sábado, 11 de diciembre de 2010

Empatía y Asertividad: palabras frecuentes, los hechos... no tanto

Últimamente, tanto en las entrevistas que hago como en los cursos que imparto, la gente presume de ser asertiva y/ o con empatía.

Parece ser que todo el mundo se ha concienciado que ser empátic@ y ser asertiv@ "vende", que es lo que todos queremos oír, sobre todo si estamos hablando de procesos de selección, y encuentran la manera de destacarlo de alguna manera a lo largo de la entrevista.

Lo más absurdo del asunto, es que ya me he encontrado en más de una situación, en la que el candidat@ en cuestión acaba de destacar su capacidad de conectar y empatizar con todo el mundo así como su capacidad de escucha y no se da cuenta de que lleva 30 minutos hablando sin parar y sin visos de dejar de hacerlo. Su comportamiento demuestra la verdadera realidad.

En primer lugar hay que diferenciar la asertividad de la empatía. Son dos habilidades relacionales que serán efectivas profesionalmente en función del puesto que tengamos que desempeñar. Por regla general, la asertividad será un tipo de comportamiento deseable en cualquier tipo de posición y sin embargo el ser excesivamente empático no será conveniente en ciertos puestos (lo que no quiere decir que no valoremos la estabilidad emocional y/o madurez).

La asertividad, es el tipo de comportamiento que aprendemos a adoptar gracias a las relaciones sociales. Es la forma efectiva de interrelacionarnos facilitando la comunicación transparente, el respeto mutuo, la autoconfianza, la educación, la escucha, la firmeza sin imposición, etc... en realidad, si nuestra profesión exige que estemos en contacto con las personas de forma constante, aunque no conozcamos la palabra... seguramente seamos tendentes a ser asertivos. ¿Por qué? porque todo el mundo sabe cómo se debe comportar con la gente (el famoso "no hagas lo que no te gustaría que te hicieran a tí y trata a la gente como te tratarías a tí mismo")

La empatía es un proceso de conexión interpersonal más complejo, porque no sólo conlleva la comunicación entre dos personas, sino significa conocer las emociones de nuestro interlocutor y sentir lo que está sintiendo en una situación en concreto. Es por esto mismo, que en determinadas posiciones no sea conveniente ser excesivamente empático si eso de alguna forma va a afectar a la objetividad de nuestra toma de decisiones. Hemos de asumir, que empatizar, significa comprender, no aceptar.

Bien, la conclusión a la que me gustaría llegar, es que para trabajar la asertividad y la empatía, como primer pilar ha de existir la honestidad, el ser íntegro y coherente. Tanto si hacemos una entrevista como si estamos en un proceso de coaching eso es lo más importante. No presumamos de algo que no somos cuando los hechos, nuestros comportamientos son contrarios a lo que presumimos ser.
Foto sacada de elgatomenta en flickr

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El arte de enseñar


Cuando te dedicas a dar formación, uno de los principales objetivos que se ha de proponer el formador es precisamente ser un facilitador, un promotor del crecimiento y/o desarrollo, un impulsor... (a fin de cuentas en muchas organizaciones se utiliza la formación como herramienta de motivación), pero más allá de que el curso salga bien, los asistentes participen, se cubran los objetivos formativos... hemos de procurar "plantar semillas".

Es difícil cambiar viejos hábitos en actitudes y/o comportamientos si no acompañamos esta formación o esta intención de cambio de un plan de acción; lamentablemente, éste no es suficiente, necesitas el compromiso y la inquietud personal por lograr ese cambio. En realidad, necesitas: Introspección, Voluntad y Compromiso.

Introspección para conocerte y saber dónde están tus puntos fuertes y puntos débiles, Voluntad para querer cambiar y Compromiso para mantener el esfuerzo y llevar a cabo tu plan de acción personal.

Los cambios actitudinales y/o comportamentales pueden venir inspirados por personas que pueden ser figuras de transición, por formación, por conocer nuevas formas de hacer las cosas y / o cambiar nuestros paradigmas, pero nadie puede obligarnos a cambiar, nadie lo va a hacer por nosotros, así que depende de nosotros marcarnos el nuevo horizonte o sinfín de nuestro éxito. Somos nosotros mismos los motores de nuestro desarrollo.

Por eso, para finalizar los cursos me gusta la siguiente reflexión de Unamuno:

«…Mi empeño es, ha sido y será que los que me lean piensen y mediten en las cosas fundamentales, y no ha sido nunca el de darles pensamientos hechos. Yo he buscado siempre agitar y, a lo sumo, sugerir más que instruir. No vendo pan, sino levadura».

Espero haber podido ser esa semilla... sé que sí, a fin de cuentas... "Un viaje de mil millas, comienza sólo con un paso..." y a veces, sólo el hecho de que se reflexione y se de uno cuenta que hay más opciones posibles y que no hay soluciones únicas (cuando se habla de relaciones interpersonales y/o habilidades...) es el principio para el cambio del paradigma y la necesidad de cambiar.

lunes, 22 de noviembre de 2010

I'm singing in the rain

Podría ser cualquier día de la semana, pero parece que los Lunes nos encontramos mucho más necesitamos de un "empuje" que nos haga llevar la semana con más energía.

Personalmente y después de un par de meses de viajes, trabajo y mucho trabajo (no me puedo quejar...) hoy en lugar de compartir una lectura, una técnica o una reflexión... quería compartir un trocito de vídeo de un episodio de una serie que a mi me levanta el ánimo y hace que una sonrisa se me quede en la cara...

Sin más... os dejo con una muestra... Os deseo una feliz semana :)

martes, 12 de octubre de 2010

La excelencia interpersonal, cada día que pasa, un deber como trabajadores y como personas


Cuántas veces habremos oído frases como: “es un excelente profesional”, “es una excelente persona” o incluso “es un excelente amig@”...


Una de las cuestiones a abordar antes de tratar un término tan sujeto a interpretaciones, es ¿qué es ser Excelente?, depende a quien tomemos como punto de partida y en función de los niveles de exigencia, propios e impuestos, podemos hablar de términos muy diferentes.


La RAE define el término Excelencia como: “1.- Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación”


En las empresas podemos hablar de trabajadores excelentes, ¿pero realmente tenemos claro qué es lo que significa? ¿Qué repercusión tiene a nivel competencial? Hablar de términos que sugieren un valor máximo de competencia puede llevar connotaciones diferentes en función del entorno.


Hoy por hoy, trabajar en una organización no sólo significa cumplir tus objetivos y tener un buen desempeño, sino relacionarnos y trabajar con gente; de hecho, ya estamos cada vez más mentalizados: trabajamos con clientes internos para clientes externos y que todos interactuamos, ya que los procesos son transversales y somos parte de una gran red.


S. Covey estudió los rasgos del carácter que presentaban las personas que tenían éxito y de ahí logró definir los “7 Hábitos de las personas altamente efectivas” como objetivo de desarrollo.


Para calificarnos como excelentes, a nivel interpersonal, hemos de marcarnos como principal objetivo identicar las claves para conocer, formar y afianzar una red de relaciones adecuada a nuestros objetivos profesionales y las habilidades necesarias para ello.


Asertividad, comunicación, la conciencia autocrítica,… conceptos que hasta el momento se han trabajado desde el desarrollo personal, hemos de plantearnos desde el punto de vista requerido para la excelencia en el desempeño de cualquier puesto.


Además elemento complementario para calificarnos como excelentes, hemos de tener en cuenta la influencia como capacidad de negociación, siempre partiendo desde la cooperación (no en el sentido negativo de la manipulación)


Todo esto supone un ejercicio de autoconocimiento, no sólo de los objetivos profesionales, sino también de nuestra posición dentro de la organización. Hemos de conocer no sólo cuál es nuestra misión, nuestros objetivos y quién/nes de nuestra organización y fuera de ella participan en este complejo proceso.


Partiendo de ese punto, necesitamos capacidad de autocrítica para analizar consecuencias y asumir retos, ser asertivos y firmes en nuestras relaciones y decisiones, teniendo claros nuestros objetivos. Lo importante es la creación de relaciones establecidas con la base de la confianza, de la cooperación, del ganar – ganar.


La clave es la comunicación, aprender a comunicarnos con un objetivo y como ese objetivo puede ser retroalimentado por todos los que puedan participar en un proceso organizativo y / o proyecto.


domingo, 26 de septiembre de 2010

Cómo ver un problema... y ser capaz de ver más de una solución


Después de una semana intensa y llena de debates, me parece interesante recordar una técnica para el análisis de problemas del doctor Edward de Bono.

Ya hace unos cuantos post comentaba la capacidad que tenemos en ocasiones de limitar nuestro enfoque de pensamiento por nuestros propios "mapas del mundo", paradigmas subjetivos que utilizamos para interpretar lo que vemos y que nos sirven de base para solucionar los problemas a los que nos enfrentamos.

En muchas ocasiones, esto en lugar de facilitarnos el análisis, nos limita, porque la visión o el enfoque que tenemos del problema es limitada y aunque encontremos una solución que nos pueda servir no tenemos garantizado que sea la mejor o la más adecuada.

Por este motivo, el doctor de Bono ideó una sencilla práctica que consistía en tratar de analizar el problema desde una posición determinada, teniendo en cuenta que existen 6 posiciones distintas y complementarias que nos van a ayudar a conocer de forma casi asegurada toda la dimensión del problema y que contactan directamente con nuestro estado emocional al respecto del problema ("los 6 sombreros para pensar").

Se identifican seis estados/ posiciones distintas:
  • Neutralidad (Blanco) Considerando puramente qué información está disponible, ¿Cuáles son los hechos?
  • Sentimiento (Rojo) Reacciones viscerales instintivas o declaraciones emocionales (pero ninguna justificación)
  • Juicio negativo (Negro) Lógica aplicada a identificar defectos o barreras, buscando "lo que no casa".
  • Juicio positivo (Amarillo) Lógica aplicada a identificar beneficios, buscando armonía.
  • Pensamiento creativo (Verde) Informaciones de provocación e investigación, viendo a dónde nos lleva un pensamiento.
  • Proceso de control (Azul) Pensando sobre el pensar.
Para que sea más visual, se identificó cada estado con un color, y cada uno de ellos como si fuera un sombrero distinto para que pudiera ser más fácil adoptar ese estado a través de la colocación de un sombrero en nuestra cabeza.

Ojalá, y aprovechando que los sombreros están de moda, fuera más común esta práctica y nos permitiera no sólo analizar los problemas de una forma más completa, sino incluso facilitaría en más de una ocasión compartir puntos de vista y porqué no, generar acuerdos mucho más sólidos.
Foto sacada de chalo84 de flickr. Más info en el libro "Seis sombreros para pensar" de Edward de Bono

viernes, 17 de septiembre de 2010

Todos tenemos un "superpoder"


La verdad es que la "vuelta al cole" ha sido un poco más ajetreada de lo previsto, en cierto modo facilita a que rápidamente entres en la rutina y las vacaciones queden cada vez más lejos.

Esta semana ha sido un poco caótica, llena de proyectos nuevos, cursos para preparar con nuevos itinerarios pedagógicos, jornadas de sensibilización, etc... supongo que estos son parte de los motivos por los cuales esta semana he tenido un extraño sueño, y es que hace dos o tres noches soñé que tenía superpoderes, bueno más bien, un superpoder, pero a lo largo del sueño no lograba saber cuál era; el caso, es que más allá del contenido del sueño, que como suele pasar, los elementos que recuerdas son inconexos y a veces incoherentes (mis compis tuvieron oportunidad de reirse un rato ...) he tratado de ir más allá de todo esto, y me ha ofrecido la siguiente interpretación del mismo: todos tenemos un superpoder, aunque en ocasiones tenemos nuestras dudas y nos invaden nuestras inseguridades. Es momento de desarrollar nuestra autoconfianza.

En los momentos en los que posiblemente más perdido estés, debido a la gran cantidad de trabajo, diferentes cosas que hacer, actividades heterogéneas, hitos consecutivos, etc... es todavía más importante el tener presente a tu "superpoder", es decir, todos tenemos una habilidad especial, todos sabemos hacer algo donde nos sentimos seguros porque se nos da bien y nos puede servir como punto de apoyo para poder aferrarnos y frenar un posible hundimiento, canalizando nuestra energía de forma positiva.

Cuanta más carga de trabajo tengamos y más cosas diferentes tengamos que hacer, más posibilidades tenemos de perdernos en el camino, no sólo por el cansancio físico que nos supone sino porque acabamos agotados mental y emocionalmente debido al esfuerzo que estamos poniendo.

Así que como mensaje para el fin de semana... ¿tú tienes claro cuál es tu "superpoder"? ¿lo pones en práctica?... y... ¿a qué estás esperando?

viernes, 3 de septiembre de 2010

"Welcome to the real World"


Vuelta al trabajo y vuelta al mundo 2.0!! Me he permitido tomar la frase que Morpheo le dice a Neo en Matrix para representar precisamente ese momento tan crucial en nuestras vidas como la vuelta de vacaciones...

Estamos en la primera semana hábil del mes de septiembre donde muchos de nosotros nos incorporamos al trabajo después de unos cuantos días de asueto estival.

Supongo que más de uno y más de dos, ya no en el primer día, sino en esos primeros días en los que el madrugar se hace casi una montaña y la jornada se hace larga; son esos días en los que tienes la opción de elegir:

- Pastilla Roja: me autosugestiono de lo bien que estaba de vacaciones y soy consciente de cada hora que pasa y lo que estaría haciendo a esas horas tan solo una semana antes...
- Pastilla Azul: asumo que estoy en el mundo real, que vuelvo a tener una actividad programada y trato de ponerme al día de forma progresiva...

Qué lástima no tener un Morpheo que nos diga y nos muestre que es lo que tenemos que hacer en esos primeras días y saque automáticamente todo lo necesario para poder desempeñar nuestro día a día... y poder elegir la pastilla Azul.

La clave: plantearnos objetivos progresivos, cumplir los pequeños hitos que nos vayamos marcando y sobre todo no nos agobiemos si nos encontramos cansados.... nuestro cuerpo y nuestra mente seguro que no tardan en acostumbrarse, a fin de cuentas... todos tenemos un tempo ya que todos no podemos ser "el elegido".
Feliz vuelta al trabajo... aunque yo estoy encantada con que hoy sea viernes y empezar mi primer fin de semana después de.