Mostrando entradas con la etiqueta coaching. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta coaching. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de febrero de 2026

¿Escribes o sobrevives?


 En consulta, en formación, en coaching…

muchas veces recomendamos escribir a mano.

Registrar pensamientos.
Anotar insights (esas revelaciones que aparecen en sesión).
Dejar por escrito aprendizajes, herramientas, decisiones.
Tener un diario emocional, de asertividad, de agradecimiento…
O simplemente escribir lo que nos preocupa.

¿Por qué?

Porque cuando sacamos los pensamientos, dejan de girar dentro.
Porque al ponerlos fuera podemos distinguir, por fin,
lo que es un hecho
de lo que es una creencia.

Y eso (muchas veces) nos permite avanzar.

Si no los sacamos, los pensamientos se quedan ahí,
dando vueltas, chocando entre sí, bloqueando.
Como una lavadora en centrifugado constante.
Mucho ruido.
Poca claridad.

Escribir no es solo desahogarse.
Es ordenar, discriminar, sanar.
Es crear espacio.

Y aquí viene algo interesante.

Además de todos estos beneficios emocionales y cognitivos,
la ciencia ha observado algo más.

Investigaciones recientes (algunas realizadas en Japón) han estudiado a adultos mayores con memoria preservada para entender por qué no presentaban deterioro cognitivo.
El punto en común no era un entrenamiento complejo,
ni una alimentación específica,
ni técnicas sofisticadas.

Era un hábito sencillo y constante: escribir a mano.

No como registro automático.
Sino como ejercicio activo de atención, memoria y coordinación.

La escritura manual activa más áreas del cerebro que teclear:
memoria, lenguaje, orientación espacial, atención.
Implica cuerpo, ritmo, decisión.
Y eso mantiene el cerebro en uso real.

La memoria no se conserva por azar.
Se preserva cuando el cerebro se usa con presencia, no solo con rapidez.

No es nostalgia.
Es neurociencia.

De hecho, este debate ya no es solo clínico o terapéutico.
Es educativo y social.

En Estados Unidos, algunos estados están volviendo a introducir la escritura a mano en las aulas, después de años priorizando dispositivos digitales.
¿El motivo?

La evidencia científica muestra que el cerebro lee, comprende y memoriza mejor cuando escribe a mano.

No porque el papel sea romántico.
Sino porque obliga a procesar, integrar y decidir.
Porque el cuerpo participa.
Porque la mente no va en automático.

Y ahora, al final, vuelvo a una historia.

En El diario de Noah,
cada día él se sienta frente a ella con un cuaderno en las manos.
Ella no sabe quién es.
No recuerda la casa, ni la vida que compartieron, ni la historia que los une.

Pero él lee.

Lee despacio.
Lee con cuidado.
Lee como quien sostiene algo frágil.

Y, durante unos minutos, ella vuelve.
No del todo.
No para siempre.
Pero vuelve.

Porque esas palabras fueron escritas cuando su memoria aún estaba viva.
Porque alguien pensó que dejarlo por escrito importaba.
Porque la escritura guardó lo que la mente, con el tiempo, no pudo sostener.

No es solo una historia de amor.
Es una historia sobre memoria, identidad y presencia.
Sobre cómo escribir puede convertirse en un puente cuando recordar ya no es posible.

Quizá escribir no sea solo para hoy.
Quizá también sea un regalo para el futuro.

Y quizá, sin saberlo,
cada vez que escribimos a mano
estamos cuidando un poco más de nuestra mente,
de nuestra memoria,
y de quienes seremos mañana.

Y aquí te dejo algunas preguntas, por si hoy te apetece parar un momento:

·       ¿Dónde están ahora mismo tus pensamientos: dentro o fuera de ti?

·       ¿Qué pasaría si escribieras lo que te preocupa antes de intentar resolverlo?

·       ¿Cuándo fue la última vez que escribiste a mano… solo para pensar?

·       Y siendo honestos… ¿cómo anda tu memoria a corto plazo? 😉

Quizá no se trata de añadir otro hábito más.
Quizá se trata de recuperar uno que nos devuelva claridad, calma
y, de paso, un cerebro un poco más joven.

Si te apetece profundizar, te dejo aquí algunos artículos muy claros y bien explicados:
🔗 Estudios sobre escritura manual y activación cerebral
🔗  Escribir a mano sigue siendo insustituible – El País
🔗 Escribir a mano: por qué sigue siendo tan poderoso – Sandra Cerro
🔗 EE. UU. vuelve a la escritura manual en las aulas – Vandal / evidencia científica

Te leo.
¿Escribes… o tus pensamientos siguen dando vueltas en la lavadora?

#escribiramano #coaching #neurociencia #psicologia #saludmental #pensardespacio #autoconocimiento #rutroncal

miércoles, 15 de noviembre de 2017

La autoestima como potenciador de los equipos

Hace ya años que sabemos que si somos felices, o estamos felices (para no entrar en el debate de si podemos ser felices o estar felices por momentos), somos más productivos, nos sentimos mejor con nosotros mismos y con los demás.

Este año tuve la oportunidad de certificarme junto con un grupo de compañeros en un programa que ha cambiado mi forma de entender las relaciones interpersonales (e incluso a nivel intrapersonal), de una forma más sólida, más duradera, más confiable y más honesta.

Puedo decir que el programa lo comenzamos siendo un grupo de personas y acabamos siendo un equipo. El programa al que hago referencia es “The Human Element”, desarrollado por William Schutz.



William Schutz, psicólogo americano y autor de la teoría FIRO®, un trabajo que realizó a lo largo de toda su vida, estudió, investigó, experimentó para poder desarrollar un modelo de proceso para transformar personas, equipos y organizaciones teniendo como foco fundamental el desarrollo de la autoestima, punto clave para la obtención de la felicidad.
¿Cuál es el descubrimiento de William?
Identificó que cada individuo tiene tres necesidades importantes:
1)      Inclusión (I) Necesidad de estar y vincularse con otros. Necesidad de ser considerado como importante para otra persona y de ser aceptado en el mundo del otro y en sus grupos. Necesidad de ser incluido, integrarse y de sentir también interés por la otra persona. Se manifiesta a través de conductas para atraer la atención y el interés de los otros.
2)      Control (C) La necesidad de ser reconocido por el otro como competente y responsable y también el espacio en el que se expresa el respeto por la otra persona. Esta necesidad abarcaría el tener poder, dominar a otros... que se exterioriza a través de la conducta del individuo frente a los otros
3)      Afecto (A) Sentimientos íntimos de orden personal y emocional. La necesidad de afecto, la necesidad de amar y ser amado por el otro.
Con estas tres necesidades como centro, la teoría y metodología de Schutz trabajan 3 principios:
-        Apertura: soy abierto cuando me permito conocer mi propia experiencia y la comparto con la gente
-        Autoconocimiento: estoy consciente de mi propia experiencia y de mí mismo.
-       Autodeterminación: asumo que elijo todo en mi vida y soy capaz de hacer cualquier cambio que desee en mí, en mis relaciones y en mi situación de trabajo.

Todos los módulos que componen The Human ELEMENT® dan cinco perspectivas distintas, por  medio de:
o   Su propio autoconcepto; es decir, la percepción que tiene de sí mismo.
o   Las puntuaciones obtenidas al contestar los Elementos de W. Schutz; un conjunto de cuestionarios específicamente diseñados para obtener información sobre El Elemento Humano®.
o   La retroalimentación de las demás personas que participan en el Taller. Esto se hace de una manera guiada para asegurar la efectividad de la comunicación.
o   Las imágenes que se obtienen en fantasías guiadas, en donde se aprovecha la imaginación para aprender más de sí mismo.
o   Ejercicios no verbales, tanto individuales como de interacción, en los cuales se observa desde un punto de vista corporal, los comportamientos, sentimientos y reacciones
El formato está estructurado de tal forma que el equipo aprenderá a:
o   Identificar y vencer los verdaderos obstáculos que impiden aumentar la productividad en equipo.
o   Cambiar la cultura de culpar a otros, aceptando y tomando la responsabilidad.
o   Crear un clima de apertura y comunicación honesta.
o   Usar herramientas específicas para resolver conflictos y trabajar mejor juntos.
o   Hacer que el grupo trabaje utilizando la diversidad y heterogeneidad a favor del desempeño y que esto no obstaculice la actividad grupal.
o   Alcanzar un nuevo nivel organizacional de compromiso y entusiasmo.
o   Dar poder a uno mismo y a otros miembros del equipo para ser mucho más productivos y aumentar la  responsabilidad de cada uno.


The Human ELEMENT® hace posibles cambios profundos en la forma de relacionase con uno mismo, resultando en un incremento de inteligencia emocional y social, creatividad mejorada, mayor claridad personal, enfoque y convicción, mayor autenticidad, un incremento en la confianza y en la satisfacción personal. Al ayudar a las personas, equipos y organizaciones a hacerse más conscientes y reducir sus comportamientos defensivos.

jueves, 2 de febrero de 2017

Volvemos en mode superhero

Casi un año sin escribir, casi un año… ahora lo pienso y me parece una eternidad… pero hay momentos en la vida en los que hay que priorizar y este año pasado necesitaba poner foco.
He vuelto, con ganas de escribir cosas nuevas, pero conservando mi idea original de compartir algo que sirva a la gente que lee este blog.
Muchas gracias a los que lo leéis, muchas gracias a los que me habéis mandado mensajes para que volviera a escribir y muchas gracias también a todas mis amistades que habéis estado a mi lado.
No ha sido un año fácil, 2017 tiene buenas perspectivas. Yo por mi parte, he respirado hondo y me he puesto es postura de superhéroe… porque quiero y voy a hacer que este año 2017 sea como quiero que sea, inolvidable.foto-superheroe
Y diréis ¿postura superhéroe? pues sí, porque se ha demostrado a través de un estudio hecho por Amy Cuddy, psicóloga social de la Universidad de Harvard, que la postura corporal, en concreto la de superhéroe, aumenta la testosterona y baja el cortisol, aumentando por tanto nuestra autoconfianza y capacidad para asumir riesgos.
Ya hemos hablado alguna vez de lo importante del pensamiento positivo, si además viene acompañado de la postura corporal adecuada… lo tenemos todo ¿no creéis? o al menos tenemos los ingredientes para gestionar una situación difícil con la mejor actitud y probabilidad de éxito.
Aquí tenéis un par de vídeos, uno de la misma Amy y otro de la serie “Grey’s Anatomy”, en ambos  tenéis ejemplos de lo que quiero decir.

Yo ya me voy poniendo la capa,.. os espero

martes, 24 de marzo de 2015

La incertidumbre estresa … y no se puede controlar todo

Hay algo que nos desestabiliza en general a todas las personas, es la incertidumbre. En cualquier aspecto de nuestra vida, tendemos a querer movernos en escenarios de certeza y por este motivo sacamos nuestras propias conjeturas cuando hay alguna situación que no comprendemos.
Tendemos a eliminar la incertidumbre de forma consciente ó inconsciente, porque es algoincertidumbre 2que nos desconcierta y que en según qué situaciones se nos presente, nos genera estrés.
¿Qué es la incertidumbre? La Wikipedia (que amplia la definición de la RAE) la define como lo contrario de certidumbre o certeza; como duda o indecisión; como el azar, la contingencia, la expectativa, la ausencia de necesidad entendida como determinación… es decir, cuando no sabemos a donde ir, qué hacer, qué pensar o qué decir, cuando no sabemos hacia donde dirigir nuestros esfuerzos por que nos falta alguna claridad en el camino lo suficientemente importante como para cuestionarnos nuestro objetivo.
Desde que nacemos estamos preparándonos para entender nuestro entorno con una cierta lógica / coherencia, buscamos patrones (según nuestros propios paradigmas) y cuando algo vemos / observamos, nuestro subconsciente lo procesa y le encuentra una lógica. A veces le cuesta y lucha hasta encontrar ese patrón que hace a ese suceso “coherente” con nuestro paradigma o nuestra forma de ver lo que nos rodea.
Cuando lo que nos pasa viene mediatizado por nuestro entorno laboral / social / familiar o por las relaciones con otras personas… empieza a complicarse la cosa porque seguramente nuestra lógica es insuficiente, nos hacemos preguntas que a veces son contestadas y a veces no. Nos hacemos preguntas y como esa incertidumbre a veces nos genera estrés no tenemos la suficiente paciencia como para dar tiempo para reflexionar, para que se asienten algunas cosas/ decisiones/ etc… necesitamos las respuestas de forma inmediata y eso a veces puede llevarnos a la catástrofe, a tomar decisiones de forma impulsiva o adentrarnos en un camino aún más incierto ó lo que es peor, lleno de certeza pero en dirección contraria a lo que desearíamos.
Por este motivo están tan solicitadas las echadoras de cartas y/o pitonisas… es la desesperación la que busca respuestas y esa gana de agarrarse a lo que sea, a un clavo ardiendo, hace que en esos momentos confiemos hasta en la “magia”, en el fondo buscando las respuestas deseadas para eliminar los miedos que nos genera el escenario de incertidumbre.
Y la incertidumbre nos rodea constantemente, con la crisis o sin ella. Vivimos y no podemos controlarlo todo. Esto me recuerda a una reflexión filosófica de Heráclito, de queuno no se puede bañar dos veces en el mismo río, porque entre las dos, el cuerpo y el agua del río se han alterado. Por lo que entiendo, entendemos, que el mundo está en constante cambio, que igual que el río cambia instantáneamente nosotros también lo hacemos y aumentan nuestras probabilidades de tener escenarios de incertidumbre a nuestro alrededor.
zona_influenciaPero entonces ¿Qué podemos hacer?, necesitamos tiempo para reflexionar, tiempo para hablar/preguntar/ escuchar el silencio y el no silencio y luego preguntarnos¿Qué es lo que realmente quieres? Porque eso es lo que definirá el plan mayor. Si hay algo que realmente quieres valdrá la pena luchar por ello, y sino tendremos que hacerlos la pregunta de ¿Y si no… qué quieres hacer? Y en este punto recomendaría un recurso que S. Covey explica en su libro “los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, que es el círculo de influencia y el círculo de preocupación. Es decir, analizar qué es lo que depende de nosotr@s (c. Influencia) y que es lo que no (c. De preocupación) ¿Y qué hacemos con lo que está en nuestro círculo de preocupación? Tendremos que analizar si lo que está ahí realmente no podemos hacer nada. Tratar de pasar de la preocupación a la ocupación, porque estar simplemente en la zona de preocupación nos quita recursos y nos impide pasar a la acción.
Nos centraremos principalmente en lo que está en nuestro círculo de influencia y también trataremos de intervenir en aquellas cosas que estando en nuestro círculo de preocupación están en nuestra mano. Por ejemplo, si te preocupa la salud de tus hij@s, lo que está en tu mano es proveer de una alimentación saludable, ejercicio, hábitos de salud, las revisiones médicas pertinentes, etc. Para que aunque siga existiendo un escenario de incertidumbre, podamos sentir que estamos haciendo algo al respecto.
Lo mismo en el trabajo, ya he visto más de una situación que ante la falta de comunicación sobre la continuidad o no de un contrato, la persona decide buscar otro trabajo ¿y si somos nosotr@s los que preparamos / convocamos una reunión con nuestro responsable y salimos de dudas? Obviamente tratando de argumentar los beneficios de permanecer en la empresa (visión ganar – ganar). A veces da miedo oir la respuesta, pero sin querer con el plan B estamos negándonos la posibilidad del plan A. O quizás seguiremos con el plan B pero sin partir de supuestos y seguramente con otra actitud.
Lo que está claro es que no podemos controlarlo todo, ni podemos esperar que las personas se comporten de la manera que esperamos (es decir, según nuestra lógica…)… hay que saber convivir con determinada dosis de incertidumbre y arriesgarse por lo que es importante, porque al final si de verdad nos lo proponemos aparecerán ante nosotr@s las claves para seguir avanzando o quizás las piedras que hay que rodear o saltar para seguir avanzando ¿quién sabe?certeza-incertidumbre1
Acabo con dos frases, una de Edward Rutherford
“Cuando el navegante comienza el viaje, prepara su barco, estudia su ruta, planea su itinerario y zarpa; no puede hacer nada más. No puede saber qué tormentas lo azotarán, ni si ha de regresar. Pero zarpa”
Y otra de Ayn Rand
“No permitas que el héroe que habita en tu alma muera en solitaria frustración por la vida que merecías pero que no pudiste alcanzar”
Y ahora ¿estamos preparad@s para zarpar y ser héroes?

domingo, 15 de marzo de 2015

Escribir, escribir, escribir…

Hace días escribí un post sobre la importancia de no perder la práctica de escritura a mano como ejercicio habitual y no sustituirlo en su totalidad por la escritura mecanografiada.
escritura caligraficaAunque explicaba el para qué no debíamos de perder ese buen hábito creo que sería bueno enfatizar sobre los posibles ejercicios y actividades para los que le podemos dar uso. Como son varios … este post constará de dos partes :), este primero, nos ayudará a entrar en contacto con nuestros recursos internos.

- Autoconocimiento: tod@s o casi tod@s hemos tenido en algún momento de nuestra vida un diario. Ese diario nos servía para poner en orden lo vivido a lo largo de días / semanas / meses / años… e ir tomando consciencia de tus pensamientos, intereses, ideas, reflexiones… o simplemente desahogarnos con un papel. Servía para reforzar esas ideas, para identificarnos con nuestras dudas y quizás en algún caso tomar alguna decisión.
En cualquier caso nos servía para conocernos a nosotr@s mism@s. El consejo en concreto sería recuperar el concepto “diario”, sobre todo si estamos pasando por una etapa complicada a nivel profesional / personal, el ejercicio de escribir diariamente qué es lo que nos ha pasado a lo largo del día nos sirve para identificar dónde está el foco de nuestra preocupación y quizás de forma ya más consciente convertir pensamientos negativos en positivos. El ejercicio de la escritura permite “reprogramar” nuestro cerebro (por lo menos en parte) cuando determinados pensamientos “les damos la vuelta” de forma consciente en nuestros diarios.

“Escribir cartas nos libera y permite a nuestro cerebro que exprese lo que siente.”

– Tomar perspectiva: ¿cuántas veces algo nos ha preocupado y hemos ido en el coche / tren/ autobús dándole vueltas a nuestra “lavadora mental”? ¿Cuántos de esos pensamientos / ideas se convertían en realidad o se llevaban a la acción o se hacía algo al respecto? Muchas veces esos pensamientos se transforman en emociones desagradables que hacen que nos paralicemos y nos preocupemos por cosas que no hemos “pensado” de forma objetiva.
Uno de los mejores trucos para gestionar esto es la “escritura automática”, cuando algo te preocupa, ponte delante de un papel con tu boli / lápiz y déjate llevar. Escribe todo lo que te venga a la cabeza sobre eso que te preocupa. Después, toma perspectiva haciendo una lectura de lo que has escrito, construye una lista de pros y contras… y seguro que para idear un plan de acción o de no acción ya tienes todas las herramientas / recursos delante de ti.
la digitalizacion de la escritura- Autoestima: nuestra vida emocional / estado de ánimo fluctúa porque existimos, porque nacemos, porque sentimos, porque pensamos, porque nos relacionamos… ¡Vivimos! Además de nuestro propio entorno, vivencias, situaciones y emociones varias son las que nos condicionan a sentirnos de una determinada manera. Aunque seamos personas positivas hay días en los que la tristeza forma parte de nuestras constantes. Un ejercicio que podemos realizar es escribirnos una carta a nosotr@s mism@s, escribiendo en dicha carta sólo las cosas que nos gustan de nosotr@s, desde nuestra forma de recibir a la gente en nuestra casa, la forma que nos sale de bien un plato determinado, nuestra manera de escuchar, nuestra voz…. Lo que sea. No hay que poner tiempo. Hay que elegir un sitio tranquilo, un folio / hoja en blanco, boli / lápiz … y a escribir. Primero nos costará más, después irá saliendo sólo. Lo que sí es importante es que sólo podemos escribir cosas positivas, es una máxima. Es un buen ejercicio que nos sirve como recurso para subirnos la autoestima y siempre podemos resumir la carta en una frase que nos sierva de “aliento” diario o cuándo lo necesitemos, colocada en una tarjeta, en un post-it en la mesa de nuestra oficina, o en nuestra nevera en casa.
– Cerrar un duelo / cerrar un tema abierto / perdonar: en ocasiones hay emociones no expresadas que se “encapsulan”, se quedan dentro de nosotr@s. No las supimos gestionar en su momento y hoy por hoy nos impiden avanzar en algunos aspectos de nuestra vida. Puede ser el duelo de un ser querido, un perdón no expresado a alguien que ya no está cerca, cerrar algún tema abierto con alguien (algún enfado, decepción, tristeza…)… una de las cosas que ayuda a cerrar esos temas es escribirle una carta a esa persona en la que estamos pensando o está ligada a esa emoción. Luego decidiremos qué hacer con esa carta, pero para nuestro cerebro es de gran ayuda escribirla porque le permite “ejecutar programa”. Esas emociones encapsuladas ocupan “memoria” en nuestros cerebros, ocupan recursos a nivel mental, emocional y a veces hasta a nivel físico. Cuando escribimos esas cartas nos liberan y permitimos a nuestro cerebro que exprese lo que siente.
la era de la digitalizacionSi es un duelo podemos elegir enterrar la carta, hacerla cenizas, guardarla… si es algo con alguien que todavía vive podemos releerla y decidir si la queremos enviar o no… si no, podemos hacer lo mismo que en el duelo.
Eso sí, si elegimos NO hacer. Lo hemos elegido… sintámonos confortables con la elección.
De momento estos son unos cuantos usos de la escritura caligráfica…. Son algunos recursos que podemos utilizar y que están tan al alcance de nuestra mano como puede estar una hoja de papel y un boli / lápiz.
¿Qué os parecen? ¿Os animáis a escribir a mano?
Os espero para seguir compartiendo usos y recursos de la escritura caligráfica, en este caso para sus beneficios a nivel social / profesional.

viernes, 6 de marzo de 2015

Harta de esperar...

El otro día haciendo limpiezas varias caí en la cuenta de que tengo muchas cosas “para cuando sea un momento especial”… o también llamados “por si’s” (por si esto o por si aquello).
momento especialSon esas cosas, normalmente consumibles perecederos que las conseguimos/ compramos como algo excepcional o son regalos especiales y las guardamos para un momento mejor.
Pero ¿realmente llegan esos momentos? O más bien ¿es la fecha de caducidad la que decide cuando la consumimos? O lo que es peor… l@s tiramos porque no llegó nunca ese momento tan esperado…
¿Qué significa por tanto ese momento especial? Quizás el tema es definir qué es para nosotr@s ese momento y quizás aplicar una dosis de realidad en el mismo.
Porque una cosa es una botella de vino, o de licor, que incluso cuantos más años pasen… mejor; pero ese chorizo ibérico, ese paté, esa crema,… o incluso ese vestido, lencería, y/o ¿esa ropa especial?
Porque no sé vosotr@s pero yo creo que voy a hacer limpieza de esos “por si’s”, ocupan espacio y hay que aprender a que cualquier momento de nuestra vida podemos decidir que sea espacial si realmente queremos. Quizás porque estamos con la persona que queremos, quizás porque nos sentimos en un buen momento,… o simplemente porque sí.
Yo tengo productos de cosmética, alimentación (dulces y salados), ropa, utensilios de escritura, vinos,… todos ellos son “por si’s”, pues yo creo que este año 2015 ha llegado su deadline.
Me propongo hacer una clasificación tal y como se hace en gestión de tareas (claves para la gestión y optimización del tiempo):
  • Eliminar
  • Delegar/ Donar / Vender
  • Postponer (sin fecha de caducidad
  • Ejecutar / Consumir
Comencé el fin de semana con medicamentos caducados. No quiero confesar cuántas pastillas doné a la farmacia, pero es un paso.
Tengo / tenemos muchas cosas, que ocupan espacio físico / mental / emocional… y debe ser que hoy me he levantado muy zen porque tengo una visión clara.
Si algo te gusta… no esperes mucho. Disfrútalo, saboréalo, compártelo…disfrutar porque nadie sabe qué pasará mañana y nadie sabe si tu armario / alacena / estantería / cabeza se convertirá en un agujero negro en el que tiempo y espacio se anulen mutuamente y desaparezcan tus “porsi’s” sin haberlos disfrutado antes. Yo no quiero ¿y tú?
También… cuántas palabras, deseos, pensamientos, ideas… se han quedado en nuestro “armario” esperando salir en un momento especial… ¿por qué no empezamos a decir y a hacer lo que verdaderamente nos hace felices y deseamos?
¿Nos lanzamos?
 “No es lo mucho que tenemos,
sino lo mucho que disfrutar, que hace la felicidad”
Charles Spurgen

domingo, 7 de diciembre de 2014

Por qué lo llaman “final” cuando quieren decir…

Último mes del año y nueva colaboración con nuestra compañero de fatigas, líneas y desvelos… Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhé
Iñaki, cuéntanos… ¿porqué el título y la foto?IMG-20141031-WA0006
En esta ocasión, y parafraseando el título de aquella película española (pelín cutre, por cierto) de “por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo”, queremos reflexionar sobre finales que parecen comienzos, comienzos que no dejan de ser muertes anunciadas, y/o viceversa.
Porque a veces un final no es más que el primer paso de algo bueno, que no tiene por qué ser peor que lo anterior. Es más, en determinadas ocasiones, debemos cerrar una puerta antes de abrir la siguiente, oh wait, que esto lo dijo Fernando Alonso al dejar Ferrari y fichar por McLaren-Honda (aunque a fecha de publicación de este post posiblemente no se haya hecho oficial todavía el secreto peor guardado de la historia de la Fórmula1, jajajaja…)
Ya me he dispersado, es lo que tiene la múltiple personalidad. Retomo, Rut, no me riñas.
Se acaba el año, pronto todos estaremos haciendo nuestros propósitos para el nuevo año que ya llega (aunque nosotros eso lo dejamos para la entrada del primer martes de enero). Y antes de abrir nuevas puertas, nuevos proyectos, nuevas ilusiones, tal vez sea conveniente cerrar todos aquellos proyectos que hemos empezado en 2014, los que finalizaron con gran éxito (por aquello de no vivir de los éxitos pasados), los que se quedaron por el camino (cerrar heridas para que dejen de doler), y los que se quedaron en eso, en meros deseos y nunca supimos o pudimos llevarlos a la práctica.
Soltar lastre para poder remontar el vuelo de nuevo… y diciembre es el mes ideal para hacer balance.
¿Qué me dices Rut?
La verdad, es que es una buena reflexión, a veces es necesaria una pequeña muerte para que exista una vida ¿Acaso no muere la oruga para convertirse en mariposa? ¿o el espermatozoide para dar lugar al embrión? … en realidad todos los finales son un comienzo de algo, quizás otra cosa, quizás de una variación, quizás de un nuevo estado… y para empezar renovad@, es importante lo que dices Iñaki, es importante “cerrar” lo antiguo, cerrar lo viejo para permitirnos empezar con todas las energías y poder disfrutar del cambio.
El ser humano en general lleva mal el cambio, el salir de la zona de confort y enfrentarte a lo novedoso, a lo desconocido, en ocasiones aterra y hace que no te entregues del todo y que pongas tu foco en lo anterior. Lamentablemente cuando esto pasa corremos el riesgo de darnos cuenta de que se nos ha pasado la oportunidad de disfrutar por estar mirando hacia atrás… y hasta que no lo pasamos de largo no lo apreciamos.
Deberíamos hacer un balance no sólo para ver los proyectos que acaban y los que empezaran, sino también para apreciar el camino recorrido, para valorar lo que hemos aprendido, qué personas nuevas han entrado en nuestra vida, quiénes siguen estando ahí y quienes han vuelto a nuestro lado sin darnos cuenta… A fin de cuentas la vida es la suma de los momentos ¿no?
Un esquema que nos puede venir fantástico para hacer este balance, es hacernos una tabla tal que así:
Situación / Proyecto / ActividadQué voy a empezar a hacerQué voy a cambiar y/o hacer diferenteQué voy a dejar de hacerValoración personal¿Para cuándo? ¿Qué plazo me doy?
 
 
Los proyectos son algo más que un todo o nada, son algo más que un resumen, hay proyectos que no desaparecen… sólo cambian. Y viene bien concretarlo y darle temporalidad para que si han estado “en la estantería” colocarlos en el sitio que les corresponda.
Cuando tomamos conciencia de nuestros proyectos, de nuestros aprendizajes y del camino recorrido nos hacemos responsables del avance y tomamos control de la dirección hacia la cual queremos dirigir nuestro destino. Lo importante es que no nos rindamos, porque a nuestro alrededor hay personas que están a nuestro lado… e incluso nosotr@s mism@s cuando somos conscientes de lo que hemos andado… seguimos hasta la meta.
Y como es el último mes del año… y ya se sabe que nos pone en un estado de romanticismo tremendo… en lugar de un cuento, me gustaría compartir un poema de Mario Benedetti. Para eso, para que no nos rindamos
No te rindas, aún estás a tiempoDe alcanzar y comenzar de nuevo,Aceptar tus sombras,Enterrar tus miedos,Liberar el lastre,Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso,Continuar el viaje,Perseguir tus sueños,Destrabar el tiempo,Correr los escombros,Y destapar el cielo.No te rindas, por favor no cedas,Aunque el frío queme,Aunque el miedo muerda,Aunque el sol se esconda,Y se calle el viento,Aún hay fuego en tu almaAún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseoPorque lo has querido y porque te quieroPorque existe el vino y el amor, es cierto.Porque no hay heridas que no cure el tiempo.Abrir las puertas,Quitar los cerrojos,Abandonar las murallas que te protegieron,Vivir la vida y aceptar el reto,Recuperar la risa,Ensayar un canto,Bajar la guardia y extender las manosDesplegar las alasE intentar de nuevo,Celebrar la vida y retomar los cielos.No te rindas, por favor no cedas,Aunque el frío queme,Aunque el miedo muerda,Aunque el sol se ponga y se calle el viento,Aún hay fuego en tu alma,Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,Porque esta es la hora y el mejor momento.Porque no estás solo, porque yo te quiero.

 ¿Y ahora? ¿Cómo nos vamos a plantear este nuevo comienzo? ¿Qué esperamos de 2015?
Volvamos a empezar… que suene de fondo Michel Bubblé. ¿Qué te parece Iñaki?