martes, 4 de noviembre de 2014

Cómo alimentar a tu niño interior… y no morir en el intento

Parece ser que aquella fiesta final de curso que vinimos en llamar Proyecto #A1000Manos nos dejó más cansados de lo que esperábamos.
Lo que en principio era un parón de los meses de verano se convirtió en meses de sequía, de dejar de colaborar con uno de nuestros grandes amigos del 2.0 y del 1.0 Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhhé.
Pero recientemente coincidíamos en Barcelona y fue inevitable. La ilusión, las ganas, las ideas de crear juntos volvieron… y aquí estamos de vuelta con nuestros Guest Blogging.
Iñaki, ¿me das la “intro”?IMG-20141031-WA0002
Claro Rut, además volvemos a la esencia original, volveremos a publicar todos los primeros martes de mes a las 22:00, y es que lamentablemente, ya no está nuestra querida Olga Navarro y sus #teku20 para contraprogramarnos, jejeje…
La foto que da pie a nuestra colaboración del mes de noviembre no podía ser más esclarecedora: cómo alimentar a tu niño interior… sin morir en el intento. Bueno, esto último lo añadimos nosotros, porque como todo en esta vida, si no tenemos cuidado y cierto auto-control, las consecuencias pueden ser irreversibles.
Porque volver a ser como un niño, pensar como un niño, interactuar como un niño con la vida, nos permitirá crecer y desarrollarnos como persona, pero no sólo eso, sino que también nos permitirá aumentar nuestras capacidades en nuestros entornos laborales.
Aventurarnos con lo desconocido (quién dijo miedo), generar momentos de recreación (no todo va a ser trabajar), acercarnos al dibujo y cultivar nuestra imaginación (que se lo digan a la reina de los sketchnotes, nuestra querida Mónica López) y liberar nuestra curiosidad (atrevernos a preguntarnos el por qué de las cosas y no dar nada por hecho).
Todas estas cuestiones harán que crezca nuestro niño interior, y de su mano, nuestra vida será mucho más mejor, más plena, más satisfactoria… y como dice el único punto del dibujo que todavía no he comentado, nos hará sonreír hoy, al menos una vez más que ayer, pero una menos que mañana.
¿Qué me dices Rut?
Pues sí Iñaki, totalmente, … la ventaja de la infancia es que de una forma “limpia” y sin filtros nos hace ver la “verdad”, lo posible, las posibilidades, la ilusión… lo malo en ocasiones de ser adultos es que el saber todo lo que sabemos nos condiciona a la hora de ver los límites, tanto los reales como los que suponemos… y eso sin querer… nos condiciona.
En ocasiones viene bien incluso juntarnos a aquellas personas que hacen que la ilusión surja… como nos ha pasado un poco a nosotros, ¿no? Estoy segura de que más de un@ se hubiera rendido y hubiera dejado los post #a4manos por quizás dejadez, por pensar que ya se pasó el momento, por un montón de excusas… quizás. Y nosotr@s, como si fuéramos esos niñ@s de los que hablamos decidimos re-ilusionarnos, decidimos seguir ilusionando o por lo menos compartir nuestros pensamientos esperando que sirvan a tod@ aquél/lla que lea estas líneas en cualquiera de los dos blogs :)
Personalmente me gustaría compartir un relato de Eloy Moreno, un escritor y amigo que con sus novelas consigue hacernos sentir, reflexionar, imaginar… La historia se titula “El sol vendrá a desayunar” y dice así:
-¿Mañana vendrá a desayunar? -me preguntó mientras yo conducía.
-¿Quién? -le contesté.
-El sol -me respondió mirando a través de la ventanilla.
-Ah… bueno, no sé… ¿y cómo bajará? -le seguí el juego.
-Pues con una cuerda -dijo sin inmutarse.
-Ah, ¿y cómo desayunará? No tiene brazos.
-Pues yo se lo daré.
-Ah, vale, pero… y después, ¿cómo volverá otra vez al cielo?
-Yo lo empujaré hacia arriba -volvió a contestar.
-Ya, pero el sol pesa mucho y tú eres muy pequeña…
Observé por el retrovisor cómo fruncía el ceño.
Pero a los pocos segundos, por la alegría de sus ojos,
supe que acababa de encontrar la respuesta. 
-¡Pues que se suba en una colchoneta! -me dijo
mientras gesticulaba con sus pequeñas manos.
Y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que,
en aquel coche, íbamos una niña y un adulto. 
No porque yo fuera conduciendo
y ella detrás, sentada en su sillita, sonriendo,
sino porque sólo uno de los dos era el que,
con cada ilusión, solucionaba un problema.
La idea es que seamos capaces de volver a ver lo que nos rodea con los ojos de la infancia, sin los filtros / etiquetas y con la ilusión de pensar en descubrir, investigar, resolver… con la energía suficiente para no rendirnos y ser conscientes de todos los colores que forman el supuesto “gris”.
Así que… ¿qué tal si nos levantamos de la silla y nos ponemos a bailar un poco como si no hubiera un mañana y dejando que los pies empiecen a mover el resto del cuerpo?
Pon el volumen y deja que Mika nos llene de Lollipops :)
Aquí estamos Iñaki y yo en ese encuentro de Barcelona que ha hecho que volvamos al #A4manos
ipp

domingo, 15 de junio de 2014

¿Qué haces tú para mejorar el clima laboral?

¿Qué es el clima? mejor dicho ¿qué es el clima laboral?, podríamos definir el clima laboral como el conjunto de percepciones de los emplead@s de una organización con respecto a su nivel de satisfacción tanto en generMejora clima laboralal como en los numerosos matices que rodean un puesto de trabajo.
Y en muchas ocasiones, cuando hago selección y hago la pregunta típica: ¿Qué necesitarías que tuviera un trabajo para que estuvieras a gusto?...
Mucha gente me responde: "un buen ambiente de trabajo"
Es algo que necesitamos, que buscamos y que es importante... ahora bien ¿nos hemos planteado alguna vez qué hacemos nosotros para que exista un buen clima laboral / ambiente de trabajo a mi alrededor?
Está claro que hay una serie de circunstancias que me rodean y que aunque no dependen de mí directamente sí que hacen que me pueda sentir mejor o peor en un trabajo (tema de descansos, entorno como el mobiliario, luz natural, beneficios sociales, vacaciones, recursos / herramientas, etc...) pero también hay una parte importante que  depende de mí.
El ejemplo para mí drástico de esta situación (y perdonarme porque no es mi intención herir sensibilidades) es Viktor Frankl ("El hombre en búsqueda de sentido"), médico psiquiatra judío que fue prisionero en Auschwitz (entre otros campos de concentración) y allí pudo ser consciente de cuánto es de necesario tener un sentido, una misión, algo que esperar en esta vida para sobrevivir y tener esperanza. La cuestión, y a lo que quiero hacer referencia, es que otra de las cosas que descubrió fue:
"Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias":
S. Covey ya lo nombraba también en más de una ocasión, de hecho es el primero de los 7 Hábitos: Ser Proactivo. Es importante tomar decisiones, ser consciente de mis elecciones y también así podré actuar en consecuencia.
Volviendo a nuestro entorno y a nuestro día a día ¿cómo somos? ¿somos personas que nos estamos quejando continuamente de lo que no tenemos o no podemos hacer? o ¿somos personas que vemos las posibilidades y elegimos cómo afrontamos la adversidad?
Tener en cuenta que cuanto más hablamos de lo negativo que nos rodea, más importancia toma en nuestro subconsciente, más peso le damos y más tiempo va a ocupar en nuestra mente.
¡Ojo! no quiero decir que seamos "pasotas" y dejemos de luchar por nuestras condiciones laborales... lo que quiero es que seamos conscientes de que en función de las verbalizaciones que hacemos hacia afuera provocamos emociones, sentimientos, y ... estamos formando parte del clima / ambiente que queremos.. ¿o no?
"Comienza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo"
Mafalda

Hoy en @ondamujer hemos hablado de esto precisamente.. ¿te apetece escuchar algo más sobre el tema? Escucha el programa aquí Onda-Mujer

martes, 3 de junio de 2014

Felicidad a 1000 manos

Otro mes, otro primer martes y cómo no, aquí está nuestra entrada con Iñaki #a4manos... sólo que esta vez será #a1000manos. ¿Y porqué? porque nos gustan los retos, nos gusta compartir y nos gusta ilusionarnos cada día un poquico más ¿Y a vosotr@s no?
happy-each-dayEn esta ocasión la imagen es igual de potente que todos los meses (claro! según nuestro criterio... jejeje) y al mismo tiempo... sencilla
"Haz a una persona feliz cada día, incluso a ti mism@"
Porque no hay que olvidarse de los demás y porque no hay que olvidarse de un@ mism@. Fácil de escribir o de decir,... un poco más complicado hacerlo realidad.
El otro día leía en un blog que estamos en la era de los reproches, que estamos tan acostumbrados a reprocharnos las cosas que no hacemos tanto a nivel personal como profesional, que cuando recibimos un cumplido o manifestamos nuestros sentimientos ... lo que viene a continuación es alguna de las siguientes preguntas: ¿te pasa algo? / ¿quieres algo? / ¿qué has hecho? / ¿estás bien?...
¡¡Cambiemos!! decidamos cambiar. Decidamos hacernos felices, activar/nos las neuronas espejo y sonreír al mundo para que la gente sonría a su vez.
Ese era el objetivo cuando comenzamos el proyecto de #a4manos (que a lo tonto llevamos año y medio...), hacer un poco más felices y / o enseñar a ver el lado positivo de la vida. Lo dicho, todo un reto.
Hace tiempo que conozco esta frase de Confucio:
 “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. 
Yo lo reconozco, tengo un trabajo que no es que me guste... es que me apasiona. Me encanta ver cómo las personas son un poco más positivas cuando saben cómo serlo. Disfruto cuando tengo oportunidad de crecer con la gente y disfrutar de lo maravillosa que es la vida. ¿Significa eso que no seamos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor? ¿significa que no tenga presentes las desgracias o los entornos hostiles? No, lo que significa es que prefiero quedarme en mi círculo de influencia, en lo que depende de mí. Focalizarme en lo que puedo hacer y sobre todo en lo que siento que contribuyo. ¿Es fácil? pues hay días que no, hay días en los que te levantas como un cielo nublado y sientes que la oscuridad te está llamando (es lo que tiene el lado oscuro de la fuerza...) ... y entonces... decides ponerte música y sonreír... y mirar a tu alrededor ... y darte cuenta de cómo una sonrisa se convierte en otra sonrisa de un/a desconocido/a ... y entonces piensas que es posible. Que los momentos malos existen pero la felicidad ¿qué es? ¿un estado? ¿o una suma de momentos felices? tenemos momentos felices a lo largo del día, la cuestión está en recordarlos y hacerlos recordar. No irnos a dormir sin recordar una o dos cosas que nos han gustado a lo largo del día. Sencillo ¿no?
Para finalizar me gustaría acabar con dos canciones. Una es de mi infancia "My favourite things" de "Sonrisas y lágrimas" en la que nos recuerda que cuando las cosas no nos vayan bien, recordemos nuestras cosas favoritas para que nos parezcan menos malas, es una canción que sobre todo... atrae el "buen rollo" y nos recuerda desde la inocencia de la infancia... que todo es posible.

Y la otra... hace poco vi la película de "Frozen", reconozco que sin grandes expectativas... pero ante la perseverancia de Laura,... la vimos. Y me gustó. Mucho (diría que es de las mejores de Disney incluso...). Esta canción se la dedico a ella, porque sé que le va a hacer feliz y porque si ella es feliz... yo también. Para que todos "soltemos" nuestro talento y seamos felices haciendo felices a los que más queremos y/o a los que nos rodean.

¿Y ahora? ¿cómo te sientes? :)

jueves, 8 de mayo de 2014

No-Ni-Ná

Bueno, otro mes más y otra vez con el "reto" conjunto con Iñaki González, nuestro estupendo amigo y compañero del blog sobrevivirrhhé.
img-20140426-wa0014Personalmente cuando elegimos la imagen... me encantó, es una frase con la que me identifico y es más, la suelo decir a menudo: "No ni ná"... yo cariñosamente lo llamo activar mi "gen maño", es decir, el no hay nada que me dé más energía (o cabezonería según a quién le preguntes...) que el entorno, o algo o alguien me diga que no es posible. Evidentemente, no es cuestión de ponerse cabezón por ponerse... sino que si el objetivo que tienes en mente es lo suficientemente importante y el PARA QUÉ es significativo... nos debemos de preguntar "¿porqué no?" e ir a por todas.
Ir a por todas, ¿qué significa?, realmente significa poner toda la carne en el asador, estar convencid@s de que podemos y que nuestro esfuerzo va a merecer la pena. Ya la he mencionado en alguna ocasión (casualmente, en otro #a4manos con @goroji), es una frase de Yoda que me encanta y representa lo que quiero decir: "Hazlo o no lo hagas. No hay intentos". Y es que si lo "intentamos"... ¿estamos poniendo realmente todo el esfuerzo, toda la energía? quizás sí... quizás no. Nos lo tendremos que preguntar y ser verdaderamente honest@s con nosotr@s mism@s.
En ocasiones somos nosotr@s los que representamos el papel que en la imagen aparece como VIDA. Nosotr@s somos los/as que creamos nuestros obstáculos y los que ponemos piedras en el camino antes de saber qué dirección tomar.
¿Qué podemos hacer? Evidentemente tener claro qué es lo que queremos. Hacernos la pregunta de ¿cuánto de importante es para mí esto? ¿de 0 a 10 cuánto voy a poner para lograrlo?... e identificar esos mensajes que a modo de pensamientos automáticos nos están "boicoteando". Viene muy bien escribirlos, sin juzgarlos, sin pensarlos demasiado, y cuando los tengamos escritos. Reléelos y entonces relativiza y valora. Seguramente muchos de ellos no tienen sentido, otros nos preparan y otros en realidad son totalmente contrarios. Pero sólo nos permitiremos esa objetividad cuando podamos tomar distancia y podamos coger carrerilla. Quizás no sólo le digamos a la vida "NO-NI-Ná" sino que podemos crear nuestro propio gritico de "guerra" a lo "Gerónimo" de las películas.
Yo me atrevo, Iñaki se atreve ¿y tú?
A fin de cuentas... lo que no nos mata... nos hace más fuertes. Verdad Iñaki??? :)

jueves, 3 de abril de 2014

Ponte las "gafas" de la positividad


El martes nuestro queridísimo Iñaki González en su blog sobreviviRRHHé nos comenzó contando su visión de "Cómo transformar un mal día en algo positivo" y hoy toca desde "La verdad absoluta no existe" elaborar nuestra réplica ¿verdad, Iñaki? y es que ya comentamos en su momento lo malo que es "encariñarse con la piedra" y pensar que todo lo que hacemos nos va a salir igual de mal.
La cuestión es que en ocasiones nos ha pasado que un sólo momento del día es lo que ha condicionado que el resto del día sea visto como algo "horroroso" ¿porqué nos pasa esto?, porque sin querer queriendo hemos "programado" nuestro cerebro a centrar toda su atención y sus recursos a ese 
un-mal-dc3adasuceso que acabamos de vivir y que nos ha generado ese malestar. 
La solución no es ignorar eso que nos ha pasado, sino saber relativizarlo y darle la importancia que se merece. Hoy en día se llama "resiliencia" (aunque realmente es un término asociado a la resistencia de los materiales...) y hace referencia a nuestra capacidad de resistir y reaccionar con la misma fuerza positiva para contrarrestar el suceso estresante; es decir, en lugar de preguntarme: "¿porqué a mi?" "siempre me pasa igual" "nunca aprenderé", etc paso a decirme: "¿qué podría haber hecho diferente?""¿qué he aprendido para que no me vuelva a pasar?" "¿qué ha ido bien?", etc.
Cuando focalizamos nuestra atención en lo que podemos hacer, en lo que depende directamente de nosotros y en la acción... automáticamente nuestro estado de ánimo comienza a hacer un pequeño cambio sintiéndonos mejor porque podemos hacer algo y estamos en camino de ello.
Recientemente ha sido el día de la felicidad y el otro día coincidiendo con @clarabenedicto en twitter me hizo descubrir un fantástico ejercicio que nos puede ayudar a redescubrir las cosas positivas que tienen nuestro día a día y evitar que nos focalicemos en lo negativo y compartir "momentos de felicidad". El proyecto se llama 100 happy days y trata justamente de eso, de compartir durante 100 días nuestros momentos de felicidad. Yo acabo de apuntarme... ¿os apuntáis? Iñaki... a ti ¿qué te parece?
Hoy es día 3... y este número siempre me han parecido unas gafas giradas.. ¿y si son las gafas del positivismo? ¿y si hoy comenzamos a ver nuestra vida desde un lado más feliz? ¿y si sacamos el/ la niño/a que llevamos dentro?
A child can teach an adult three things:
- to be happy for no reason
- to always be curious
- to fight tirelessly for something
Paulo Coelho

¿Bailamos para celebrarlo?

viernes, 7 de marzo de 2014

Tuiteame, mi yo real vs mi yo 2.0



Otro comienzo de mes y otra propuesta diferente, en esta ocasión @goroji nos dio la intro en su blog ayer y continuamos en La verdad absoluta no existe con el tema que abrimos.

Ayer Iñaki nos dio unas claves muy recomendables para seguir en las redes y creo que debemos de tenerlas en cuenta a “pies juntillas”, pero alguna vez os habéis preguntado ¿quién queréis ser en las redes? ¿sabéis acaso contestar quién sois en la vida real?

Desde mi punto de vista esto es importante. Igual que comentaba Iñaki sobre la importancia de diferenciar los temas de conversación en función de los canales (Facebook, Linkedin, Twitter…) hemos de pensar en quiénes somos y en quienes queremos ser en el 2.0. ¿porqué? Porque estar en el 2.0. supone pasar en algún momento en el 1.0 (así de hecho nos conocimos Iñaki y yo!! J ) y personalmente hemos de demostrar coherencia entre un yo y el otro.

La cuestión es que además de tener claro el objetivo del PORQUÉ y PARA QUÉ estamos en las redes, debemos de pensar en que los canales son distintos y que las herramientas que utilizamos en el 1.0. para las relaciones no todas nos van a servir en el 2.0.

En muchas ocasiones nos encontramos personas que las reglas de la vida real las aplican al mundo virtual y se llevan desengaños o bien se exponen y son criticados.

Lo que sí es verdad es que indistintamente de hablar del 1.0. o del 2.0. lo que sí funciona es la coherencia, naturalidad y sinceridad… a partir de ahí deberíamos ser nosotros mismos, conocer las características de los diferentes medios y canales y comenzar a interactuar.

Cada uno deberíamos seguir a nuestro ritmo, no por el hecho de que ahora esté de moda el twitter tengo que abrirme una cuenta. Para estar en twitter has de querer estar y aprender poquico a poquico y a nuestro ritmo. Trata de ser tu mism@ y si te gusta seguro que eres capaz de aportar tu valor diferencial, tu punto diferente y generar eso que se llama “marca personal” (simplifincándolo muy mucho, claro!!)

¿Te atreves con el reto y formar parte de esta cadena de “locos”?

¿nos tuiteamos? :)

jueves, 6 de febrero de 2014

Ayer, hoy, mañana... y siempre


IMG-20140102-WA0017Bueno, en principio este post tenía que haber salido el miércoles… osea… AYER, pero HOY (y como estos días últimamente) ha sido un día ajetreado y hace que MAÑANA (HOY para ti cuando lo leas…) se publique para que Iñaki pueda aportarnos su visión.
¿Qué es HOY, MAÑANA y/o AYER? Desde luego es la suma de momentos que hacen que nuestros recuerdos se ordenen en nuestra memoria, porque siempre habrá un AYER, un MAÑANA y un HOY… pero no siempre somos conscientes de cuánto estamos viviendo el HOY… ¿verdad?
“A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,
 y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.”
Oscar Wilde
El martes en el blog de Iñaki compartí el cuento de EL BUSCADOR, que aparece en el libro de Cuentos para Pensar de Jorge Bucay.
Dice así:
“Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada... Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción ... “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar... Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía “Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado..., a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?...¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?... Y después... la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? ... ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? ..., ¿y el casamiento de los amigos...?, ¿y el viaje más deseado...?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano...?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?... ¿horas?, ¿días?... Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.” 
La cuestión es que normalmente nos programamos con mayor frecuencia para recordar más los momentos negativos que los positivos y eso hace que si esta leyenda fuera real, la suma del tiempo en que disfrutamos intensamente… sería bastante breve.
Igual que nos programamos de forma negativa, podemos programarnos en sentido contrario y cada día, por la noche recordarnos 2-3 cosas positivas para acabar el día, e incluso recordar aquello que hemos disfrutado para que a través de la visualización podamos disfrutar el doble.
No sé si habéis visto la película “Cuestión de tiempo” (si no lo habéis hecho os lo recomiendo) va de una familia en la que los hombres pueden viajar en el tiempo. Una de las lecciones del padre al hijo es precisamente vivir cada día dos veces. La primera, la de “verdad” la que se puede dejar llevar e improvisar… la segunda…para darse cuenta de los momentos perdidos y recuperar la verdadera esencia de cada día. Hasta los más pequeños momentos y aparentes sin importancia… pueden tener un impacto positivo, no sólo en HOY… sino que lo recordaremos MAÑANA y se convertirá en un AYER memorable.
Y tú Iñaki… ¿qué opinas?
Guau, tener una máquina del tiempo de esas sería maravilloso... la de cosas que podríamos hacer, la de momento desperdiciados que podríamos saborear de verdad, la de instantes mágicos que no nos paramos a saborear porque vivimos inmersos en esta ciclogénesis explosiva que ríete tú de las olas que se están llevando nuestras costas.
Pero como es imposible disponer de dicha máquina, tendremos que ser nosotros los que nos esforcemos en disfrutar los momentos del HOY, para que nunca tengamos que arrepentirnos del AYER y hacernos mejores personas en el MAÑANA.
Seamos capaces de disfrutar de cada victoria (y de aprender de cada derrota) con tiempo suficiente para analizar los elementos positivos y negativos que nos han llevado a esas situaciones, celebremos con nuestros compañeros esos pequeños éxitos del día a día, del HOY, porque si estamos esperando a celebrar la gran victoria de MAÑANA, tal vez, para cuando llegue, no haya merecido la pena siquiera la batalla.
Y si Rut me permite la confianza, os dejo que vayáis pensando en estas nuestras cosas con este vídeo músical: AYER, de La Habitación Roja.