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martes, 8 de abril de 2025

Camino de baldosas amarillas… en la era digital


¿Y si el bienestar estuviera en volver a casa?

Hoy vivimos en un mundo donde la tecnología nos acompaña a todas partes: en el trabajo, en la cama, en el bolsillo.
A veces parece un regalo.      
Otras veces, un hechizo.


Y como en El Mago de Oz, todos —tú, yo, cualquiera— caminamos por un camino de baldosas amarillas digitales, buscando un destino que a menudo no sabemos muy bien cuál es:        
¿el bienestar? ¿la desconexión? ¿recuperar el control?

Buscando de qué podía ir el próximo post, encontré que existe la ciberpsicología.
¿Y qué es?      
Es el área de la psicología que estudia la relación entre las personas y el uso de la tecnología, evaluando su impacto en la conducta humana.

El objetivo de la ciberpsicología no es demonizar las pantallas, sino entender cómo habitamos el mundo digital:       
cómo afecta a nuestro bienestar, cómo influye en nuestras emociones y qué podemos hacer para no perdernos por el camino.

La ciberpsicología nos recuerda que no se trata de apagarlo todo.           
Se trata de saber estar…  sin dejar de ser.

Os he hablado del camino de baldosas amarillas…  (Este trimestre Erik ha estado trabajando el cuento y el viernes vino todo orgulloso con su trabajo, os pongo un “trocico” de su arte).

Y pensé: igual que los personajes de Oz, en este viaje digital también necesitamos…

💓 Corazón – para no dejar de sentir ni de conectar con lo real (más allá de la pantalla).
🧠 Cerebro – para discernir, poner foco y recuperar la atención que los algoritmos fragmentan.
🦁 Coraje – para parar, para decir “no”, para gestionar el FOMO (“fear of missing out” o “miedo a perderse algo”) sin que nos devore.

Y sí, también una Dorothy interna: esa parte nuestra que nos recuerda que “el hogar” no está fuera, sino dentro.     
A mí me gusta llamarle también nuestra brújula interna.  
Porque el bienestar no se mide en notificaciones, sino en presencia.        
Y volver a casa… es volver a nosotros mismos.

Para ayudarnos a gestionar esto, os propongo la técnica del Semáforo. Antes de entrar a una app, responder un mensaje fuera de hora o abrir Instagram "sin pensar", probar esto:

🔴 Estoy entrando por ansiedad, aburrimiento o desconexión?   
 Activa un temporizador de 2 minutos antes de actuar. Solo observa.   
(A veces no hace falta resistir… solo esperar un poco).

🟠 Esto me va a nutrir… o a agotar?
 Ponte un tiempo límite realista. 5, 10, 15 minutos. Márcalo y respétalo.         
(A veces no se trata de prohibir, sino de dosificar).

🟢 Estoy en calma y sé para qué entro?      
 Entonces adelante, pero hazlo con conciencia.   
(No entres a buscarte si sabes que hoy no te vas a encontrar ahí).

Este semáforo no te dice “sí” o “no”.           
Te ayuda a decidir tú. A recuperar tu brújula.

 Y al final… ¿os acordáis del cuento? los zapatos rojosDorothy descubrió que el poder para volver a casa siempre estuvo en ella.
Solo que necesitaba el camino para darse cuenta.  
Y nosotros… también.

Porque, en realidad, los zapatos rojos no son mágicos.      
Son simbólicos.          
Son el recordatorio de que volver a casa es elegirte a ti, cada día, antes de perderte en la vorágine.

A veces necesitamos de algunos tips para cuidar nuestro bienestar (de verdad). Por ejemplo:

Para tu dopamina (motivación y foco):       
▪ Escucha música que te inspire        
▪ Haz ejercicio suave  
▪ Termina una tarea que tengas a medias    
▪ Crea, aunque sea algo pequeño      
▪ Celebra el esfuerzo, no solo el resultado

Para tu oxitocina (conexión y calma):         
▪ Abraza, aunque sea con la mirada (Un abrazo que dura al menos 8 segundos o 20 segundos o más puede tener efectos positivos para la salud física y mental)           
▪ Pasa tiempo sin pantallas con quien te importa    
▪ Agradece en voz alta           
▪ Ayuda a alguien sin esperar nada   
▪ Pasa tiempo en la naturaleza o con animales

Tomamos consciencia...

·       ¿Hace cuánto que no te preguntas cómo estás… antes de abrir una app?

·       ¿Qué parte de ti te gustaría traer de vuelta… si pudieras volver a casa?

·       ¿Dónde sientes que te pierdes más fácilmente? ¿Y qué te ayuda a volver?

·       ¿Estás usando la tecnología como faro… o como niebla?

·       ¿Qué harías diferente si supieras que ya tienes los zapatos rojos puestos?

No necesitas apagar el mundo.
Solo bajar el volumen.
Y empezar a mirar a tu alrededor:
¿Quiénes son tus compañeros de viaje?
¿Los has elegido tú?

Empieza a ser consciente.
Empieza a elegir.
Y recuérdalo…

Todo lo esencial ya camina contigo.

"You've always had the power, my dear, you just had to learn it for yourself."
“Siempre tuviste el poder, querida, solo tenías que aprenderlo por ti misma.” — Glinda, la bruja buena – Mago de Oz – L. Frank Baum

martes, 18 de marzo de 2025

¿Coaching o terapia? Elige el camino que necesitas


 


En los últimos años, he conocido a muchas personas que, en algún momento, han dudado entre iniciar un proceso de coaching o acudir a terapia. Algunas me han dicho: “Quiero mejorar mi vida, pero no sé si necesito un/a coach o un/a psicólogo/a”. Otras, tras años en terapia, sienten que necesitan otro tipo de acompañamiento para avanzar en su vida profesional o personal. Y, por supuesto, hay quienes han confundido ambos términos, creyendo que son lo mismo.

Así que hoy quiero ayudarte a responder esta pregunta: ¿Cuándo elegir coaching y cuándo terapia?Para ilustrarlo, comenzamos con una metáfora, un cuento titulado: La mariposa y el capullo.

"Un hombre encontró un capullo de mariposa y, conmovido por el esfuerzo que hacía la pequeña criatura para salir de su encierro, decidió ayudarla.

Tomó unas tijeras y abrió el capullo para que la mariposa pudiera liberarse con facilidad. Sin embargo, cuando esta emergió, su cuerpo estaba débil y sus alas no tenían fuerza para volar.

Lo que el hombre no sabía era que la lucha por salir del capullo es lo que fortalece las alas de la mariposa. Al no haber atravesado ese proceso por sí misma, nunca pudo volar."

¿Qué nos permite reflexionar esta lectura?:

  • La terapia es el proceso de atravesar la lucha del capullo, enfrentando el malestar, fortaleciéndose desde dentro y desarrollando los recursos necesarios para el futuro.
  • El coaching es el momento en el que, ya fortalecidos, decidimos hacia dónde volar y cómo queremos hacerlo.

En ambos casos, el esfuerzo lo tiene que hacer la mariposa. Si alguien lo hace por ella, o bien nunca podrá volar o, si lo consigue, no llegará lejos. Lo mismo ocurre en nuestros propios procesos:      
🔹 La terapia nos ayuda a fortalecernos y sanar, pero nadie puede hacer el trabajo interno por nosotros.     
🔹 El coaching nos ayuda a enfocarnos y avanzar, pero somos nosotros quienes debemos tomar acción.

¿Qué diferencias hay entonces entre coaching y terapia?

🔹 La terapia…

  • Está enfocada en el bienestar emocional y mental.
  • Trabaja traumas, ansiedad, depresión y patrones de comportamiento.
  • Está dirigida por psicólogos y profesionales de la salud mental.
  • Se centra en el pasado y el presente, ayudando a sanar y reconstruir.

🔹 El coaching…

  • Está orientado a la acción y el logro de objetivos.
  • Trabaja el autoconocimiento, la motivación y el desarrollo de habilidades.
  • No trata patologías ni problemas clínicos.
  • Se enfoca en el presente y el futuro, impulsando cambios concretos.

🔹 ¿Y si necesitas ambas cosas? Hay momentos en los que la terapia y el coaching pueden complementarse, pero siempre con claridad sobre los roles y los límites de cada uno.

Si estamos en un momento de duda, una técnica para elegir puede ser la técnica de Visualización del cruce de caminos. Te invito a probar.

A veces, cuando intentamos tomar una decisión solo desde la lógica, nos desconectamos de lo que realmente sentimos y necesitamos. Para ayudarte a conectar con tu intuición, prueba este ejercicio:

🔹 Busca un espacio tranquilo donde puedas cerrar los ojos y respirar profundamente tres veces.

🔹 Imagina que estás caminando por un sendero. A lo lejos, el camino se divide en dos direcciones. Frente a ti, hay dos carteles:

➡️ Uno dice “Sanar”. Al mirar este camino, notas que no es del todo fácil. Hay momentos de luz, pero también algunos tramos donde la niebla es densa y puede resultar incómodo avanzar. Es un sendero que te invita a mirar de frente lo que te limita, a aceptar lo que duele y a trabajar en ello para liberarte. No es un camino cómodo, pero en el proceso descubrirás recursos internos que antes no habías visto. A lo largo del trayecto, terapeutas y guías aparecen para acompañarte en este viaje de autoconocimiento y transformación.

➡️ El otro dice “Avanzar”. Este sendero es distinto. A primera vista parece más claro, pero a medida que caminas, te das cuenta de que requiere tomar decisiones, asumir responsabilidad y comprometerte con tu propio crecimiento. Aquí, el enfoque no está en mirar al pasado, sino en diseñar el futuro con intención. Es un camino de acción, con desafíos externos, metas por alcanzar y estrategias para potenciar tus habilidades. En él, encuentras coaches y mentores que te ayudan a construir la mejor versión de ti.

🔹 Ahora, párate en el centro de la bifurcación y pregúntate:      

💡 ¿Cuál de estos caminos sientes que necesitas recorrer ahora?            
💡 ¿En qué camino tu cuerpo reacciona con más resistencia o miedo? ¿Y qué puede estar diciéndote esa emoción?           
💡 ¿Qué sendero te genera más claridad y determinación?

📌 Si el camino de la sanación resuena contigo, quizás necesites terapia en este momento. Si el camino del avance te llama, el coaching puede ser la opción adecuada.

📌 Y si sientes que necesitas ambos caminos, recuerda que sanar y avanzar no son excluyentes. A veces, para avanzar, primero hay que sanar. Y en otras ocasiones, avanzar nos ayuda a sanar en el proceso.

💡 Preguntas poderosas para la reflexión

🔹 ¿Qué sentí al imaginar los dos caminos?            
🔹 ¿Cuál de los dos senderos me generó más resistencia? ¿Por qué?      
🔹 ¿Qué creencias tengo sobre la sanación y el crecimiento que pueden estar influyendo en mi decisión?    
🔹 Si no tuviera miedo, ¿qué camino tomaría?

Cuando me certifiqué en coaching, tuve la suerte de contar con Guadalupe Gómez Baides como mi coach y mentora. Su manera de explicar la diferencia entre coaching y terapia siempre me ha parecido clara, honesta y alineada con lo que yo misma transmito.

Si alguna vez te has preguntado “¿necesito un coach o un psicólogo?”, en este video lo explica de una forma que resuena mucho conmigo:

🔗 Cómo saber si necesito un coach o un psicólogo



A veces creemos que debemos elegir entre sanar o avanzar, pero la realidad es que ambos caminos pueden ser necesarios en distintos momentos de nuestra vida.

La sanación no siempre es cómoda, pero nos ayuda a ver lo que nos limita. Y avanzar no siempre es sencillo, pero nos permite descubrir hasta dónde podemos llegar.

Lo importante no es cuál elijas, sino escuchar lo que necesitas en este momento y permitirte recorrerlo con consciencia.

¿Cómo te ha ayudado a ti la terapia o el coaching en tu vida? Cuéntame en comentarios.