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martes, 10 de diciembre de 2024

Te tendremos siempre presente: El frasco de los momentos

Estas navidades serán diferentes para mí. Son las primeras sin mi padre, y esa ausencia se siente. Este año me ha enseñado muchas cosas, entre ellas, la importancia de reconectar con el presente y de apreciar a las personas que tenemos aquí y ahora. La ausencia de mi padre es inevitable, si bien, el amor y los recuerdos que construimos juntos siguen siendo un regalo inmenso que vive en el presente, y eso es lo que quiero que esté en el presente y en el futuro de mi hijo.

En esa búsqueda de vivir el momento, quiero compartir una pequeña historia. Se llama “El Frasco de los Momentos”:

Había una vez un anciano que vivía en un pequeño pueblo. Su casa era humilde, pero en un rincón guardaba su mayor tesoro: un frasco de cristal lleno de pequeñas piedras.

Un día, su nieta le preguntó:
—Abuelo, ¿por qué ese frasco es tan especial?

El anciano sonrió y respondió:
—Cada vez que vivo un momento hermoso, tomo una piedra y la coloco aquí. Es mi forma de recordar que los días están hechos de pequeños instantes mágicos.

La niña, curiosa, abrió el frasco y vio piedras de diferentes tamaños. Algunas eran grandes y brillantes, otras pequeñas y sencillas.
—¿Por qué son tan diferentes, abuelo?

—Porque no todos los momentos son iguales. Algunos son grandes celebraciones: un cumpleaños, una boda. Otros son más pequeños, pero igual de valiosos: una tarde tranquila, una risa compartida, una canción que me emocionó. Pero todos ellos son importantes porque juntos llenan el frasco de mi vida.

El abuelo acarició la cabeza de su nieta y añadió:
—Recuerda, pequeña, que el frasco solo se llena cuando vivimos en el presente. Si te pierdes en el pasado o en el futuro, te pierdes las piedras más hermosas de tu vida.

Esta historia me hizo ser consciente sobre cómo a veces nos olvidamos de vivir el momento, especialmente en fechas como estas, donde la nostalgia y las expectativas pueden llenar nuestros pensamientos. Pero es aquí, en este instante, donde realmente se construyen los recuerdos que llevaremos siempre.

E inconscientemente, cuando pasa el día, tendemos a recordar lo malo que nos ha sucedido, obviando o dejando pasar de largo esos momentos "eternos" con tu hijo/a, un amigo/a, tu pareja, madre/padre, hermano/a...

Quiero invitarte a hacer un ejercicio sencillo y especial estas navidades con tu familia: El Frasco de los Momentos.

  1. Materiales:
    Busca un frasco (puede ser uno que ya tengas en casa) y pequeñas piedras, papeles o cualquier cosa que puedas usar para representarlos.
  2. El Momento:
    Dedica un rato en familia para pensar en los momentos más significativos del año que está terminando.
  3. La Reflexión:
    Cada persona escribe o comparte en voz alta un momento que desee guardar en el frasco. Puede ser algo grande o pequeño: una sonrisa, un abrazo, un logro personal, una cena especial.
  4. El Frasco:
    Coloca cada “momento” representado en el frasco. Este frasco será un recordatorio de los instantes que llenaron de luz el año, incluso en medio de los desafíos.
  5. El Propósito:
    Déjalo en un lugar visible y agrega nuevos “momentos” durante el próximo año.

Estas navidades, quiero llenar mi frasco con momentos simples pero significativos: una conversación alrededor de la mesa, una risa compartida, un abrazo sincero. Porque aunque la ausencia de mi padre está presente, su amor sigue llenando nuestras vidas. Y eso también es parte del aquí y ahora. Este fin de semana hemos puesto el árbol y Erik ha sido el encargado de su decoración... no teníamos estrella... pues la hizo a mano. Disfrutando de los momentos... y vosotros/as ¿qué tal el puente?

Por cierto, hace tiempo escribí un post junto con @goroji que tenía un cuento con una reflexión similar... cuando escribíamos a cuatro manos... "Ayer, hoy, mañana... y siempre"

Gracias por llegar hasta aquí y leer este post. Espero que esta reflexión y el ejercicio del frasco de los momentos puedan inspirarte a vivir más presente estas fiestas, apreciando los pequeños instantes que llenan de significado nuestras vidas.

Si estas palabras te han resonado o si decides hacer el ejercicio en familia, me encantaría saberlo. Compartir nuestras experiencias también es una forma de llenar ese frasco de conexión y aprendizaje. Compartir es vivir!!! :)

¡Felices fiestas y que tu frasco de los momentos se llene de luz, amor y presente!

jueves, 1 de octubre de 2020

Aunar la fuerza del lenguaje

Cuando Heráclito decía que “El cambio es la única constante”… yo creo que ni tan siquiera él era conocedor de toda la razón que tenían sus palabras… (o sí… *^_^*)

En las empresas y en las relaciones interpersonales empezábamos a ser conscientes de la importancia de la inteligencia emocional, de la expresión de las emociones y de cómo ser más transparentes, coherentes y asertivos a través de nuestro lenguaje gestual y corporal…, y entonces, llega una pandemia que nos obliga a llevar una mascarilla que tapa ¾ partes de nuestro rostro y por tanto limita nuestra capacidad de interacción.

Tantos años enseñando y trabajando el mundo de la expresión emocional para darnos cuenta de que con el COVID y con las mascarillas hemos de seguir aprendiendo, reinventándonos… porque lo que está claro es que el ser humano es un ser sociable y si no queremos entrar en una fase de antisociabilización y pasar por una rehabilitación social y emocional.. tendremos que aprender a convivir con la mascarilla y adaptar nuestras habilidades para que nuestro entorno sea más amable y conectado (dentro de las circunstancias, claro).

El lenguaje evoluciona muy rápido. Nos sorprendíamos cuando hace unos años la RAE incorporaba palabras como “toballa”, “cocreta”, anglicismos como “friki”, “tuit”, “táper”…. Y nos sorprendíamos porque no nos damos cuenta de que la evolución del lenguaje, antes de las nuevas tecnologías, era a través de la transmisión de la lengua hablada y su frecuencia de uso, es decir, cuánto más se use una palabra por más gente, se incorpora por tanto a nuestro diccionario. Para que socialmente se aceptara en nuestro vocabulario como algo “bien dicho”… se tardaba mucho más que hoy en día que con las redes sociales, internet y la televisión (incluyendo expresiones ya no locales, sino globales). Podemos ser conscientes mucho antes y con más precisión de vocablos que pasar a ser parte de nuestro día a día.

Los emoticonos han pasado a ser parte de nuestro lenguaje escrito, e incluso de nuestra forma de interaccionar… el ser humano busca formas de complementar su forma de comunicar para que se adapte mejor a lo que quiere transmitir (personalmente adoro los “gifs” de whatsapp para expresar una emoción). Los adolescentes los llevan a su día a día simulando con sus manos los emoticonos cuando se comunican cara a cara entre ellos.

¿A dónde quiero llegar con esta reflexión? A que pensemos en superar la barrera de la mascarilla, a que en lugar de tenerla como una barrera y negarnos a su uso o a protestar por su uso (que en estas circunstancias no es un comportamiento ni adaptativo ni aconsejable por temas ya obvios de salud pública) pensemos en cómo somos capaces de transmitir una sonrisa y que se nos note. Supongo que igual que nos pasó con la “sonrisa telefónica”, aprenderemos a “leer” una sonrisa a través de los ojos… eso forma parte de nuestra adaptación comunicativa y social… pero ¿hasta entonces?. ¿Qué os parece esta imagen que ha circulado por Whatsapp este mes?

 


Es verdad que las mascarillas con partes transparentes pueden ser útiles para esto, ahora bien, ¿son igual de efectivas? (al parecer hay algún modelo que puede ser homologable… https://www.niusdiario.es/vida/visto-oido/todo-sobre-mascarillas-transparentes-homologadas-moda-famosas_18_3004845202.html pero hasta el momento el Ministerio de Sanidad ha denegado su homologación por no cumplir los requisitos).

¿Y pintar una sonrisa en la mascarilla?, pues a ver, soy una defensora de la sonrisa… pero soy una defensora de sonreír cuando quiero y cuando necesito expresar una emoción. Sonreír por sonreír… y sonreír todo el tiempo… no sería ni lógico ni coherente ¿no creéis?

Con las amistades y familia… podemos usar las expresiones verbales (incluso onomatopeyas…), incluso un autoabrazo mirando a los ojos podría ser un abrazo entre l@s d@s... Pero,  ¿cuándo te cruzabas con alguien y simplemente sonreías? ¿cómo podríamos superar esa barrera?

Igual nos tenemos que inventar un gesto… yo, que soy una fan de la serie Friends, me acuerdo de cómo Ross y Mónica tenían un gesto para hacer un “corte de mangas” sin ser un corte de mangas…. https://www.youtube.com/watch?v=fPSZUUq5FWs

Evidentemente éste no es el gesto que buscaba… salvo que se lo hiciera al Coronavirus… 😊 y entonces creo que no me molestaría en simularlo y le haría un corte de mangas de verdad.

jueves, 2 de febrero de 2017

Volvemos en mode superhero

Casi un año sin escribir, casi un año… ahora lo pienso y me parece una eternidad… pero hay momentos en la vida en los que hay que priorizar y este año pasado necesitaba poner foco.
He vuelto, con ganas de escribir cosas nuevas, pero conservando mi idea original de compartir algo que sirva a la gente que lee este blog.
Muchas gracias a los que lo leéis, muchas gracias a los que me habéis mandado mensajes para que volviera a escribir y muchas gracias también a todas mis amistades que habéis estado a mi lado.
No ha sido un año fácil, 2017 tiene buenas perspectivas. Yo por mi parte, he respirado hondo y me he puesto es postura de superhéroe… porque quiero y voy a hacer que este año 2017 sea como quiero que sea, inolvidable.foto-superheroe
Y diréis ¿postura superhéroe? pues sí, porque se ha demostrado a través de un estudio hecho por Amy Cuddy, psicóloga social de la Universidad de Harvard, que la postura corporal, en concreto la de superhéroe, aumenta la testosterona y baja el cortisol, aumentando por tanto nuestra autoconfianza y capacidad para asumir riesgos.
Ya hemos hablado alguna vez de lo importante del pensamiento positivo, si además viene acompañado de la postura corporal adecuada… lo tenemos todo ¿no creéis? o al menos tenemos los ingredientes para gestionar una situación difícil con la mejor actitud y probabilidad de éxito.
Aquí tenéis un par de vídeos, uno de la misma Amy y otro de la serie “Grey’s Anatomy”, en ambos  tenéis ejemplos de lo que quiero decir.

Yo ya me voy poniendo la capa,.. os espero

martes, 17 de febrero de 2015

Mi zapatero es encantador. Pero ¿es eso suficiente?

Me trasladé a Barcelona hace ya casi 3 años, en los cuales, como cualquiera que se cambia de ciudad tienes que encontrar tus proveedores básicos: comida, belleza, reparaciones, compras,... y para mí, uno de mis proveedores básicos es un buen zapater@.

Lo encontré por casualidad. Paseando un fin de semana, lo encontramos. Encargué la primera reparación de prueba y muy bien: meticuloso, buen trabajador, ni muy caro ni muy barato, limpio,... para mí es suficiente, de momento. Y desde entonces, sigo yendo a él.
¿Por qué? porque cuando estás a gusto con tu proveedor, depositas tu confianza y te da seguridad para el trabajo que le encargas... no necesitas más.
De hecho, a lo largo del camino, he encontrado algunas imperfecciones: reparaciones fuera de plazo (vas a recoger y no están), reparaciones que no terminan de ir bien (pero se vuelven a arreglar)... cosas en principio sin importancia, que como es un buen hombre y tiene otras cualidades, además de que el porcentaje de su efectividad es mucho mayor al de estas salvedades... lo perdonas.
Ahora bien, ¿porqué escribo sobre mi zapatero? porque me lo estoy replanteando. Cuento la situación: Hace un mes le llevé unas botas para que le cambiara las tapas, cosido de la suela y cambio de puntas. Son unas botas que les tengo aprecio porque son buenas, me las compré de rebajas a buen precio, son cómodas y calenticas. La cuestión es que las fui a recoger y después de tan sólo 1 o 2 veces puestas me doy cuenta de que hay que cambiarles las suelas porque ¡¡se está haciendo un agujero en la misma!! y aquí está mi reflexión ¿no me lo tendría que haber dicho él? Quizás estoy malacostumbrada porque el zapatero que tenía en valencia, que era muy avispado comercialmente, esto me lo decía.
A mí "me da igual" gastarme 40 € que 50-60€ si sé que las botas se quedan perfectas y en cualquier caso... yo decido.
Como en el taller, te dicen lo que tienes y tú decides qué vas a reparar en función de la gravedad.
La cuestión es que eso me supone llevarlas otra vez y en todo caso tener "una conversación". Quiero decirle como cliente "¿Qué espero de él?".
Cuando te dedicas al mundo de los servicios es algo que agradeces soberanamente.
Porque hay clientes que aunque les preguntes, evalúes después su satisfacción… no es hasta que la relación se ha consolidado cuando te dicen de forma abierta qué es lo que esperan de ti.
¿No funcionaría mejor el mundo si fuéramos más claros en nuestras peticiones, expectativas y necesidades?
¿Por qué parece que tenemos el deseo de que nos lean el pensamiento?.
Yo creo que porque en realidad ese efecto anticipación, ese efecto sorpresa, hace que sientas que realmente tu proveedor se ha puesto en tu piel, vive tu problema como si fuera tuyo y eso hace que nos guste y ayude a consolidar la relación.
Pero… ¿eso puede suceder siempre?
También creo que no…
Seguramente siga con mi zapatero, aunque lamentablemente signifique que si después de “la conversación” no hay algún cambio… si hay otro zapatero por el camino… igual lo pruebo… o no ¿tú qué harías?


martes, 4 de noviembre de 2014

Cómo alimentar a tu niño interior… y no morir en el intento

Parece ser que aquella fiesta final de curso que vinimos en llamar Proyecto #A1000Manos nos dejó más cansados de lo que esperábamos.
Lo que en principio era un parón de los meses de verano se convirtió en meses de sequía, de dejar de colaborar con uno de nuestros grandes amigos del 2.0 y del 1.0 Iñaki González, autor del blog Sobrevivirrhhé.
Pero recientemente coincidíamos en Barcelona y fue inevitable. La ilusión, las ganas, las ideas de crear juntos volvieron… y aquí estamos de vuelta con nuestros Guest Blogging.
Iñaki, ¿me das la “intro”?IMG-20141031-WA0002
Claro Rut, además volvemos a la esencia original, volveremos a publicar todos los primeros martes de mes a las 22:00, y es que lamentablemente, ya no está nuestra querida Olga Navarro y sus #teku20 para contraprogramarnos, jejeje…
La foto que da pie a nuestra colaboración del mes de noviembre no podía ser más esclarecedora: cómo alimentar a tu niño interior… sin morir en el intento. Bueno, esto último lo añadimos nosotros, porque como todo en esta vida, si no tenemos cuidado y cierto auto-control, las consecuencias pueden ser irreversibles.
Porque volver a ser como un niño, pensar como un niño, interactuar como un niño con la vida, nos permitirá crecer y desarrollarnos como persona, pero no sólo eso, sino que también nos permitirá aumentar nuestras capacidades en nuestros entornos laborales.
Aventurarnos con lo desconocido (quién dijo miedo), generar momentos de recreación (no todo va a ser trabajar), acercarnos al dibujo y cultivar nuestra imaginación (que se lo digan a la reina de los sketchnotes, nuestra querida Mónica López) y liberar nuestra curiosidad (atrevernos a preguntarnos el por qué de las cosas y no dar nada por hecho).
Todas estas cuestiones harán que crezca nuestro niño interior, y de su mano, nuestra vida será mucho más mejor, más plena, más satisfactoria… y como dice el único punto del dibujo que todavía no he comentado, nos hará sonreír hoy, al menos una vez más que ayer, pero una menos que mañana.
¿Qué me dices Rut?
Pues sí Iñaki, totalmente, … la ventaja de la infancia es que de una forma “limpia” y sin filtros nos hace ver la “verdad”, lo posible, las posibilidades, la ilusión… lo malo en ocasiones de ser adultos es que el saber todo lo que sabemos nos condiciona a la hora de ver los límites, tanto los reales como los que suponemos… y eso sin querer… nos condiciona.
En ocasiones viene bien incluso juntarnos a aquellas personas que hacen que la ilusión surja… como nos ha pasado un poco a nosotros, ¿no? Estoy segura de que más de un@ se hubiera rendido y hubiera dejado los post #a4manos por quizás dejadez, por pensar que ya se pasó el momento, por un montón de excusas… quizás. Y nosotr@s, como si fuéramos esos niñ@s de los que hablamos decidimos re-ilusionarnos, decidimos seguir ilusionando o por lo menos compartir nuestros pensamientos esperando que sirvan a tod@ aquél/lla que lea estas líneas en cualquiera de los dos blogs :)
Personalmente me gustaría compartir un relato de Eloy Moreno, un escritor y amigo que con sus novelas consigue hacernos sentir, reflexionar, imaginar… La historia se titula “El sol vendrá a desayunar” y dice así:
-¿Mañana vendrá a desayunar? -me preguntó mientras yo conducía.
-¿Quién? -le contesté.
-El sol -me respondió mirando a través de la ventanilla.
-Ah… bueno, no sé… ¿y cómo bajará? -le seguí el juego.
-Pues con una cuerda -dijo sin inmutarse.
-Ah, ¿y cómo desayunará? No tiene brazos.
-Pues yo se lo daré.
-Ah, vale, pero… y después, ¿cómo volverá otra vez al cielo?
-Yo lo empujaré hacia arriba -volvió a contestar.
-Ya, pero el sol pesa mucho y tú eres muy pequeña…
Observé por el retrovisor cómo fruncía el ceño.
Pero a los pocos segundos, por la alegría de sus ojos,
supe que acababa de encontrar la respuesta. 
-¡Pues que se suba en una colchoneta! -me dijo
mientras gesticulaba con sus pequeñas manos.
Y fue justo en ese momento cuando me di cuenta de que,
en aquel coche, íbamos una niña y un adulto. 
No porque yo fuera conduciendo
y ella detrás, sentada en su sillita, sonriendo,
sino porque sólo uno de los dos era el que,
con cada ilusión, solucionaba un problema.
La idea es que seamos capaces de volver a ver lo que nos rodea con los ojos de la infancia, sin los filtros / etiquetas y con la ilusión de pensar en descubrir, investigar, resolver… con la energía suficiente para no rendirnos y ser conscientes de todos los colores que forman el supuesto “gris”.
Así que… ¿qué tal si nos levantamos de la silla y nos ponemos a bailar un poco como si no hubiera un mañana y dejando que los pies empiecen a mover el resto del cuerpo?
Pon el volumen y deja que Mika nos llene de Lollipops :)
Aquí estamos Iñaki y yo en ese encuentro de Barcelona que ha hecho que volvamos al #A4manos
ipp

domingo, 15 de junio de 2014

¿Qué haces tú para mejorar el clima laboral?

¿Qué es el clima? mejor dicho ¿qué es el clima laboral?, podríamos definir el clima laboral como el conjunto de percepciones de los emplead@s de una organización con respecto a su nivel de satisfacción tanto en generMejora clima laboralal como en los numerosos matices que rodean un puesto de trabajo.
Y en muchas ocasiones, cuando hago selección y hago la pregunta típica: ¿Qué necesitarías que tuviera un trabajo para que estuvieras a gusto?...
Mucha gente me responde: "un buen ambiente de trabajo"
Es algo que necesitamos, que buscamos y que es importante... ahora bien ¿nos hemos planteado alguna vez qué hacemos nosotros para que exista un buen clima laboral / ambiente de trabajo a mi alrededor?
Está claro que hay una serie de circunstancias que me rodean y que aunque no dependen de mí directamente sí que hacen que me pueda sentir mejor o peor en un trabajo (tema de descansos, entorno como el mobiliario, luz natural, beneficios sociales, vacaciones, recursos / herramientas, etc...) pero también hay una parte importante que sí depende de mí.
El ejemplo para mí drástico de esta situación (y perdonarme porque no es mi intención herir sensibilidades) es Viktor Frankl ("El hombre en búsqueda de sentido"), médico psiquiatra judío que fue prisionero en Auschwitz (entre otros campos de concentración) y allí pudo ser consciente de cuánto es de necesario tener un sentido, una misión, algo que esperar en esta vida para sobrevivir y tener esperanza. La cuestión, y a lo que quiero hacer referencia, es que otra de las cosas que descubrió fue:
"Las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias":
S. Covey ya lo nombraba también en más de una ocasión, de hecho es el primero de los 7 Hábitos: Ser Proactivo. Es importante tomar decisiones, ser consciente de mis elecciones y también así podré actuar en consecuencia.
Volviendo a nuestro entorno y a nuestro día a día ¿cómo somos? ¿somos personas que nos estamos quejando continuamente de lo que no tenemos o no podemos hacer? o ¿somos personas que vemos las posibilidades y elegimos cómo afrontamos la adversidad?
Tener en cuenta que cuanto más hablamos de lo negativo que nos rodea, más importancia toma en nuestro subconsciente, más peso le damos y más tiempo va a ocupar en nuestra mente.
¡Ojo! no quiero decir que seamos "pasotas" y dejemos de luchar por nuestras condiciones laborales... lo que quiero es que seamos conscientes de que en función de las verbalizaciones que hacemos hacia afuera provocamos emociones, sentimientos, y ... estamos formando parte del clima / ambiente que queremos.. ¿o no?
"Comienza tu día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo"
Mafalda

Hoy en @ondamujer hemos hablado de esto precisamente.. ¿te apetece escuchar algo más sobre el tema? Escucha el programa aquí Onda-Mujer

sábado, 23 de noviembre de 2013

Los consejos son gratis ... ¿o no?


Aconsejar, dar nuestra opinión, esperar que otr@s nos hagan caso... son conductas muy del día a día.consejo
Es una costumbre más que diaria el hecho de dar consejos; es algo que nos hace de forma automática, en la mayoría de las ocasiones sin preguntar si les parece bien a nuestro interlocutor que le demos nuestra opinión. En menos que "canta un gallo" ya está saliendo de nuestras gargantas el famoso "yo que tú"...
La cuestión es que aunque el hecho de dar opiniones/ consejos es algo frecuente no lo es tanto el respetar la toma de decisiones del "otr@", sobre todo cuando no nos hace caso y posiblemente la "conversación" podría derivar en un
  • "no creo que haga lo que me dices..."
  • "la próxima vez no me pidas mi opinión..."
  • "pero si no te la he pedido..."
  • "pues si me lo cuentas... es porque quieres saber lo que opino ¿no?"....
vender-barato-vender-caroPues no, no tiene porqué; en ocasiones sólo necesitamos que alguien nos escuche, nos sirva de reflejo y nos ayude a liberarnos de nuestros pensamientos.
Si nos encontramos en esta situación no da la impresión que los consejos sean gratuitos, ¿no?
Y aunque pensemos que deberían darse cuenta de que están invadiendo nuestra intimidad o simplemente que no están respetando que nuestra propia opinión sea diferente, por muy taxativa que se ponga la persona que da su consejo... no nos leemos mutuamente el pensamiento.
La clave está en resaltar de forma firme que entendemos que sea su opinión, y que nosotros/as opinamos de forma distinta. Resaltar que agradecemos la intención de ayuda, y pedimos que se respete nuestra forma de ver las cosas igual que respetamos y valoramos la opinión / consejo que nos dan.
A veces tan sólo necesitamos que nos escuchen, no tanto que nos den consejos. Hablar en ocasiones ayuda a ordenarnos las ideas y a ser conscientes de lo que verdaderamente es importante o clave para nosotros/as. Aunque hay algunas diferencias de género en la forma de escuchar, lo que sí es cierto, es que solemos escuchar de la forma en la que me gusta/ necesito que me escuchen, por lo que también podemos hacer que esta reflexión nos sirva como propósito de un ejercicio de empatía y saber cómo necesitan /les gusta a la gente de mi entorno que les escuche.
¿Qué os parece como ejercicio? ¿nos escuchamos más?

domingo, 17 de noviembre de 2013

Reproches... dardos envenenados de "amor"


A lo largo de la vida nos vamos encontrando con diferentes personas, con las que establecemos diferentes lazos en cuanto a tipo e intensidad (personal, familiar, social, laboral, etc)Corazon Roto_800
Evidentemente, los lazos (en cuanto a número e intensidad), van cambiando; hay personas que en su día jugaron un papel importante en nuestras vidas y hoy no están y por el contrario, hay personas que se han vuelto más cercanas... ¿Qué hace cambiar las relaciones? podríamos estar de acuerdo en que la confianza, comunicación y respeto... serían parte fundamental de esos lazos.
Pero...Cuántas veces habremos recibido una llamada de alguien después de hace mucho tiempo y lo primero que hemos respondido es: Hombre!! ya era hora!! Cuánto tiempo sin saber de tí!!!; no sé qué pensaréis, pero independientemente del tono... estas frases por mucho que estén acompañadas de cierta alegría por dicha llamada... no dejan de reflejar cierto reproche. Si queremos reflejar esa alegría... ¿porqué no contestamos así?: Hola!!!! ¿Cómo estás? ¡Qué alegría saber de tí!. 
Sólo nos damos cuenta de la diferencia entre una respuesta y otra cuando somos nosotr@s quienes realizamos esa llamada y recibimos esa contestación. En el caso de la primera y acto seguido nos estamos justificando por no haber llamado antes.
¿Porqué nos sentimos culpables? El teléfono funciona en ambos sentidos ¿no? y tendemos a agradecer menos de lo que solemos reprochar. Lo que sí es que si hacemos una llamada y recibimos un reproche... dudo mucho de que tengamos ganas de volver a marcar ese número salvo que sea casi por obligación.
Es curioso darnos cuenta del lenguaje que utilizamos en el día a día, no solemos ser conscientes de la negatividad con la que cargamos nuestros mensajes.
Cuando nos damos cuenta de esto y comenzamos a elegir nuestras palabras utilizando un lenguaje positivo nos convertimos en actores movilizadores, elementos de acción por encima de elementos de estancamiento y/o generadores de culpabilidad así como también nos convertimos en mejores comunicadores.
Fijaros con algo muy sencillo. Si a un niñ@ le decimos qué es lo que no queremos que haga o lo que está haciendo mal... no le estamos diciendo lo que verdaderamente queremos ni lo que queremos realmente que cambie, por lo que si las circunstancias se repiten, repetirá la misma conducta porque no sabe realmente cómo se debe de comportar.
Normalmente utilizamos lenguaje genérico y lamentablemente ese tiempo de lenguaje se queda en la superficie. Los mensajes "pórtate bien", "tienes que ser buen@" realmente ¿qué significan? porque seguro que si preguntamos... tenemos diferente interpretación entre unos y otros.
La cuestión es que en los adultos pasa exactamente lo mismo, fijaros en cómo nos dirigimos con compañer@s, colaboradores/as, jefes/as,... que cuando queremos dejar las cosas "claras" solemos dar tantas explicaciones que la esencia de nuestro mensaje se pierde y por tanto puede ser malinterpretado con facilidad.
Qué consejos podemos seguir:
  • Utilizar lenguaje positivo
  • Peticiones concretas de acción
  • Evitar los reproches en cualquiera de los casos
  • Expresar más las emociones positivas
Aquí tenéis alguno más
Yo me lo propongo cada día ¿y tú?7 pasos para la felicidad

viernes, 5 de abril de 2013

Un diálogo entre Comunicación (ladirecciondelacomunicacion.wordpress.com) y RRHH (laverdadabsolutanoexiste.wordpress.com)


¿Cuál es tu mejor definición de Comunicación?
-Existen muchas definiciones de comunicación en las teorías de la comunicación interpersonal y la comunicación social,

pero para mí la mejor, la que prescribo e intento que guíe mi actividad es la que aprendí desde la práctica con la comunicación alternativa, que es “comunicación es poner en común”, implica sobre todo para mi algo tan importante como la bidireccionalidad, el acuerdo, el resultado, la estrategia, en suma la verdadera comunicación. Es además la traducción literal del latín, es como asegurar el origen.
- Si lo pensamos desde el punto de vista de la interacción, nos tenemos que plantear dos premisas: La primera que comunicar significa tener un objetivo para comunicar y la segunda que ha de ser bidireccional. Por tanto, para mí la mejor definición de comunicación es trasladar de forma clara el objetivo que ha originado la comunicación y permitir el feedback de los que reciben el mensaje.
-Totalmente de acuerdo, sobre todo si es una comunicación organizacional o empresarial, aunque no debo evitar tener un resquemor a que los objetivos resten naturalidad, espontaneidad e incluso sinceridad a un intercambio tan noble como el de la comunicación.
 ¿Cuál es tu mejor definición de RRHH?
-Para empezar, cada vez me gusta menos el concepto de RRHH (recursos humanos) y valoro más que hablemos de personas y por tanto todo lo que sea necesario para ellas en una organización. Por este motivo considero que los RRHH en una organización han de concebir todo lo que tenga relación con las personas desde incluso antes de entrar en la organización, incluyendo su paso por la empresa tratando de aprovechar el máximo potencial y rendimiento, hasta su salida (tanto voluntaria como involuntaria).
- Por lo tanto, ¿Existe recurso más valioso en una empresa que las personas? A mí el concepto de RRHH me gusta, las personas son un recurso crítico, fundamental, como el financiero y así debe plasmarse, aunque comparto que depende cuál sea su visión y sobre todo si están en lo estratégico de las decisiones. Creo que además puede compartir con la comunicación esa transversalidad en ocasiones peligrosa pues si no disponemos de límites es difícil delimitar responsabilidades, lo que no es necesariamente bueno o malo.
¿En qué se fundamenta para ti la Comunicación?
- En saber articular el proceso de emisores, objetivos, canales, mensajes, medios, receptores, resultados, etc. La comunicación es la suma de muchos eslabones en la que cada uno de ellos tiene además movimiento propio. La combinación factorial de cada uno de ellos hace que la comunicación sea tan diferente en cada caso.
-Estoy de acuerdo, aunque para mí lo primero sería tener en cuenta a las personas, pues partiendo de ellas podemos definir todos los demás elementos, pero siempre poniendo el foco en las personas que van a ser objeto de la comunicación.
¿En qué se fundamentan para ti los RRHH?
-Para mí, lo más importante como ya he dicho son las personas, evidentemente hemos de tenerlas en cuenta para la estrategia de la compañía y para conseguir los objetivos, pero sin perderlas de vista (base fundamental para los RRHH). La única forma de que una empresa consiga sus objetivos es a través de las personas y para ello hay que evaluar, motivar, desarrollar, dar feedback, dirigir, comunicar, ... proporcionar un entorno social que estimule la productividad, el aprendizaje, el desarrollo, la cooperación ... y es a través de los procesos de RRHH (de momento seguiremos llamándolo así) y por supuesto de la comunicación los que pueden apoyar a que lo logremos.
- Al igual que la cadena de la comunicación, las personas poco pueden hacer si no cuentan con estrategia, objetivos, medios, responsables, etc. En ocasiones, lo más importante, debe ser lo más estructurado. En nuestra vida privada, a lo más importante ¿lo cuidamos? ¿lo dotamos de recursos?
¿Qué aporta para ti la Comunicación en el ámbito organizacional? ¿Y como profesional? ¿Y en lo personal?
- Para mí la comunicación es una herramienta vertebradora en una organización que no la concibo sin personas y por lo tanto sin comunicación. A través de un elemento tan transversal podemos actuar desde la estrategia a la vivencia de los valores cotidiana. En lo profesional, hacer tangible, concretar, coordinar una herramienta tan cotidiana y abstracta en proyectos es un reto cotidiano. En lo personal, la comunicación es mi vocación y la forma en la que me relaciono con el entorno.
- Sin comunicación las personas y por ende las empresas no podríamos cooperar y por tanto trabajar juntas. La comunicación ha de ser el elemento que haga la toma de decisiones transparente. En ocasiones nos encontramos en organizaciones donde por mucho que la directiva piense en el bien común y en el máximo beneficio con el centro de atención en las personas sin una buena comunicación que traslade todo esto, probablemente esa toma de decisiones será malinterpretada. No debemos olvidar que el ser humano necesita entender su entorno y si no recibe información fidedigna para interpretarlo la creará o la buscará (de ahí los rumores). Cuanto más transparentes seamos a nivel de comunicación corporativa, menos probabilidad tendremos de generar entornos laborales llenos de rumorología y mal ambiente. En cuanto a la aportación de la comunicación en el ámbito personal para mí es igual de crítico (a fin de cuentas somos las mismas personas las que trabajamos que las que convivimos) y hemos de aplicar las mismas teorías en las empresas que en las familias/ grupos sociales. Si queremos generar confianza y ser confiables, hemos de ser buenos comunicadores, con todo lo que eso conlleva; no sólo a la hora de expresarnos sino también a la hora de preguntar, escuchar, estar receptivo, etc
- Probablemente si preguntáramos en profundidad a las organizaciones y a los directivos si quieren ser transparentes o incluso si quieren genera confianza, sincera, bidireccional, nos llevaríamos más de una sorpresa.
¿Qué aportan para ti los RRHH en el ámbito organizacional? ¿Y como profesional? ¿Y en lo personal?
Creo que ha habido una evolución importante en este ámbito. Antes se llamaban departamentos de Personal (gestión administrativa principalmente) y ahora estamos hablando de personas (por este motivo muchas organizaciones han cambiado ya su denominación del departamento y en lugar de recursos humanos hablan de personas, talento, desarrollo, etc). Los RRHH han de ser un departamento staff (en mi humilde opinión) que se encargue de aportar la visión a la organización de las personas y "obligue" a la directiva a no olvidarse que los objetivos se consiguen con personas y que éstas tienen procesos mentales, emociones, sentimientos, expectativas, modos de comportamiento... que han de ser tenidos en cuenta. Ojo! no digo que nuestras decisiones organizativas dependan de las personas, sino que éstas consideren a las personas y a su funcionamiento dentro del mapa de acción. Como profesional entiendo que hay que ser perseverante, no dejarse minusvalorar y tener valores y principios que sirvan para defender tu visión. Se nos acusa de ser "soft", de ser blandos y de quizás poco estratégicos. Las personas tienen la energía necesaria y la motivación es parte de esa energía. Lamentablemente no todos funcionamos con los mismos estímulos y si no consideramos éstos podemos fracasar en organizaciones no por malas toma de decisiones sino malas implantaciones por no tener en cuenta este aspecto. A nivel personal trabajar con personas es lo más gratificante (a veces también lo más difícil), nos enriquece y nos fuerza a pensar desde varios puntos de vista. A veces las empresas son como las familias, puedes tener situaciones críticas, pero si las resuelves con éxito las relaciones se hacen más fuertes y tienes garantizada la visión conjunta que te llevará a conseguir lo que te propongas.
- Después de tantos años, si algo he aprendido es que no hay nada más “hard” que un equipo alienado. Los RRHH no son “soft” y pobre del que siga pensando así.

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martes, 5 de marzo de 2013

Menos mal que no se oye lo que pienso

Nueva imagen, nuevo reto… más difícil esta vez si cabe. Además, a partir de ahora, esta colaboración se convertirá en mensual, todos los primeros martes de cada mes, Rut Roncal y un servidor publicaremos conjuntamente.

Menos malSiempre nos aconsejan que pensemos las cosas antes de hablar o de actuar. Importante filtrar nuestros pensamientos, pero no porque sea mejor ser hipócritas o mentirosos, sino porque aunque tengamos claro lo que queremos decir, debemos ponernos en lugar del otro a la hora de iniciar la comunicación del mensaje.

Llámalo empatía, llámalo tacto, llámalo educación… no podemos espetarle a nuestro interlocutor lo primero que se nos viene a la cabeza porque podemos herir sus sentimientos. Debemos aprender a defender nuestras ideas sin convertirlo en una imposición de las mismas… por eso decimos que a veces (la mayor parte de las veces) menos mal que no se oye lo que pienso.

A colación de lo que nos reflexiona Iñaki, tenemos además una segunda interpretación de la imagen, y es que aunque “menos mal que no se oye lo que pienso…” en ocasiones me comporto como si sí que pudiéramos leernos el pensamiento… y es que seguro que en más de una ocasión pensamos que una simple sonrisa y/o falta de ella, una mirada, un gesto, un ademán de desdén o un silencio consciente desvelan lo que pensamos y encima estemos convencidos de que “estaba claro, ¿no?, seguro que él/ella sabe exactamente porqué me he comportado así….”. Perdonarme, pero no. No tenemos poderes mentales (y si alguno/a los tiene por favor que lo diga… o no, mejor no) y no nos leemos la mente, por tanto no nos comportemos como si lo hiciéramos.

Seguro que más de uno/a ha tenido algún amigo/a que ha dejado de serlo por un malentendido, por una conversación no mantenida y por una interpretación subjetiva. Llegado el momento es posible que lleguemos a relativizar y restarle importancia… pero ha pasado tanto tiempo que ya pensamos que no vale la pena.

Pensamos esto de la gente que conocemos en nuestro día a día, pero sobre todo incrementamos “nuestros poderes” cuando encima hay una relación de mayor confianza de por medio. Pensamos que el hecho de conocer a alguien, ser su amigo/a, pareja, familia… da derecho automático a la línea de pensamiento y efectivamente ha de “leer” lo que nos pasa por nuestra mente.

Efectivamente, esto es bidireccional. No sólo hacemos como si nos leyeran la mente, sino que además en ocasiones “leemos” la de los demás!!!, es decir, ponemos palabras en la boca de las personas e interpretamos sin dilación gestos, muecas, comportamientos…
Quizás alimenta menos nuestra imaginación, quizás “da menos vidilla”, … pero… ¿no sería mejor preguntar directamente? ¿no sería mejor no presuponer y hablar las cosas?

A continuación, un relato de una autora Canaria, Yiyo Espino, no es conocida y reconozco que he llegado a su blog de casualidad…. Pero la historia me ha gustado y creo que nos puede hacer reflexionar ¿Qué os parece? El título es: Malentendido
La noche que se conocieron descubrieron que no sólo sentían simpatía el uno por el otro. Intercambiaron pocas opiniones, algunas sonrisas y muchas miradas. No podían llegar a más. Ella tenía pareja.
Él habría querido conocerla mejor, saber por qué sonreía y a dónde miraba. Le habría gustado vivir unos minutos a su lado para respirar su perfume y poder encontrar alguna explicación a esa atracción que se le antojaba irresistible.
Ella entendía que no era correcto, pero no podía sentir ciertos celos de las mujeres que se le acercaban. Él no era especialmente guapo, pero sí mostraba una delicadeza especial hacia el mundo, y habría dado cualquier cosa por haber participado en el corro de conversaciones y cervezas que parecía girar en torno a él.
No habían pasado demasiados meses cuando la vida los cruzó por segunda vez. En esta ocasión era él quien se presentaba con pareja. Ella lo había dejado con la suya hacía tan sólo unas semanas, y desde la última vez, la imagen de él se le presentaba en la cabeza cada vez que hablaba u oía hablar de hombres y de amores.
Él se sorprendió de que ella estuviera sola, y aunque no lamentó su actual situación sentimental lo entendió como una mala jugada de la fortuna.
Siete semanas más tarde Clint Eastwood, Hilary Swank y Morgan Freeman los unieron de nuevo en el cine, esta vez cada uno con su pareja. Él fue el primero en verla, y no pudo evitar pensar: “no puede ser”. Ella, también tuvo un pensamiento: “Se ve que le va bien con esa”. Ninguno pudo evitar observar que iban cogidos de la mano y que entraban en la sala con la intención de compartir un paquete de roscas.
Casi se habían olvidado cuando, año y medio después del estreno de “Million dollar baby”, él acudió al bar en el que se habían conocido unos años atrás. Aunque nunca solía comer ajo fuera de casa para evitar problemas de aliento, esa vez, sin pareja con la que compartir la cena y sin intenciones de alargar la noche, apostó por un gazpacho y unas gambas al ajillo.
Cuando ella entró él estaba de espalda y no se vieron. Acababa de salir del trabajo e iba para casa, pero ante el panorama de tener que cocinar, decidió entrar en el bar y cenar algo. Tampoco ella descuidaba el aliento, pero ante la perspectiva de televisión-sofá-cama, se decidió por unos filetes de pescado a la plancha en mojo verde acompañados de “ensalada con mucha cebolla y nada de papas”, dijo al camarero.
No se vieron hasta que la segunda cerveza obligó a él a ir al baño.
            -“¡Hola!¿Cómo estás?”- Dijo sorprendido.
            -“¡Hola!”- Contestó igual de sorprendida.
No tuvieron que inventar excusas para encontrar una conversación que les permitiera compartir mesa, no sin antes intercambiar cierta información que cada uno dejó caer sobre su estado de “libertad” emocional.
Cada frase conseguía quitar tierra de por medio y recuperar la atracción y simpatía que se despertaron la primera vez.
Realmente estaban cómodos juntos, se sentían cercanos a pesar de la distancia que les había separado y ninguno se mostró dispuesto a perder la oportunidad de acercarse un poco más aquella noche.
No fue ilógico, pues, que allí mismo pasaran a las copas y que después pasaran también a la barra de un pub cercano a pedir gin-tonics y cubalibres.
Sólo había pasado una hora y media cuando ella notó que el mojo y la tónica no eran buenos aliados para darse a conocer, casi al mismo tiempo que los vapores del gazpacho y los ajos de las gambas empezaron a buscar salidas en el cuerpo de él.
Por evitar males mayores, ella comenzó a hablar cada vez menos y él, que había tendido autopistas hacia ella, retrocedió un paso para no incomodarla.
Al notar la distancia que el hombre interponía, ella interpretó cierta incomodidad por el aliento que suponía que debía tener, mientras que él quiso entender que el silencio que se imponía ella se debía a cierto nivel de aburrimiento.
Sin proponérselo, ambos consiguieron crear un clima de cierta hostilidad consigo mismo, pero que por parte del otro se interpretó como incomodidad hacia la presencia de cada uno. Así que cuando él advirtió sobre la hora, ella interpretó que ya no aguantaba más sus efluvios, y la rápida respuesta de ella de marcharse a casa él la interpretó como un gesto de desinterés por seguir con él.
Ni siquiera a la hora de despedirse supieron cómo actuar, él convencido de que ella se había sentido agobiada por su presencia y ella incapaz de darle un beso de despedida ante el temor de desagradarle con su aliento. Por tanto se limitaron a darse la mano manteniendo ciertas distancias, sin atreverse siquiera a poner fecha para una cita próxima.
Como siempre, acabaremos con una canción, ¿recordais esta canción?

Autores:
Iñaki González (@goroji)                                                 Rut Roncal (@rutroncal)
Técnico Gestión RRHH de FHC                                      Consultora senior en Cegos
Autor del blog: SobreviviRRHHé!         Autora del blog: La verdad absoluta no existe