En consulta, en formación, en coaching…
muchas veces recomendamos escribir a mano.
Registrar pensamientos.
Anotar insights (esas revelaciones que aparecen en sesión).
Dejar por escrito aprendizajes, herramientas, decisiones.
Tener un diario emocional, de asertividad, de agradecimiento…
O simplemente escribir lo que nos preocupa.
¿Por qué?
Porque cuando sacamos los pensamientos, dejan de girar dentro.
Porque al ponerlos fuera podemos distinguir, por fin,
lo que es un hecho
de lo que es una creencia.
Y eso (muchas veces) nos permite avanzar.
Si no los sacamos, los pensamientos se quedan ahí,
dando vueltas, chocando entre sí, bloqueando.
Como una lavadora en centrifugado constante.
Mucho ruido.
Poca claridad.
Escribir no es solo desahogarse.
Es ordenar, discriminar, sanar.
Es crear espacio.
Y aquí viene algo interesante.
Además de todos estos beneficios emocionales y cognitivos,
la ciencia ha observado algo más.
Investigaciones recientes (algunas realizadas en Japón) han estudiado a adultos mayores con memoria preservada para entender por qué no presentaban deterioro cognitivo.
El punto en común no era un entrenamiento complejo,
ni una alimentación específica,
ni técnicas sofisticadas.
Era un hábito sencillo y constante: escribir a mano.
No como registro automático.
Sino como ejercicio activo de atención, memoria y coordinación.
La escritura manual activa más áreas del cerebro que teclear:
memoria, lenguaje, orientación espacial, atención.
Implica cuerpo, ritmo, decisión.
Y eso mantiene el cerebro en uso real.
La memoria no se conserva por azar.
Se preserva cuando el cerebro se usa con presencia, no solo con rapidez.
No es nostalgia.
Es neurociencia.
De hecho, este debate ya no es solo clínico o terapéutico.
Es educativo y social.
En Estados Unidos, algunos estados están volviendo a introducir la escritura a mano en las aulas, después de años priorizando dispositivos digitales.
¿El motivo?
La evidencia científica muestra que el cerebro lee, comprende y memoriza mejor cuando escribe a mano.
No porque el papel sea romántico.
Sino porque obliga a procesar, integrar y decidir.
Porque el cuerpo participa.
Porque la mente no va en automático.
Y ahora, al final, vuelvo a una historia.
En El diario de Noah,
cada día él se sienta frente a ella con un cuaderno en las manos.
Ella no sabe quién es.
No recuerda la casa, ni la vida que compartieron, ni la historia que los une.
Pero él lee.
Lee despacio.
Lee con cuidado.
Lee como quien sostiene algo frágil.
Y, durante unos minutos, ella vuelve.
No del todo.
No para siempre.
Pero vuelve.
Porque esas palabras fueron escritas cuando su memoria aún estaba viva.
Porque alguien pensó que dejarlo por escrito importaba.
Porque la escritura guardó lo que la mente, con el tiempo, no pudo sostener.
No es solo una historia de amor.
Es una historia sobre memoria, identidad y presencia.
Sobre cómo escribir puede convertirse en un puente cuando recordar ya no es posible.
Quizá escribir no sea solo para hoy.
Quizá también sea un regalo para el futuro.
Y quizá, sin saberlo,
cada vez que escribimos a mano
estamos cuidando un poco más de nuestra mente,
de nuestra memoria,
y de quienes seremos mañana.
Y aquí te dejo algunas preguntas, por si hoy te apetece parar un momento:
· ¿Dónde están ahora mismo tus pensamientos: dentro o fuera de ti?
· ¿Qué pasaría si escribieras lo que te preocupa antes de intentar resolverlo?
· ¿Cuándo fue la última vez que escribiste a mano… solo para pensar?
· Y siendo honestos… ¿cómo anda tu memoria a corto plazo? 😉
Quizá no se trata de añadir otro hábito más.
Quizá se trata de recuperar uno que nos devuelva claridad, calma
y, de paso, un cerebro un poco más joven.
Si te apetece profundizar, te dejo aquí algunos artículos muy claros y bien explicados:
🔗 Estudios sobre escritura manual y activación cerebral
🔗 Escribir a mano sigue siendo insustituible – El País
🔗 Escribir a mano: por qué sigue siendo tan poderoso – Sandra Cerro
🔗 EE. UU. vuelve a la escritura manual en las aulas – Vandal / evidencia científica
Te leo.
¿Escribes… o tus pensamientos siguen dando vueltas en la lavadora?
#escribiramano #coaching #neurociencia #psicologia #saludmental #pensardespacio #autoconocimiento #rutroncal
No hay comentarios:
Publicar un comentario