martes, 8 de junio de 2010

El elefante encadenado

Desde hace mucho tiempo, me gusta incluir en mis cursos un pequeño apartado de reflexión a través de una lectura que actúe en forma de semilla; que deje un sabor, en cierto modo, agridulce y que nos invite a cambiar cosas o a inspirarnos nuevos objetivos.

Un cuento que me encanta leer en organizaciones cuya estructura es rígida, estancada con los años y con alta resistencia al cambio es el de "El Elefante Encadenado", un cuento de Jorge Bucay que invita a reflexionar a todo el mundo, pero sobre todo a las personas más resistentes a hacerlo, a aquellas que están trabajando desde hace muchos años en este tipo de organizaciones.

La reflexión es muy simple, cuando estamos en una organización de estas características esperamos encontrar en un primer momento una estabilidad, tanto económica como profesional, una tranquilidad que nos permita tener un trabajo casi asegurado hasta el fin de nuestros días laborales.

El caso es, que cuando cambiamos a este trabajo, depende del bagaje que tengamos y el puesto al que accedamos, pero como norma general, entraremos con mucha ilusión, ganas de aportar, de aprender y de hacerse valer... el problema es que en estas organizaciones has de adquirir un estatus para que se tengan en cuenta nuestras aportaciones (y en ocasiones ni tan siquiera....)

La cuestión es que al entrar, tenemos mucha energía; energía que se va escapando y chocando con la triste realidad, no vemos que en esos momentos no podemos cambiar nada y nos acabamos resignando e incluso frustrando.

El problema es que esa resignación hace que nos olvidemos de la ilusión con que entramos ese día, de la energía que teníamos y las ideas y motivación por el cambio positivo, por las posibilidades de mejora.

Ese olvido de quienes éramos y qué era lo que queríamos, hace que hoy no seamos conscientes de lo que podemos hacer. Probablemente hoy nos encontremos en una posición jerárquica que nos permita volver a encontrarnos con esa imagen de nosotros mismos, que un día nos permitió vislumbrar un futuro de posibilidades, un camino hacia el cambio y porqué no... de la autorrealización como profesionales aún a pesar de la organización para la que trabajemos.

Si lo pensamos... incluso esta resignación ha formado tanto tiempo parte de nuestra vida... que pensamos que es parte de nosotros y no somos conscientes que la hemos adoptado por el camino. Aprendamos también a disfrutar del presente, porque como dice una frase de Eleanor Roosevelt: "Yesterday is history. Tomorrow is a mystery. Today is a gift, that's why they call it the present" (El ayer es historia, el mañana es un misterio. El hoy es un regalo, por eso se llama «presente»), frase, que por cierto, sale en la película Kun Fu Panda :D

lunes, 7 de junio de 2010

Nuestra serie favorita termina,... ¿que nos pasa?


A la hora de comer, he puesto la TV y en uno de los canales que estaba viendo echaban un capítulo de la serie "Gilmore Girls", serie que seguía, hasta que como muchas series... terminó, en este caso después de la 7ª temporada y de pronto he sentido una especie de nostalgia... añoranza por esa serie que ya terminó y que no se retomará, como nunca lo hacen con las series que se acaban o cancelan; y es que este mes ha sido un mes de cancelaciones o finalizaciones de series más o menos conocidas pero seguidas por miles de personas: Flashforward, Caso Abierto, Entre Fantasmas,... además de por supuesto el final apoteósico de Lost (yo aún estoy en la 5ª temporada, así que aún me queda camino por recorrer).

El caso, es que después de darle vueltas, encuentro que hay un pequeño proceso de duelo en estas pérdidas de nuestra rutina; mezclamos emociones, compartimos sentimientos (sobre todo si todo un grupo de amigos se reúne para ver un capítulo final :D) ... y de pronto se produce una ruptura, una pequeña "muerte".

Podemos incluso sentir todas las fases que supone una pérdida. En un primer momento, la fase de negación, que puede venir ligada con rabia o enfado por esa pérdida, seguida de una fase de apatía y desinterés, hasta la resolución,... que en este caso es tan sencillo como encontrar un nuevo entretenimiento (ojalá fuera todo tan sencillo)

La verdad, es que esto nos puede pasar al terminar nuestra serie preferida, pero también en el momento en que perdemos un elemento importante de nuestra rutina, donde experimentemos emociones intensas y formen parte de nosotros, es decir, al perder un trabajo (incluso la jubilación experimenta estas fases), un amig@, un animal de compañía, etc...

Hemos de ser capaces de superar estos momentos pasando de nivel a nivel, de fase a fase,... hasta que encontremos una "nueva serie" o un nuevo camino que llene ese hueco que se ha generado en nuestra rutina diaria, porque en el caso de una serie... siempre podemos comprar todas las temporadas, pero... eso no nos vale para todo y en todos los casos ¿verdad?.

domingo, 6 de junio de 2010

Pensamiento positivo y visualización


Hace un rato, todos hemos podido ver como Nadal conseguía su quinto Roland Garros; todos hemos podido comprobar también como el pobre Soderling... y cuando ves un partido como este, tienes a personas que por un lado se dedican a comentar el porqué está perdiendo uno y porqué está ganando el otro, lo importante que es la actitud y el pensamiento positivo en un partido de estas características y sobre todo en un deporte como éste, en el que estás tu sólo frente al contrario y luchando contra ti mismo al mismo tiempo.

¿Qué es lo que hace que un deportista, que una persona logre su meta? en realidad, todos sabemos que la autoconfianza, el pensamiento positivo, el "tu puedes" es fundamental en un partido de tenis, un partido que te demuestra que no sólo tienes que pelear por conseguir cada punto, cada set, sino también que tienes que luchar para estar centrado, por dejar pasar esos pensamientos negativos que te "sacan del partido".

Ahora bien, esto no es sólo importante en un partido de tenis. Esto es vital para cualquier meta u objetivo que te quieras plantear. Tienes que tener autoconfianza, pensar en positivo y la herramienta que mejor te va a servir para que comiences a vislumbrar tu éxito es la visualización del objetivo conseguido.

Nuestro cerebro no sabe diferenciar las imágenes dinámicas que creamos en nuestra mente de las reales (las que vemos con nuestros propios ojos), nosotros podemos crear esa visualización que nos permita generar unas emociones positivas sobre el objetivo a lograr y que al mismo tiempo nos prepare para mantener el esfuerzo necesario hasta lograr nuestra meta.

Nadal es un grandísimo deportista, una persona que seguramente tendrá sus días buenos y no tan buenos (tal y como ha dicho en entrevista tras el partido), pero que sobre todo tiene claro que "él puede", porque se entrena, porque se esfuerza y porque sabe dónde están sus puntos de mejora y sus fortalezas.

Todos podemos lograr las metas que nos propongamos, porque los primeros que debemos de creer en que "podemos" somos nosotros (y que conste que a pesar de la metáfora deportiva no quería hacer mención a "la roja"... :D)

sábado, 5 de junio de 2010

El egoista, ¿nace o se hace?


¿Qué es lo que hace ser a una persona egoísta? Por mucho que trato de comprender la psicología humana, hay veces en que todavía no entiendo porqué no evolucionaremos un mínimo común en cuanto a todo lo necesario a las relaciones interpersonales, a fin de cuentas, somos seres sociales, ¿no?

Se supone que es a cierta edad cuando dejamos de posicionar el "yo" en primer lugar y aprendemos a que hay un nosotros, un tú e incluso un vosotros; está claro que esto lo vamos asimilando cuando nos vamos dando cuenta de que para los demás soy un "tú", un "nosotros" e incluso un "vosotros", y cuando vamos siendo conscientes de esto, comenzamos a ser menos egoístas (en un primer momento, porque nos interesa, ¡claro!)

Pero... ¿quién es el responsable de hacernos evolucionar? ¿quién nos motiva a pensar en algo más que no sea en uno mismo?. Se supone que es nuestro entorno (familiar, profesional, social...), nuestras experiencias, nuestra conciencia, educación, etc... la que nos permite pasar de nivel además de nuestra propia personalidad.

Ahora, si la sociedad en que vivimos, te exige cada día el ser competitivo, si no interaccionamos sino que intercambiamos, no nos comunicamos sino que damos y recibimos información, ... si no reflexionamos porque el día a día no nos deja tiempo, sino que actuamos de forma reactiva... no aprendemos. Entonces, ¿supeditamos el aprendizaje de este valor a la genética? ¿a la personalidad de cada uno?

Si no aprendemos a dejar de ser egoístas ... ¿cómo llegaremos nunca a trabajar en equipo? porque eso sí, da igual la empresa en la que trabajemos, da igual el sector o el puesto que desempeñes. Uno de los valores o competencias críticas que todas las empresas dice tener o valorar, seguro que es el trabajo en equipo.

La verdad absoluta no existe


Mi primera publicación del blog quería que fuera una reflexión sobre esta frase: "La verdad absoluta no existe", y supongo que habrá alguien que se pregunte el porqué del tal obviedad. La cuestión es, que todavía hay gente que se cree en posesión de la verdad absoluta y de vez en cuando a la gente de su alrededor le encantaría recordárselo.

Mientras pensaba en esta frase, me imaginaba los diferentes contextos, o las diferentes situaciones en las que puedes decir esta frase de manera tan categórica, y el único escenario que me parecía oportuno, es cuando yo misma he tenido la ocasión de pronunciarla en aula; de otro modo, la única opción que te queda es demostrar la no existencia de la verdad absoluta con hechos o acciones, aunque las personas que se creen en posesión de esta verdad siempre se repetirán a sí mismas que "toda regla tiene su excepción", ¿no?

Lo más increíble, es que sin lugar a dudas, las personas que estamos "alrededor", deseamos poder tener ocasión de demostrar en algún momento, que se encuentran equivocados y que la verdad que consideran absoluta es tan sólo una percepción.

En PNL se sintetiza esta cuestión con la siguiente premisa: El mapa no es el territorio. Lo más maravilloso cuando compartes esta visión, es que la gente no sólo tiene ganas de abrir su mente y comenzar a percibir y a comprender otras percepciones del mundo, sino además de compartir esta información con aquellas personas que se creen que su percepción de la realidad es la verdad absoluta.

A fin de cuentas, hemos de ser conscientes de que la realidad que vivimos es una suma de percepciones, de información que recogemos a través de nuestros cinco sentidos y que si nos limitamos a tener en cuenta tan sólo una parte de todo lo que está a nuestro alcance estamos perdiendo la ocasión de tener una panorámica que en muchos casos nos podría ayudar a tomar decisiones y a reaccionar de forma más efectiva. Es como si paramos en un mirador y nos limitamos a contemplar la vista desde un catalejo sin tener en cuenta la imagen completa que se extiende ante nuestros ojos. Los detalles son importantes, pero a veces la rutina, la forma en la que tenemos de actuar en nuestro día a día, hace que reaccionemos de forma tan mecánica que no tengamos en cuenta que a nuestra manera estamos interpretando los detalles como si fueran toda una verdad absoluta que nos impide ser conscientes de todas nuestras opciones.