre de 2011
277/365 Autoestima
jueves, 23 de junio de 2011
174/365. Covey, Tea Cegos y la velocidad de la confianza
lunes, 6 de junio de 2011
157/365. Excelencia interpersonal, ¿qué significa?
Terminando de preparar la documentación de mañana... y haciendo tiempo para partir hacia Albacete.
Hace tiempo ya preparé un post en el que comentaba algunos de los contenidos del curso que voy a impartir esta semana...
Como ya comenté en su momento, ser excelente a nivel interpersonal, conlleva tener en cuenta muchas cosas, no sólo el que te sepas comunicar, sino también saber con quién tienes que hacerlo.
En muchas ocasiones no nos damos cuenta de la cantidad de tiempo que invertimos en relacionarnos con gente que no sólo no nos sirven de cara a nuestros objetivos a nivel profesional, sino que además, tampoco nos damos cuenta de la importancia de separar las afinidades personales de lo meramente profesional. Es decir, estamos con quien nos dan apoyo, consuelo, conversación, etc... y si no nos caen bien procuramos no relacionarnos con ell@s, aún a pesar de ser necesaria esa relación a nivel profesional, encontrándonos después con problemas de comunicación interdepartamental, duplicidad de tareas, falta de definición de responsabilidades, etc...
Los tres pilares de la excelencia interpersonal según Cegos, serían:
- Construir su red estratégica de relaciones
- Potenciar sus cualidades personales
y - Desarrollar relaciones eficaces
Efectivamente, para ello, necesitamos identificar nuestros objetivos del puesto de trabajo, así como los actores involucrados, realizar una labor de autoconocimiento sobre nuestros valores / creencias, confianza en uno mismo y comportamientos / actitudes, puesto que nos afecta a la hora de interactuar con nuestro entorno, y por supuesto tener en mente una actitud genuina para comunicarse de forma fluida y abierta, pensar en el ganar - ganar y ser capaces de ver el conflicto como una oportunidad.
Una frase que me parece reveladora para este contenido es que: "No son las diferencias entre las personas lo que crea los problemas de relación; todos somos distintos. Los problemas surgen cuando una persona es inflexible y se aferra a cierta postura".
¿Nos hemos parado a analizar nuestra red? ¿Sabemos con quién nos tenemos que relacionar? ¿Nos afectan nuestras emociones a la hora de relacionarnos?
jueves, 12 de mayo de 2011
132/365. La confianza según Covey
martes, 19 de abril de 2011
Si pienso que no puedo confiar en nadie más que en uno mismo.... ¿Cómo voy a pensar en "ganar - ganar"?

martes, 29 de junio de 2010
Sueños Semilla

En el silencio de mi reflexión
percibo todo mi mundo interno
como si fuera una semilla,
de alguna manera pequeña e insignificante
pero también pletórica de potencialidades.
...Y veo en sus entrañas
el germen de un árbol magnífico,
el árbol de mi propia vida
en proceso de desarrollo.
En su pequeñez, cada semilla contiene
el espíritu del árbol que será después.
Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol,
Cayendo en tierra fértil,
absorbiendo los jugos que la alimentan,
expandiendo las ramas y el follaje,
llenándose de flores y de frutos,
para poder dar lo que tienen que dar.
Cada semilla sabe
cómo llegar a ser árbol.
Y tantas son las semillas
como son los sueños secretos.
Dentro de nosotros, innumerables sueños
esperan el tiempo de germinar,
echar raíces y darse a luz,
morir como semillas...
para convertirse en árboles.
Árboles magníficos y orgullosos
que a su vez nos digan, en su solidez,
que oigamos nuestra voz interior,
que escuchemos
la sabiduría de nuestros sueños semilla.
Ellos, los sueños, indican el camino
con símbolos y señales de toda clase,
en cada hecho, en cada momento,
entre las cosas y entre las personas,
en los dolores y en los placeres,
en los triunfos y en los fracasos.
Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos,
a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.
Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos
o en relámpagos de lucidez enceguecedora.
Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos...
Y un día, mientras transitamos
este eterno presente que llamamos vida,
las semillas de nuestros sueños
se transformarán en árboles,
y desplegarán sus ramas que,
como alas gigantescas,
cruzarán el cielo,
uniendo en un solo trazo
nuestro pasado y nuestro futuro.
Nada hay que temer,
...una sabiduría interior las acompaña...
porque cada semilla sabe....
cómo llegar a ser árbol...