viernes, 6 de marzo de 2015

Harta de esperar...

El otro día haciendo limpiezas varias caí en la cuenta de que tengo muchas cosas “para cuando sea un momento especial”… o también llamados “por si’s” (por si esto o por si aquello).
momento especialSon esas cosas, normalmente consumibles perecederos que las conseguimos/ compramos como algo excepcional o son regalos especiales y las guardamos para un momento mejor.
Pero ¿realmente llegan esos momentos? O más bien ¿es la fecha de caducidad la que decide cuando la consumimos? O lo que es peor… l@s tiramos porque no llegó nunca ese momento tan esperado…
¿Qué significa por tanto ese momento especial? Quizás el tema es definir qué es para nosotr@s ese momento y quizás aplicar una dosis de realidad en el mismo.
Porque una cosa es una botella de vino, o de licor, que incluso cuantos más años pasen… mejor; pero ese chorizo ibérico, ese paté, esa crema,… o incluso ese vestido, lencería, y/o ¿esa ropa especial?
Porque no sé vosotr@s pero yo creo que voy a hacer limpieza de esos “por si’s”, ocupan espacio y hay que aprender a que cualquier momento de nuestra vida podemos decidir que sea espacial si realmente queremos. Quizás porque estamos con la persona que queremos, quizás porque nos sentimos en un buen momento,… o simplemente porque sí.
Yo tengo productos de cosmética, alimentación (dulces y salados), ropa, utensilios de escritura, vinos,… todos ellos son “por si’s”, pues yo creo que este año 2015 ha llegado su deadline.
Me propongo hacer una clasificación tal y como se hace en gestión de tareas (claves para la gestión y optimización del tiempo):
  • Eliminar
  • Delegar/ Donar / Vender
  • Postponer (sin fecha de caducidad
  • Ejecutar / Consumir
Comencé el fin de semana con medicamentos caducados. No quiero confesar cuántas pastillas doné a la farmacia, pero es un paso.
Tengo / tenemos muchas cosas, que ocupan espacio físico / mental / emocional… y debe ser que hoy me he levantado muy zen porque tengo una visión clara.
Si algo te gusta… no esperes mucho. Disfrútalo, saboréalo, compártelo…disfrutar porque nadie sabe qué pasará mañana y nadie sabe si tu armario / alacena / estantería / cabeza se convertirá en un agujero negro en el que tiempo y espacio se anulen mutuamente y desaparezcan tus “porsi’s” sin haberlos disfrutado antes. Yo no quiero ¿y tú?
También… cuántas palabras, deseos, pensamientos, ideas… se han quedado en nuestro “armario” esperando salir en un momento especial… ¿por qué no empezamos a decir y a hacer lo que verdaderamente nos hace felices y deseamos?
¿Nos lanzamos?
 “No es lo mucho que tenemos,
sino lo mucho que disfrutar, que hace la felicidad”
Charles Spurgen

martes, 17 de febrero de 2015

Mi zapatero es encantador. Pero ¿es eso suficiente?

Me trasladé a Barcelona hace ya casi 3 años, en los cuales, como cualquiera que se cambia de ciudad tienes que encontrar tus proveedores básicos: comida, belleza, reparaciones, compras,... y para mí, uno de mis proveedores básicos es un buen zapater@.

Lo encontré por casualidad. Paseando un fin de semana, lo encontramos. Encargué la primera reparación de prueba y muy bien: meticuloso, buen trabajador, ni muy caro ni muy barato, limpio,... para mí es suficiente, de momento. Y desde entonces, sigo yendo a él.
¿Por qué? porque cuando estás a gusto con tu proveedor, depositas tu confianza y te da seguridad para el trabajo que le encargas... no necesitas más.
De hecho, a lo largo del camino, he encontrado algunas imperfecciones: reparaciones fuera de plazo (vas a recoger y no están), reparaciones que no terminan de ir bien (pero se vuelven a arreglar)... cosas en principio sin importancia, que como es un buen hombre y tiene otras cualidades, además de que el porcentaje de su efectividad es mucho mayor al de estas salvedades... lo perdonas.
Ahora bien, ¿porqué escribo sobre mi zapatero? porque me lo estoy replanteando. Cuento la situación: Hace un mes le llevé unas botas para que le cambiara las tapas, cosido de la suela y cambio de puntas. Son unas botas que les tengo aprecio porque son buenas, me las compré de rebajas a buen precio, son cómodas y calenticas. La cuestión es que las fui a recoger y después de tan sólo 1 o 2 veces puestas me doy cuenta de que hay que cambiarles las suelas porque ¡¡se está haciendo un agujero en la misma!! y aquí está mi reflexión ¿no me lo tendría que haber dicho él? Quizás estoy malacostumbrada porque el zapatero que tenía en valencia, que era muy avispado comercialmente, esto me lo decía.
A mí "me da igual" gastarme 40 € que 50-60€ si sé que las botas se quedan perfectas y en cualquier caso... yo decido.
Como en el taller, te dicen lo que tienes y tú decides qué vas a reparar en función de la gravedad.
La cuestión es que eso me supone llevarlas otra vez y en todo caso tener "una conversación". Quiero decirle como cliente "¿Qué espero de él?".
Cuando te dedicas al mundo de los servicios es algo que agradeces soberanamente.
Porque hay clientes que aunque les preguntes, evalúes después su satisfacción… no es hasta que la relación se ha consolidado cuando te dicen de forma abierta qué es lo que esperan de ti.
¿No funcionaría mejor el mundo si fuéramos más claros en nuestras peticiones, expectativas y necesidades?
¿Por qué parece que tenemos el deseo de que nos lean el pensamiento?.
Yo creo que porque en realidad ese efecto anticipación, ese efecto sorpresa, hace que sientas que realmente tu proveedor se ha puesto en tu piel, vive tu problema como si fuera tuyo y eso hace que nos guste y ayude a consolidar la relación.
Pero… ¿eso puede suceder siempre?
También creo que no…
Seguramente siga con mi zapatero, aunque lamentablemente signifique que si después de “la conversación” no hay algún cambio… si hay otro zapatero por el camino… igual lo pruebo… o no ¿tú qué harías?


lunes, 8 de diciembre de 2014

Gente pequeña, haciendo cosas pequeñas,… grandes cambios



acción
Hoy ha sido un día de relax. Un día en el que nos hemos relajado, hemos ido a dar una vuelta, hemos estado de tumbing-sofa… y por supuesto, vuelta a la toma de contacto con las redes… y conmigo misma.
He estado quitando las hojas secas a uno de nuestros bambus. Las hojas secas se estaban apoderando de él y a modo de revelación he sentido el impulso de quitárselas. No quería que las hojas secas le convencieran de que estaba muerto, de que no tenía posibilidad de seguir siendo verde y hermoso. De la misma forma que las personas necesitamos alejarnos de la negatividad para que las cosas buenas empiecen a tomar color y forma a nuestro alrededor.
Y en cuestión de segundos me ha venido a la cabeza un vídeo que he visto en facebook y he compartido segundos después. Es éste:

Si lo veis … son cosas pequeñas, detalles del día a día que pueden inspirar y animarnos a todos nosotr@s a ayudarnos l@s un@s a l@s otr@s…. a fin de cuentas eso depende de cada un@ y cuesta lo mismo!! Quizás hay gente que siga pensando que no merece la pena… quizás … yo espero que no, nos rodean un montón de oportunidades de provocar una sonrisa y de porqué no contagiar de entusiasmo a nuestro alrededor y seguir siendo ejemplo.
La verdad es que hace poco fue la gran recogida de Banco de Alimentos y anima saber que la campaña fuera tan bien. Son noticias que te llenan de esperanza y te hacen sentir parte de un avance, de un pequeño cambio. El problema es que luego salen noticias deirregularidades, ves las noticias y no paras de ver ejemplos de corrupción sin consecuencias, porque por mucho que terminen yendo a la cárcel (que eso está por ver) no se devuelve el dinero defraudado / robado… y eso, sinceramente, hace que desconfíes.confianza-partners-300x224
Y es una pena, porque la sociedad nos ha robado o nos está queriendo robar algo que es fundamental para el desarrollo no sólo económico, sino social, emocional, etc que es la confianza.
¿Y eso como se recupera? entiendo que no dejándonos caer. Entiendo que perseverando, entiendo que continuando dando ejemplo de que sí se puede. De que no hay que perder la esperanza en la raza humana, de que siguen existiendo personas que hacen creer que todo es posible y que podemos cambiar. Ahora, no esperemos que el mundo se cambia solo. El cambio empieza por uno mismo. El cambio empieza por el ejemplo de cada uno de nosotros, por empezar a hacer las cosas de forma diferente y seguir influenciando en nuestro entorno por que las cosas cambien. No sólo en el ámbito político. Hemos de empezar por nuestros valores. No vale el “y tu más”. No vale que cuando alguien salga con un delito por la tele, pensemos que esa persona tendría que estar impune porque hay otro que cometió otro delito más grave y sigue indemne. Quizás hay que plantear el cambio de leyes, el replanteo de condenas,… no sé. Sólo sé que no es posible que éramos uno de los países más prometedores de Europa y que hoy los talentos se fugan, ya no invertimos en I+D+i y que parece que todo el mundo es corrupto a su nivel (desde engañar en el peso de las frutas del supermercado, declaración de hacienda, …).
Por el momento, me conformo con seguir tratando de influenciar de forma positiva. Por seguir mentalizando de que el cambio es posible. En mi círculo de influencia están personas y por ende empresas… pero yo misma trato/ trataré  de ser ejemplo.
¿Y tú?

domingo, 7 de diciembre de 2014

Parte de mi…

Luna, lunita, bombón, trufita, culogordo, gordita, pelón, paticas, ratita, pelón, peluche, bolita, trasto, trufi, chiquitina, pelusón, gordi, bonita, bolita, monino, ewok, …. por todos estos nombres y seguro que por alguno más que ahora no caigo, llamo, he llamado y seguiré llamando a mi bombón peludo, a mi compañera más inseparable y a un miembro importante de mi familia.
imagesEsta mañana he visto “Siempre a tu lado (Hachiko)”, película de Richard Gere que reconozco que tenía pendiente hacía tiempo y que me habían hablado muy bien por el valor sentimental que tiene y porque es una historia real.
Bueno, creo que hacía tiempo que no lloraba tanto en una película. Desde luego, si os gustan los animales y encima se tiene un corazón sensiblero…. coged un paquete de clínex o una caja directamente porque es una de las películas que tocan el alma.
La historia es simple: un profesor se “encuentra” un cachorro en la estación de tren un día como otro cualquiera que vuelve de viaje. A pesar de que él no quería quedarse con él, pensando también en que alguien lo estará buscando, se cogen tanto cariño y como parece que nadie lo busca, lo adoptan. Lamentablemente, a los pocos años, el profesor muere y la historia continua… Hachiko (que es así como se llama el perro), va todos los días a la estación a esperar a su dueño como solía hacer… confiando en que un día regrese. Le espera hasta su muerte, 10 años después. La historia es tierna, conmovedora y te muestra cómo la lealtad de un animal es superior a cualquier otra cosa.
Cuando tienes un animal, esto lo sabes, lo sientes cada día y sinceramente aunque es una responsabilidad, no lo cambiaría por nada.
Soy consciente de que por ley de vida mi perra no durará para siempre. Este año cumplió 11 años. Yo le he hecho prometer que no se puede morir hasta que no desarrollen bien lo de la clonación, pero soy consciente de que esta conversación está sólo en mi mente.
IMG_8393No sé lo que durará. No sé lo que nos quedará por vivir. Sólo sé que cada día que me despierto y veo sus ojitos dándome los “buenos días” se escapa una sonrisa de mis labios y el día comienza mejor. Que cuando llego a casa me cuenta su día con mil y un sonidos y ruidicos. Que le encanta comer manzana, jamón serrano y atún. Que sus palabras mágicas son “calle”, “premio” y “jamón”. Que le encanta sentarse, tumbarse, dormir… entre los dos. Que cuando es su hora
de jugar te trae un juguete y se pone como loca para que se lo tires y pueda perseguirlo. Que cuando estás triste o te encuentras mal, ella lo sabe y se tumba a tu lado poniendo su cabecita sobre tu pierna o tu brazo. Que le gusta el césped a rabiar y cuando ve una explanada verde es feliz saltando como un conejico. Que no le gusta la lluvia, ni mojarse…. odia cuando le pongo y le quito el chubasquero; es capaz de no salir a la calle si llueve mucho. Que le gusta estar donde estés y que toda la familia esté junta. No le gusta mi maleta. Le pierde comer, es capaz de gruñirte y darte besicos al mismo tiempo cuando hablamos de comida. No le gusta que los niñ@s corran y armen jaleo (les ladra para que se callen), aunque también le gusta jugar al “pilla-pilla”. Es una “mascachapas” cuando quiere y una “cobardica” cuando se asusta. Puede estar durmiendo un día entero. Adora que la llevemos a dar una vuelta con nosotros. Le encanta subir al coche y sacar la cabeza por la ventanilla; le entusiasma sentir la velocidad del viento. No soporta que la peine y le encanta que la toques (salvo las paticas). Cuando vamos solas en el coche … si yo canto, ella canta. Le chiflan los aplausos, ella ladra para unirse y además son su refuerzo positivo, le encanta que la felicites cuando algo hace bien y que le aplaudas. Si hace algo mal, te lo dice y se autocastiga, aunque a veces se rebota. Le encanta saludar y que le digan cosas…
Llegó a mi vida en forma de regalo y ojalá llegue un día a ser la persona que ella cree que soy.
Soy consciente de que es un perro, pero su alma es más pura y me me ha enseñado más cosas que muchas personas.
Espero que dure muchos años más…. pero… hoy he visto esa película y he querido regalarle este recuerdo. Más bien, autoregalarme este recuerdo.
No hay nada más valioso que estar agradecid@ por todo lo que tenemos. Yo me considero muy afortunada.
Para terminar me gustaría acabar con un cuento. Se llama “Las puertas del cielo” y es de Paulo Coelho. Dice así:
Un hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos andan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición…).
La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló, con él, el siguiente diálogo:
- “Buenos días.”
– “Buenos días”, respondió el guardián.
– “¿Cómo se llama este lugar tan bonito?”
– “Esto es el Cielo.”
– “¡Qué bien que hayamos llegado al Cielo, porque estamos sedientos!”
– “Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. Y el guardián señaló la fuente.”
– “Pero mi caballo y mi perro también tienen sed…”
– “Lo siento mucho”, dijo el guardián, “pero aquí no se permite la entrada a los animales.”
El hombre se levantó con gran disgusto, puesto que tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante.
Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles. A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.
- “Buenos días”, dijo el caminante.
El hombre respondió con un gesto de la cabeza.
- “Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo.”
– “Hay una fuente entre aquellas rocas”, dijo el hombre, indicando el lugar. “Podéis beber tanta agua como queráis.”
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed. El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
– “Podéis volver siempre que queráis”, le respondió éste.
– “A propósito ¿cómo se llama este lugar?”, preguntó el hombre.
– “El Cielo.”
– “¿El Cielo? ¡Pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el Cielo!”
– “Aquello no era el Cielo. Era el Infierno”, contestó el guardián.
El caminante quedó perplejo.
- “¡Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre! ¡Esta información falsa debe provocar grandes confusiones!”, advirtió el caminante.
- “¡De ninguna manera!”, increpó el hombre. “En realidad, nos hacen un gran favor, porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos.”
Sin más… os deseo unos felices recuerdos :)

Por qué lo llaman “final” cuando quieren decir…

Último mes del año y nueva colaboración con nuestra compañero de fatigas, líneas y desvelos… Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhé
Iñaki, cuéntanos… ¿porqué el título y la foto?IMG-20141031-WA0006
En esta ocasión, y parafraseando el título de aquella película española (pelín cutre, por cierto) de “por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo”, queremos reflexionar sobre finales que parecen comienzos, comienzos que no dejan de ser muertes anunciadas, y/o viceversa.
Porque a veces un final no es más que el primer paso de algo bueno, que no tiene por qué ser peor que lo anterior. Es más, en determinadas ocasiones, debemos cerrar una puerta antes de abrir la siguiente, oh wait, que esto lo dijo Fernando Alonso al dejar Ferrari y fichar por McLaren-Honda (aunque a fecha de publicación de este post posiblemente no se haya hecho oficial todavía el secreto peor guardado de la historia de la Fórmula1, jajajaja…)
Ya me he dispersado, es lo que tiene la múltiple personalidad. Retomo, Rut, no me riñas.
Se acaba el año, pronto todos estaremos haciendo nuestros propósitos para el nuevo año que ya llega (aunque nosotros eso lo dejamos para la entrada del primer martes de enero). Y antes de abrir nuevas puertas, nuevos proyectos, nuevas ilusiones, tal vez sea conveniente cerrar todos aquellos proyectos que hemos empezado en 2014, los que finalizaron con gran éxito (por aquello de no vivir de los éxitos pasados), los que se quedaron por el camino (cerrar heridas para que dejen de doler), y los que se quedaron en eso, en meros deseos y nunca supimos o pudimos llevarlos a la práctica.
Soltar lastre para poder remontar el vuelo de nuevo… y diciembre es el mes ideal para hacer balance.
¿Qué me dices Rut?
La verdad, es que es una buena reflexión, a veces es necesaria una pequeña muerte para que exista una vida ¿Acaso no muere la oruga para convertirse en mariposa? ¿o el espermatozoide para dar lugar al embrión? … en realidad todos los finales son un comienzo de algo, quizás otra cosa, quizás de una variación, quizás de un nuevo estado… y para empezar renovad@, es importante lo que dices Iñaki, es importante “cerrar” lo antiguo, cerrar lo viejo para permitirnos empezar con todas las energías y poder disfrutar del cambio.
El ser humano en general lleva mal el cambio, el salir de la zona de confort y enfrentarte a lo novedoso, a lo desconocido, en ocasiones aterra y hace que no te entregues del todo y que pongas tu foco en lo anterior. Lamentablemente cuando esto pasa corremos el riesgo de darnos cuenta de que se nos ha pasado la oportunidad de disfrutar por estar mirando hacia atrás… y hasta que no lo pasamos de largo no lo apreciamos.
Deberíamos hacer un balance no sólo para ver los proyectos que acaban y los que empezaran, sino también para apreciar el camino recorrido, para valorar lo que hemos aprendido, qué personas nuevas han entrado en nuestra vida, quiénes siguen estando ahí y quienes han vuelto a nuestro lado sin darnos cuenta… A fin de cuentas la vida es la suma de los momentos ¿no?
Un esquema que nos puede venir fantástico para hacer este balance, es hacernos una tabla tal que así:
Situación / Proyecto / ActividadQué voy a empezar a hacerQué voy a cambiar y/o hacer diferenteQué voy a dejar de hacerValoración personal¿Para cuándo? ¿Qué plazo me doy?
 
 
Los proyectos son algo más que un todo o nada, son algo más que un resumen, hay proyectos que no desaparecen… sólo cambian. Y viene bien concretarlo y darle temporalidad para que si han estado “en la estantería” colocarlos en el sitio que les corresponda.
Cuando tomamos conciencia de nuestros proyectos, de nuestros aprendizajes y del camino recorrido nos hacemos responsables del avance y tomamos control de la dirección hacia la cual queremos dirigir nuestro destino. Lo importante es que no nos rindamos, porque a nuestro alrededor hay personas que están a nuestro lado… e incluso nosotr@s mism@s cuando somos conscientes de lo que hemos andado… seguimos hasta la meta.
Y como es el último mes del año… y ya se sabe que nos pone en un estado de romanticismo tremendo… en lugar de un cuento, me gustaría compartir un poema de Mario Benedetti. Para eso, para que no nos rindamos
No te rindas, aún estás a tiempoDe alcanzar y comenzar de nuevo,Aceptar tus sombras,Enterrar tus miedos,Liberar el lastre,Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso,Continuar el viaje,Perseguir tus sueños,Destrabar el tiempo,Correr los escombros,Y destapar el cielo.No te rindas, por favor no cedas,Aunque el frío queme,Aunque el miedo muerda,Aunque el sol se esconda,Y se calle el viento,Aún hay fuego en tu almaAún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseoPorque lo has querido y porque te quieroPorque existe el vino y el amor, es cierto.Porque no hay heridas que no cure el tiempo.Abrir las puertas,Quitar los cerrojos,Abandonar las murallas que te protegieron,Vivir la vida y aceptar el reto,Recuperar la risa,Ensayar un canto,Bajar la guardia y extender las manosDesplegar las alasE intentar de nuevo,Celebrar la vida y retomar los cielos.No te rindas, por favor no cedas,Aunque el frío queme,Aunque el miedo muerda,Aunque el sol se ponga y se calle el viento,Aún hay fuego en tu alma,Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,Porque esta es la hora y el mejor momento.Porque no estás solo, porque yo te quiero.

 ¿Y ahora? ¿Cómo nos vamos a plantear este nuevo comienzo? ¿Qué esperamos de 2015?
Volvamos a empezar… que suene de fondo Michel Bubblé. ¿Qué te parece Iñaki?

martes, 4 de noviembre de 2014

Cómo alimentar a tu niño interior… y no morir en el intento

Parece ser que aquella fiesta final de curso que vinimos en llamar Proyecto #A1000Manos nos dejó más cansados de lo que esperábamos.
Lo que en principio era un parón de los meses de verano se convirtió en meses de sequía, de dejar de colaborar con uno de nuestros grandes amigos del 2.0 y del 1.0 Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhhé.
Pero recientemente coincidíamos en Barcelona y fue inevitable. La ilusión, las ganas, las ideas de crear juntos volvieron… y aquí estamos de vuelta con nuestros Guest Blogging.
Iñaki, ¿me das la “intro”?IMG-20141031-WA0002
Claro Rut, además volvemos a la esencia original, volveremos a publicar todos los primeros martes de mes a las 22:00, y es que lamentablemente, ya no está nuestra querida Olga Navarro y sus #teku20 para contraprogramarnos, jejeje…
La foto que da pie a nuestra colaboración del mes de noviembre no podía ser más esclarecedora: cómo alimentar a tu niño interior… sin morir en el intento. Bueno, esto último lo añadimos nosotros, porque como todo en esta vida, si no tenemos cuidado y cierto auto-control, las consecuencias pueden ser irreversibles.
Porque volver a ser como un niño, pensar como un niño, interactuar como un niño con la vida, nos permitirá crecer y desarrollarnos como persona, pero no sólo eso, sino que también nos permitirá aumentar nuestras capacidades en nuestros entornos laborales.
Aventurarnos con lo desconocido (quién dijo miedo), generar momentos de recreación (no todo va a ser trabajar), acercarnos al dibujo y cultivar nuestra imaginación (que se lo digan a la reina de los sketchnotes, nuestra querida Mónica López) y liberar nuestra curiosidad (atrevernos a preguntarnos el por qué de las cosas y no dar nada por hecho).
Todas estas cuestiones harán que crezca nuestro niño interior, y de su mano, nuestra vida será mucho más mejor, más plena, más satisfactoria… y como dice el único punto del dibujo que todavía no he comentado, nos hará sonreír hoy, al menos una vez más que ayer, pero una menos que mañana.
¿Qué me dices Rut?
Pues sí Iñaki, totalmente, … la ventaja de la infancia es que de una forma “limpia” y sin filtros nos hace ver la “verdad”, lo posible, las posibilidades, la ilusión… lo malo en ocasiones de ser adultos es que el saber todo lo que sabemos nos condiciona a la hora de ver los límites, tanto los reales como los que suponemos… y eso sin querer… nos condiciona.
En ocasiones viene bien incluso juntarnos a aquellas personas que hacen que la ilusión surja… como nos ha pasado un poco a nosotros, ¿no? Estoy segura de que más de un@ se hubiera rendido y hubiera dejado los post #a4manos por quizás dejadez, por pensar que ya se pasó el momento, por un montón de excusas… quizás. Y nosotr@s, como si fuéramos esos niñ@s de los que hablamos decidimos re-ilusionarnos, decidimos seguir ilusionando o por lo menos compartir nuestros pensamientos esperando que sirvan a tod@ aquél/lla que lea estas líneas en cualquiera de los dos blogs :)
Personalmente me gustaría compartir un relato de Eloy Moreno, un escritor y amigo que con sus novelas consigue hacernos sentir, reflexionar, imaginar… La historia se titula “El sol vendrá a desayunar” y dice así:
-¿Mañana vendrá a desayunar? -me preguntó mientras yo conducía.
-¿Quién? -le contesté.
-El sol -me respondió mirando a través de la ventanilla.
-Ah… bueno, no sé… ¿y cómo bajará? -le seguí el juego.
-Pues con una cuerda -dijo sin inmutarse.
-Ah, ¿y cómo desayunará? No tiene brazos.
-Pues yo se lo daré.
-Ah, vale, pero… y después, ¿cómo volverá otra vez al cielo?
-Yo lo empujaré hacia arriba -volvió a contestar.
-Ya, pero el sol pesa mucho y tú eres muy pequeña…
Observé por el retrovisor cómo fruncía el ceño.
Pero a los pocos segundos, por la alegría de sus ojos,
supe que acababa de encontrar la respuesta. 
-¡Pues que se suba en una colchoneta! -me dijo
mientras gesticulaba con sus pequeñas manos.
Y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que,
en aquel coche, íbamos una niña y un adulto. 
No porque yo fuera conduciendo
y ella detrás, sentada en su sillita, sonriendo,
sino porque sólo uno de los dos era el que,
con cada ilusión, solucionaba un problema.
La idea es que seamos capaces de volver a ver lo que nos rodea con los ojos de la infancia, sin los filtros / etiquetas y con la ilusión de pensar en descubrir, investigar, resolver… con la energía suficiente para no rendirnos y ser conscientes de todos los colores que forman el supuesto “gris”.
Así que… ¿qué tal si nos levantamos de la silla y nos ponemos a bailar un poco como si no hubiera un mañana y dejando que los pies empiecen a mover el resto del cuerpo?
Pon el volumen y deja que Mika nos llene de Lollipops :)
Aquí estamos Iñaki y yo en ese encuentro de Barcelona que ha hecho que volvamos al #A4manos
ipp

domingo, 15 de junio de 2014

¿Qué haces tú para mejorar el clima laboral?

¿Qué es el clima? mejor dicho ¿qué es el clima laboral?, podríamos definir el clima laboral como el conjunto de percepciones de los emplead@s de una organización con respecto a su nivel de satisfacción tanto en generMejora clima laboralal como en los numerosos matices que rodean un puesto de trabajo.
Y en muchas ocasiones, cuando hago selección y hago la pregunta típica: ¿Qué necesitarías que tuviera un trabajo para que estuvieras a gusto?...
Mucha gente me responde: "un buen ambiente de trabajo"
Es algo que necesitamos, que buscamos y que es importante... ahora bien ¿nos hemos planteado alguna vez qué hacemos nosotros para que exista un buen clima laboral / ambiente de trabajo a mi alrededor?
Está claro que hay una serie de circunstancias que me rodean y que aunque no dependen de mí directamente sí que hacen que me pueda sentir mejor o peor en un trabajo (tema de descansos, entorno como el mobiliario, luz natural, beneficios sociales, vacaciones, recursos / herramientas, etc...) pero también hay una parte importante que  depende de mí.
El ejemplo para mí drástico de esta situación (y perdonarme porque no es mi intención herir sensibilidades) es Viktor Frankl ("El hombre en búsqueda de sentido"), médico psiquiatra judío que fue prisionero en Auschwitz (entre otros campos de concentración) y allí pudo ser consciente de cuánto es de necesario tener un sentido, una misión, algo que esperar en esta vida para sobrevivir y tener esperanza. La cuestión, y a lo que quiero hacer referencia, es que otra de las cosas que descubrió fue:
"Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias":
S. Covey ya lo nombraba también en más de una ocasión, de hecho es el primero de los 7 Hábitos: Ser Proactivo. Es importante tomar decisiones, ser consciente de mis elecciones y también así podré actuar en consecuencia.
Volviendo a nuestro entorno y a nuestro día a día ¿cómo somos? ¿somos personas que nos estamos quejando continuamente de lo que no tenemos o no podemos hacer? o ¿somos personas que vemos las posibilidades y elegimos cómo afrontamos la adversidad?
Tener en cuenta que cuanto más hablamos de lo negativo que nos rodea, más importancia toma en nuestro subconsciente, más peso le damos y más tiempo va a ocupar en nuestra mente.
¡Ojo! no quiero decir que seamos "pasotas" y dejemos de luchar por nuestras condiciones laborales... lo que quiero es que seamos conscientes de que en función de las verbalizaciones que hacemos hacia afuera provocamos emociones, sentimientos, y ... estamos formando parte del clima / ambiente que queremos.. ¿o no?
"Comienza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo"
Mafalda

Hoy en @ondamujer hemos hablado de esto precisamente.. ¿te apetece escuchar algo más sobre el tema? Escucha el programa aquí Onda-Mujer