Mostrando entradas con la etiqueta autoconfianza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autoconfianza. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de noviembre de 2013

Léeme!! Conóceme!! No te quedes en la portada


Un mes más, desde que comenzamos este Enero los martes primeros de cada mes es una cita obligada para encontrarnos con Iñaki González (@goroji), técnico de RRHH del Hospital de Calahorra y autor del blog "Sobrevivirrhhé", casi reconocido mundialmente :).
En esta ocasión queríamos hacer algo diferente, algo en lo que pudiéramos aprovechar mi paso por Pamplona y con el que obtuviéramos algo más que irnos de Pintxos (que por otra parte siempre está fenomenal....)
De hecho comenzamos a pensar en el lugar donde Hemingway se inspiraba y aquí tenéis el resultado de nuestras "dotes" creativas... eso sí, risas no faltaron y cuando nos ponemos creativos... es lo más!!!
la foto 1 la foto 2
El caso es que dentro de esta creatividad, primero estuvo en una brainstorming (lluvia de ideas) de la foto que queríamos utilizar este mes. Como bien dice Iñaki, yo
siempre llevo unas cuantas fotos en el móvil y de esas elegimos una..., es verdad, yo propongo unas cuantas e Iñaki se decanta por la definitiva... jajaja
no te quedes en la portada
En esta ocasión fue la foto que aquí veis y que a nosotros nos sugirió unas cuantas cosas...
Pero, esta vez,... os las contamos ... "de verdad" :) esperamos que os gusten los vídeos que os hemos preparado.
Comienza Iñaki y aquí tenéis sus "noticas"... todo un crack!

Falsas apariencias.
¿Nos dejamos llevar por las falsas apariencias o sabemos diferenciar lo que tenemos delante sin engañarnos por la portada? Cuando compramos un libro, un CD o un DVD, ¿nos dejamos impresionar por la portada o intentamos indagar algo más antes de tomar una decisión?
Es fundamental en nuestro día a día saber reconocer a las personas de un primer vistazo, pero sin dejarnos engañar por señales externas, que pueden ser buscadas o provocadas por la persona para dejarnos una falsa impresión, o muchas veces ni siquiera eso, y no son conscientes de la imagen que están proyectando en nosotros.
¿Problema del emisor o del receptor de dicha imagen?
Querer aparentar.
En ocasiones somos nosotros mismos los que intentamos aparentar algo que no somos, bien por timidez, bien por inseguridad o bien porque de esa manera pensamos que podremos causar mejor impresión en esa entrevista de trabajo que tanto han peleado para poder optar a ella.
Pensamos que aparentando algo que no somos tendremos más posibilidades de llegar a nuestra meta sin darnos cuenta que, precisamente mostrando lo que realmente somos y demostrando nuestras capacidades, más allá de esa primera impresión, tendremos más cerca la meta que perseguimos.
Buscar en el interior.
Tenemos que aprender a buscar en el interior de las personas, no quedarnos en lo superficial… porque lo superficial es perecedero, y muchas veces, la mayoría, es algo premeditado, ensayado ante el espejo, una capa ficticia que nos ponemos para afrontar los problemas diarios.
Si somos capaces de llegar al fondo de las personas tendremos mucho ganado… y tendremos la certeza de que “compramos” sabiendo lo que compramos. Ya sea un libro, o ya sea una persona, sus capacidades, competencias y la garantía de que sabrá aplicarlas en nuestra organización.
Primera impresión.
Entonces, ¿la primera impresión es la que vale? ¿Podemos construir una buena primera impresión? ¿Podemos mejorar esa primera impresión si no fue todo lo buena que quisimos dar?
Por supuesto que sí. La primera impresión es fundamental, debemos estar preparados para dar la mejor de nuestras versiones en cada momento, por eso, si construimos nuestra mejor primera impresión sobre mentiras, tarde o temprano, nuestro castillo de naipes se derrumbará. Pero si esa “nuestra primera impresión” está construida en una base sólida de valores y creencias será más difícil que nos pillen en un renuncio.
Dicho lo cual.... os incluyo mi aportación... espero que os guste... (ya os anticipo que hablo bastante más!!!)
El tema musical de hoy es casi obligado, pero no por la Bella y la Bestia en sí, sino porque.... LA BELLEZA ESTÁ EN EL INTERIOR, así que anímate a descubrir la belleza interior de los demás, ¿no?

martes, 1 de octubre de 2013

Que no te la den con queso


Bueno, bueno.. en esta ocasión despedimos Septiembre y rápidamente damos la bienvenida a Octubre y encima tenemos la suerte de que lo celebramos con un post #a4manos con nuestro queridisimo Iñaki.
postureo colaborativoLos primeros martes de mes tenemos como de costumbre nuestro post colaborativo con Iñaki González , Técnico de RRHH en Fundación Hospital de Calahorra y autor del blog Sobrevivirrhhé
Iñaki, ¿qué significa post colaborativo?
Con post colaborativo queremos decir eso, que colaboramos, que un poquito yo, un poquito tú, mira a ver estas fotos que te mando, pues esta sí, o esta no…
Y es que en esto del “Internet de las Cosas” se lleva mucho lo de colaborar, que en menos que canta un gallo ya te han abierto un gdoc para que aportes… pero también hay, y debemos saber detectarlo a tiempo, gente que parece que sí pero no, gente que te dice “yo te ayudo” pero ya puedes esperarles con los brazos cruzados que no hay tu tía… lo que vamos a llamar #postureo colaborativo.
Pero no sólo en el “Internet de las Cosas”, que en el mundo real, en ese día a día de nuestra ajetreada vida laboral también nos podemos encontrar con este tipo de situaciones.
Lo bueno del caso es que hay auténticos profesionales del actuar como si estuvieran tratando de ayudarte, que hasta te sabe mal luego el no agradecerles el “no” haberte ayudado y terminan saliendo en la lista autores, colaboradores, etc. etc.
Seguro que nuestra coach de referencia nos puede dar unas claves para evitar este tipo de situaciones…
Gracias Iñaki!! Pues sí, me encanta la definición de @goroji de #postureo colaborativo para todas aquellas personas o situaciones que simulan una ayuda… y con el pie que Iñaki ha hecho, lógicamente lo primero que me viene a la cabeza son aquellos ejemplos en los que seguro que tenemos delante un/a manipulador/a, o un “falso/a asertivo/a”
¿En qué normalmente se diferencian? En que una persona que “posturea”, normalmente no te dice lo que piensa hasta que no te ha “sonsacado” sutilmente lo que tu opinas en primer lugar (así puede decir / opinar/ argumentar lo que más le convenga), que normalmente sus peticiones no son peticiones sino sugerencias indirectas o preguntas sin determinar responsabilidades en primera persona, para que te tomes tú mismo/a la responsabilidad directamente, y no suelen utilizar las frases en positivo y de afirmación (yo creo, yo pienso, a mí me gusta…) sino de sugerencia velada o con preguntas indirectas (¿no crees que es lo mejor?, supongo que todo el mundo piensa lo mismo, yo que tú… etc)
Pero mi intención no sólo es reflexionar sobre los “falsos/as asertivos/as” o “postureos colaborativos” que nos encontramos, sino que aprendamos también a dirigirnos positivamente hacia los demás para que no caigamos en la manipulación inconsciente (más socialmente aceptada / usada de lo habitual).
Mi consejo es que empleemos las frases en primera persona, utilizar lenguaje en positivo y verbos de acción (no pensar en lo que no se puede, sino en lo que se puede hacer), y sobretodo dejar nuestras intenciones de forma transparente en cualquier situación.
La cuestión es no pensar en que la mayor parte de la gente nos va a engañar, sino todo lo contrario; porque si pensamos así, no nos estamos dando cuenta de que estamos interaccionando con nuestro entorno de forma que finalmente seamos engañados o casi víctimas de… y no sabremos nunca si esa fue su primera intención o nosotros creamos el espacio adecuado para que ese engaño se diera.
Para que exista confianza… lo primero es confiar.
Para lograr algo, lo primero es creer firmemente en que sí podemos.
Sobre todo si podemos contar unos con otros de forma sincera.
¿verdad Iñaki? :)


martes, 24 de septiembre de 2013

Zipi y Zape y el Club de la Canica


Este fin de semana fue el pre-estreno en el Festival de San Sebastián de la película de Zipi y Zape, y como ya puse en el twitter y facebook, es motivo de orgullo para mí por que uno de los guionistas es mi hermano.teaser-trailer-de-zipi-y-zape-y-el-club-de-la-canica-original
La verdad es que la película me gustó, no es por que sea amor de hermana (a lo mejor un poco sí), pero me pareció una película entretenida, que me recordó al cine de los 80 como los maravillosos Goonies, pero con un toque de actualidad a lo Matilda y/o Harry Potter. La cuestión es que cuando acabó, pequeños y grandes salían encantados y de un aforo de aproximadamente 8.000 personas (no sé cuántos cabían en el Velódromo de San Sebastián) la gente se rió y aplaudió a rabiar, así que... eso sí son datos un poco más objetivos ¿no?
En mi familia el cine siempre ha estado presente. A mi abuelo paterno le encantaba filmar todos los momentos familiares y tenemos de recuerdo un montón de películas, eso sí, mudas y no mudas de cada vez que sacaba la cámara.
Después nos grabó con una cámara de vídeo BETA que después heredó mi padre y que él utilizó para grabar cumpleaños, comuniones, etc ... a modo de legado. Parecía todo un director de cine cada vez que sacaba el foco, el trípode y esa cámara que abultaba casi más que él.
De pequeños y no tan pequeños siempre nos hemos encargado de coleccionar cine; aprendimos a grabar sin anuncios y a tener clasificadas (por favoritas y menos favoritas) nuestras películas. Hemos pasado de la era de la película como tal, a Beta, VHS, DVD y ahora Dvix , Bluerray, ... y más.
Películas, series, bandas sonoras.... nos han acompañado toda nuestra vida y desde entonces mi hermano siempre ha sido un apasionado del mundo del cine. De toda la vida sólo le he visto aprenderse 2 cosas, el libro del Real Zaragoza, y todas las novedades que salían en el cine de actualidad de manos del Fotogramas y otras revistas de cine (bueno, y el famoso discurso de Gladiator que no tiene ningún desperdicio)
http://www.youtube.com/watch?v=HvqaByohCtE
Pocos apostaban porque se dedicara a este mundo, de hecho, se "entretuvo" en un par de carreras como estadística y periodismo... hasta que hizo lo que estaba convencido que le llevaría a su futuro, un módulo de producción de cine. Desde entonces no ha parado.
Su constancia, empeño y creatividad le han llevado a lograr lo que ha conseguido hasta el momento. No ha sido fácil. No es un mundo de grandes oportunidades, la suerte la tienes que buscar. Comenzó en Antena Aragón (entre otras) y allí tuvo uno de sus primeros programas con Jorge (su "pareja de hecho" en este mundillo), la "Noche más tonta" le llevó a las primeras baldosas de ese camino que por el momento no tiene fin.
Mi hermano es la personificación de "quien la sigue la consigue". A lo largo de esta vida hemos tenido nuestras diferencias (para eso somos hermanos, ¿no?), pero una cosa está clara: estoy muy orgullosa de él y espero, de todo corazón, que esto no sea más que una baldosa del camino de baldosas amarillas, que espero que no deje hasta llegar a su Ciudad Esmeralda o ... a donde él quiera. Porque él puede llegar a donde quiera, y adonde haga falta iré yo a aplaudirle.
Por cierto,... Zipi y Zape se estrena en toda España el 4 de Octubre ¿te lo vas a perder?
http://www.youtube.com/watch?v=RBSLSFhnF0A

jueves, 13 de septiembre de 2012

75/365 Cambios con una constante


Cambios, hábitos, adaptación, estrés,... búsqueda de adaptación, más cambios... y tras todo esta debacle de diferentes puntos de inflexión en mi vida, este pequeño animal me concede la rutina que necesitaba.

Durante este par de meses he estado un poco "out", he cambiado de oficina, de ciudad y por tanto de casa... nos hemos mudado a Barcelona y hasta que hemos logrado la completa "reunificación familiar" todo ha sido un poco más complicado de la cuenta, pero por fin estoy volviendo a recuperar una rutina y por tanto los hobbies que tanto me gustan (uno de ellos escribir en este pequeño blog).

Es importante recuperar nuestros "hobbies"; cuando pasamos por periodos de estrés lo normal es que prioricemos y eliminemos algunas cosas de las que hacemos en nuestro tiempo libre para hacer lo que pensamos que es más importante (puede ser una sobrecarga tanto a nivel personal como profesional).

Ahora bien, cuando el nivel de sobrecarga se atenúa o se hace más manejable, hemos de lograr el equilibrio que necesitamos y volver a hacer aquello que ocupaba nuestros momentos de ocio (leer, deporte, amigos, etc), porque sino... a la larga inferirá no sólo a nuestro estado de ánimo en general (seguiremos estresados) sino que también se verá afectada nuestra autoestima.

Parece mentira, pero a este pequeño animal le debo mucho más de lo que pueda parecer ...

¿Y vosotros/as habéis vivido por algo similar? ¿Cuál ha sido vuestra experiencia?

viernes, 29 de junio de 2012

Podemos salir de cualquier pozo...

Casi todos (por no decir todos) tenemos un pozo en el que hemos estado en alguna ocasión, en el que hemos caído y en el que hemos visto la oscuridad que nos rodeaba siendo casi inconscientes de la luz que podía haber en el cielo o en lo alto del pozo.

Hemos podido vivir circunstancias en las que o bien porque dudamos de nosotr@s mism@s, o bien de nuestro entorno, nos hicieron sentir la sensación de que era imposible salir de ahí. O incluso estamos ahora en una situación similar...

Me gustaría compartir con vosotro/as una historia (no he logrado encontrar el autor) en la que para mí emula esa primera sensación, pero con una moraleja; y es que de prácticamente todas las situaciones que pasamos podemos sacar algo positivo, ahora bien, nosotros decidimos elegir si nos dejamos enterrar en nuestros pensamientos de autofrustración o elegimos tirar "la tierra" al suelo, sacar provecho de ese aprendizaje y seguir caminando.

La historia dice así:

"Un campesino que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su hacienda.
Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar el caballo de allí.

El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente y revisó la situación, para ver que el animal no estuviese lastimado y/o herido.
Pero por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la maniobra, tomó entonces la difícil decisión. 
Determinó que el capataz sacrificase al animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo.
Y así se hizo. Los empleados, dirigidos por el capataz, comenzaron a lanzar tierra adentro del pozo para cubrir al caballo...

Pero, a medida que la tierra caía en el animal, éste la sacudía y se iba acumulando en el fondo posibilitando al caballo para ir subiendo,...
Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente logró salir".

Cuando yo acabé la lectura de este cuento, me pregunté a mi misma, en una situación en la que me vea así, ¿qué quiero ser? ¿la tierra de la autofrustración y autocomplacencia, el capataz que tira la toalla, los empleados que podrían representar a nuestro entorno, en ocasiones de falta de confianza y/o falta de apoyo o el caballo que no quiere rendirse y aprovecha el lado positivo de la tierra (en esa tierra también hay amig@s, tenemos recursos, tenemos experiencias, ...) ? 

Decido ser caballo, aunque sea pesado, cansado y haya gente que no confíe, elijo mantenerme en el "yo puedo.

¿Y vosotros? ¿qué opinais? ¿que elegís ser?

Además, me gustaría compartir una poesía de Mario Benedetti que creo que terminará de inspirarnos a todos.


¡¡Feliz fin de semana!!

miércoles, 25 de enero de 2012

¿Fracaso? no, paro para tomar carrerilla...

Hace poco puse este vídeo en twitter sobre el fracaso, y me hizo pensar en cómo en ocasiones los errores no sólo nos frenan en determinados momentos sino que en ocasiones hacen que no nos sintamos capaces de hacer determinadas cosas. 

Gracias a este vídeo y gracias al ejemplo de personajes más que conocidos nos podemos ver de alguna manera reflejados en sus historias.

Normalmente el mes de Enero es un mes de reflexión, un mes en el que nos marcamos nuestros objetivos para el nuevo año que comienza y que es posible que nos detengamos en analizar nuestros "errores" y/o fracasos del año anterior... 

Esto nos ha de servir para centrarnos no en lo que no podemos hacer, sino en lo que sí es posible, en lo que sí está en nuestras manos y en lo que desde luego podemos mejorar... sólo así encontraremos la motivación para superarnos y hacer que se cumplan nuestros objetivos.

Posiblemente a nuestro alrededor nos encontremos con gente que confíe en nosotros y nos apoye (algunos de forma no especialmente realista) y gente que hará lo contrario... no nos etiquetemos,... escuchemos a nuestro alrededor pero confiemos también en nuestro instinto... en nuestra intuición.

A continuación me gustaría compartir con vosotr@s un cuento de Leonardo Boff que hace una adaptación de la fábula del Águila y la Gallina. Dice así:

"Era una vez un campesino que fue al bosque cercano a atrapar algún pájaro con el fin de tenerlo cautivo en su casa. Consiguió atrapar un aguilucho. Lo colocó en el gallinero junto a las gallinas. Creció como una gallina.
Después de cinco años, ese hombre recibió en su casa la visita de un naturalista. Al pasar por el jardín, dice el naturalista: “Ese pájaro que está ahí, no es una gallina. Es un águila.”
“De hecho”, dijo el hombre. “Es un águila. Pero yo la crié como gallina. Ya no es un águila. Es una gallina como las otras.
“No, respondió el naturalista”. Ella es y será siempre un águila. Pues tiene el corazón de un águila. Este corazón la hará un día volar a las alturas”.
“No, insistió el campesino. Ya se volvió gallina y jamás volará como águila”.
Entonces, decidieron, hacer una prueba. El naturalista tomó al águila, la elevó muy alto y, desafiándola, dijo: “Ya que de hecho eres un águila, ya que tú perteneces al cielo y no a la tierra, entonces, abre tusa alas y vuela!”
El águila se quedó, fija sobre el brazo extendido del naturalista. Miraba distraídamente a su alrededor. Vio a las gallinas allá abajo, comiendo granos. Y saltó junto a ellas.
El campesino comentó. “Yo lo dije, ella se transformo en una simple gallina”.
“No”, insistió de nuevo el naturalista, “Es un águila”. Y un águila, siempre será un águila. Vamos a experimentar nuevamente mañana.
Al día siguiente, al naturalista subió con el águila al techo de la casa. Le susurró: “Águila, ya que tú eres un águila, abre tus alas y vuela!”.
Pero cuando el águila vio allá abajo a las gallinas picoteando el suelo, saltó y fue a parar junto a ellas.
El campesino sonrió y volvió a la carga: “Ya le había dicho, se volvió gallina”.
“No”, respondió firmemente el naturalista. “Es águila y poseerá siempre un corazón de águila. Vamos a experimentar por última vez. Mañana la haré volar”.
Al día siguiente, el naturalista y el campesino se levantaron muy temprano. Tomaron el águila, la llevaron hasta lo alto de una montaña. El sol estaba saliendo y doraba los picos de las montañas.
El naturalista levantó el águila hacia lo alto y le ordenó: “Águila, ya que tú eres un águila, ya que tu perteneces al cielo y no a la tierra, abre tus alas y vuela”.
El águila miró alrededor. Temblaba, como si experimentara su nueva vida, pero no voló. Entonces, el naturalista la agarró firmemente en dirección al sol, de suerte que sus ojos se pudiesen llenar de claridad y conseguir las dimensiones del vasto horizonte.
Fue cuando ella abrió sus potentes alas. Se erguió soberana sobre sí misma. Y comenzó a volar a volar hacia lo alto y a volar cada vez más a las alturas. Voló. Y nunca más volvió.
Estamos hechos de un montón de posibilidades, pero hubo personas que nos hicieron pensar como gallinas. Y aun pensamos que efectivamente somos gallinas. Pero somos águilas.
Por eso, hermanos y hermanas, abran las alas y vuelen. Vuelen como las águilas. Jamás se contenten con los granos que les arrojen a los pies para picotearlos."
¿Y vosotr@s? ¿os habéis mirado al espejo? ¿Y qué habéis visto, un águila o una gallina?



sábado, 28 de mayo de 2011

148/365. El Jardín Secreto

Este es un Jardín Secreto... igual que el que describe este cuento con el mismo nombre:

"Érase una vez, hace mucho tiempo, el olvido encontró escondido, en la espesura del bosque de los sueños, un jardín marchito en el que no crecía nada. En él tan solo quedaba el esqueleto de un árbol solitario, en medio de un desierto de tierra estriada. Al olvido, al ver aquel jardín marchito, se le encogió el corazón y empezó a caminar despacio hacia el árbol para examinarlo más de cerca. Algunas raíces del árbol, cansadas de no encontrar agua en la tierra, habían salido a la superficie. - Pobre árbol pero, que yo recuerde, no tengo la culpa de que esté así - dijo en voz baja el olvido, para si mismo, y de esta forma no sentir remordimientos por la fortuna del árbol; después se fue sin darse cuenta de que había roto las raíces del árbol al pisarlas sin querer. Pasó mucho tiempo y nadie mas supo del jardín marchito hasta que, un día la esperanza y la ilusión decidieron dar un paseo por el bosque de los sueños. Ya se habían adentrado mucho en la espesura y, pese a conocer bien el bosque, se perdieron. Después de dar vueltas y vueltas no consiguieron averiguar donde se encontraban. - Mira, allí parece que hay un claro – le dijo la esperanza a la ilusión. - Si, vallamos allí a ver si reconocemos aquel lugar. Aquel claro era el jardín marchito, que estaba tal y como el olvido lo dejo hacía mucho tiempo. - Este sitio da pena solo de verlo – comento la ilusión a la esperanza. - Mira aquel árbol tan solitario, parece estar muy triste – contesto la ilusión. - Debe de ser por que lleva aquí solo mucho tiempo – dijo la esperanza con el corazón encogido. - Tengo una idea ¿y si trabajamos esta tierra plantando flores bonitas?, quizás así la gente que pase por aquí se pare a contemplarlas y de esta forma el árbol tendrá compañía y no se sentirá tan solo. A lo mejor de esta forma el árbol está más feliz y vuelve a cobrar vida. - No creo que sea una buena idea – dijo la esperanza – un árbol que ha muerto no puede revivir así por que si. Después de aquel día, ni la ilusión ni la tristeza dijeron a nadie que existía ese jardín marchito, para así evitar que nadie que pasara por allí se entristeciera al ver aquel paisaje. Pero desde entonces la ilusión fue cada día a aquel lugar y plantaba una rosa, que se secaba al poco tiempo por ya que allí la tierra era seca y nunca llovía. Al cabo de un mes, en el jardín ya había treinta rosas rojas que se fueron marchitando una a una. Al cabo del año, en el jardín había más de trescientas rosas marchitas que le hacían a aquel lugar merecedor del nombre del jardín marchito. A la ilusión cada vez se le encogía más el corazón al ver aquel lugar tan triste, pero a la vez tan bello, y decidió invitar un día a la esperanza para que la acompañara. - Vaya, realmente este lugar es mucho mas bello con todas las rosas marchitas en el suelo, pero sigue tan triste como antes – le dijo la esperanza a la ilusión cuando vio el paisaje. Durante un rato, pasearon en silencio entre las rosas marchitas y se detuvieron delante del árbol solitario. - ¿Te acuerdas del árbol? – preguntó la ilusión. - Si – le contesto la esperanza – Ahora que lo veo de cerca me doy cuenta de que tiene las raíces rotas. - Es verdad, nunca me había fijado en eso. A la esperanza se le calló una lágrima, producida por la tristeza de aquel lugar. Aquella lágrima calló en la tierra estriada de aquel jardín, que al momento se convirtió en tierra fértil, y, como por arte de magia, todas las flores cobraron vida llenándolo todo con su color rojo. El árbol también revivió y llenó sus grandes ramas de hojas. La ilusión y la esperanza brincaban de alegría. Gracias al trabajo de la ilusión y a la lágrima de esperanza habían convertido aquel lugar en el paraíso más bello de todo el bosque de los sueños y tan solo ellos dos sabían de su existencia. Aquel día la esperanza y la ilusión hicieron la promesa de no decirle a nadie jamás que existe ese jardín, y así evitar que alguien lo estropee de nuevo, y desde entonces dejaron de llamar a aquel lugar el jardín marchito y se referían a ese lugar como el jardín secreto".

El autor no sé quién es, pero creo que tiene un gran mensaje. Dentro de todos nosotros, tenemos un jardín, en nuestra mano está que en lugar de marchito sea un maravilloso Edén.

martes, 14 de diciembre de 2010

Confía en tí mismo y sé positivo, así lograrás tu meta


Hace poco, cayó en mis manos un cuentecico que me gustaría compartir. Es un relato que nos hace reflexionar sobre como en muchas ocasiones nuestros esfuerzos, ilusiones, nuestra capacidad para mantenernos en una línea o hacia la búsqueda de una meta se ven influenciadas por lo que nuestro entorno opine o diga.


Una de las cosas que nos tenemos que mentalizar a lo largo de nuestra vida, es que no todo lo que hagamos ni le va ni le ha de parecer bien a todo el mundo. Si queremos que nuestras acciones sean resultado de la opinión que la gente tenga de ellas... no avanzaríamos. Tenemos que tener más fé en nosotros mismos y tenemos que "educar" a los que nos rodean a que podemos pedir consejo, pero eso no tiene porque significar que el que yo pida ayuda o asesoramiento me obligue a hacer lo que me has aconsejado. Como dice Covey, será mi elección.


El cuento dice así:

"Un grupo de sapitos se reunió para intentar el mayor desafío de sus vidas, alcanzar la cima más alta de la comarca.

Los hombres que convivían con ellos no cesaron de decirles que su objetivo era imposible, y siguieron insistiendo mientras tenía lugar la carrera.

Muchos sapitos fueron abandonando, agobiados y desanimados por los negativos comentarios de la gente agolpada a su alrededro, que seguía repitiéndoles que no lo podrían conseguir.

Sin embargo, un sapito seguía a su marcha, ajeno a tanta opinión negativa, y al fin, ante la sorpresa de todos, logró en solitario alcanzar su cima.

Todos querían saber cómo lo había conseguido y pudieron averiguar que el sapito era sordo, que fue el único que no escuchó los veredictos y los prejuicios que habían hecho renunciar a los demás."

Confía en tí mismo, sé positivo y lucha por lo que deseas, sólo así podrás mantener el esfuerzo para no parar hasta conseguir lo que pretendas.

¿Y tú? ¿qué sapito eres?

viernes, 17 de septiembre de 2010

Todos tenemos un "superpoder"


La verdad es que la "vuelta al cole" ha sido un poco más ajetreada de lo previsto, en cierto modo facilita a que rápidamente entres en la rutina y las vacaciones queden cada vez más lejos.

Esta semana ha sido un poco caótica, llena de proyectos nuevos, cursos para preparar con nuevos itinerarios pedagógicos, jornadas de sensibilización, etc... supongo que estos son parte de los motivos por los cuales esta semana he tenido un extraño sueño, y es que hace dos o tres noches soñé que tenía superpoderes, bueno más bien, un superpoder, pero a lo largo del sueño no lograba saber cuál era; el caso, es que más allá del contenido del sueño, que como suele pasar, los elementos que recuerdas son inconexos y a veces incoherentes (mis compis tuvieron oportunidad de reirse un rato ...) he tratado de ir más allá de todo esto, y me ha ofrecido la siguiente interpretación del mismo: todos tenemos un superpoder, aunque en ocasiones tenemos nuestras dudas y nos invaden nuestras inseguridades. Es momento de desarrollar nuestra autoconfianza.

En los momentos en los que posiblemente más perdido estés, debido a la gran cantidad de trabajo, diferentes cosas que hacer, actividades heterogéneas, hitos consecutivos, etc... es todavía más importante el tener presente a tu "superpoder", es decir, todos tenemos una habilidad especial, todos sabemos hacer algo donde nos sentimos seguros porque se nos da bien y nos puede servir como punto de apoyo para poder aferrarnos y frenar un posible hundimiento, canalizando nuestra energía de forma positiva.

Cuanta más carga de trabajo tengamos y más cosas diferentes tengamos que hacer, más posibilidades tenemos de perdernos en el camino, no sólo por el cansancio físico que nos supone sino porque acabamos agotados mental y emocionalmente debido al esfuerzo que estamos poniendo.

Así que como mensaje para el fin de semana... ¿tú tienes claro cuál es tu "superpoder"? ¿lo pones en práctica?... y... ¿a qué estás esperando?

martes, 29 de junio de 2010

Sueños Semilla


Después de una semana... quiero dedicar este post a una amiga que no está pasando por un buen momento y que quizás como en alguna ocasión todos nos hemos podido sentir de forma similar, quiero compartir un cuento de Jorge Bucay que me alienta de esperanza en los momentos de bajón y me ayuda a seguir adelante.

El cuento es "Sueños de Semilla", del libro Cuentos para Pensar. Probablemente, cuando uno lo lea podrá tener una versión distinta, otra visión o perspectiva, al fin y al cabo cada uno de nosotros somos un árbol diferente,...

Para mí significa, que, aunque en ocasiones te sientas frustrado, no confíes en ti mismo y posiblemente te entre el desaliento... dentro de tí está el camino, en lo más profundo de tu ser sabes qué es lo que tienes que hacer y hasta dónde puedes llegar... a veces necesitas ayuda, por supuesto, de tus amigos, de conocidos, de un aprendizaje, de una reflexión, ... como un árbol necesita ayuda del sol, del agua, del aire... pero siempre, siempre,... esa semilla encuentra un camino para crecer y llegar a ser árbol, tal y como nosotros seremos la persona que vemos en nuestro interior que podemos ser.

Del libro "Cuentos para pensar"

En el silencio de mi reflexión
percibo todo mi mundo interno
como si fuera una semilla,
de alguna manera pequeña e insignificante
pero también pletórica de potencialidades.
...Y veo en sus entrañas
el germen de un árbol magnífico,
el árbol de mi propia vida
en proceso de desarrollo.

En su pequeñez, cada semilla contiene
el espíritu del árbol que será después.
Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol,
Cayendo en tierra fértil,
absorbiendo los jugos que la alimentan,
expandiendo las ramas y el follaje,
llenándose de flores y de frutos,
para poder dar lo que tienen que dar.

Cada semilla sabe
cómo llegar a ser árbol.
Y tantas son las semillas
como son los sueños secretos.

Dentro de nosotros, innumerables sueños
esperan el tiempo de germinar,
echar raíces y darse a luz,
morir como semillas...
para convertirse en árboles.

Árboles magníficos y orgullosos
que a su vez nos digan, en su solidez,
que oigamos nuestra voz interior,
que escuchemos
la sabiduría de nuestros sueños semilla.

Ellos, los sueños, indican el camino
con símbolos y señales de toda clase,
en cada hecho, en cada momento,
entre las cosas y entre las personas,
en los dolores y en los placeres,
en los triunfos y en los fracasos.

Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos,
a vernos, a escucharnos, a darnos cuenta.

Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos
o en relámpagos de lucidez enceguecedora.

Y así crecemos, nos desarrollamos, evolucionamos...

Y un día, mientras transitamos
este eterno presente que llamamos vida,
las semillas de nuestros sueños
se transformarán en árboles,
y desplegarán sus ramas que,
como alas gigantescas,
cruzarán el cielo,
uniendo en un solo trazo
nuestro pasado y nuestro futuro.

Nada hay que temer,
...una sabiduría interior las acompaña...
porque cada semilla sabe....
cómo llegar a ser árbol...